Pero muy pronto, se hizo evidente para nosotros, que aunque la cultura local tiene muchas facetas maravillosas, también hay algunas que son muy frustrantes. Como economista, es muy fácil reconocer que varios de estos aspectos culturales terminan determinando una gran parte de la situación económica del país. Cabe notar, que aunque Colombia está clasificado como un “país en desarrollo”, en realidad, los problemas de Colombia no son económicos. De hecho, solo toma unos días para identificar algunos de los principales obstáculos que impiden elprogreso, por ejemplo, la burocracia obsesiva, la corrupción oficial, y los sistemas de gestión ineficientes tanto en el sector público y privado.
Uno de los factores que siento que afecta a Colombia es la falta de fluidez en el Inglés. De una forma u otra, el lenguaje tiende a dar forma a la cultura, y la cultura da forma a nuestra economía. Si Colombia no cuenta con una forma eficiente de adquirir el capital técnico y cultural de los países anglosajones altamente desarrollados, el país sufre un aislamiento innecesario en los ámbitos académicos, comerciales, e incluso sociales.
Economistas, profesionales en calidad, y trabajadores sociales viven para hacer del mundo un lugar mejor – es algo que nos impulsa, aunque no siempre podemos explicar por qué. No obstante, es por eso que cuando vimos la oportunidad de atacar la raíz causante del problema anteriormente mencionado, nos decidimos a empezar! Un año más tarde, con un grupo pequeño pero sorprendente de estudiantes, en un pequeño pero acogedor sitio para reunirnos, y con grandes planes y expectativas para el futuro, creemos que este sueño realmente está en marcha.
En este blog, espero documentar nuestro progreso, y la de nuestros estudiantes y patrocinadores a medida que seguimos haciendo esta visión una realidad!
]]>
Así que, después de muchas discusiones, desacuerdos, e incluso momentos de duda, lo hicimos! Hicimos maletas, empacamos la mitad de nuestras vidas en cajas y junto con nuestra hija, llegamos a Colombia! Dos canadienses y una Colombo-Canadiense llegaron a Bucaramanga el 24 de septiembre de 2013, indiscutiblemente felices y pero nerviosos también.
Sin embargo, tengo que reconocer que a Canadá le debo a mi esposo, a mi adorada hija, mi gran profesión, mi cultura, mi visión de la vida, a grandes amigos, a jefes excelentes, a mi sentido de seguridad, y a una infinidad de cosas más que sin ellas no hubiera podido llegar a ser la persona que soy y lograr lo que hemos logrado hoy.
Dicho esto, no quiere decir que una vez de vuelta en casa colombiana todo fuera o me sintiera igual que antes. De hecho, fue todo lo contrario. Me encanta Colombia – es por eso que estamos aquí – pero su cultura puede llegar a ser bastante chocante para una persona que ha vivido en otro país por mucho tiempo. Entonces, es cierto que nos gusta la calidez y el amor que proyectan los colombianos, su resiliencia, y su felicidad burbujeante, pero en realidad hay mucho más que eso.
Sin intención de ofender, en general el colombiano no es considerado entre los más educados, tiene a rendirle una injustificada cantidad de respeto a los que están en posiciones consideradas de alto poder, y parece temerle al cambio. Por lo tanto, como se pueden imaginar, alguien como yo, que ha luchado con todas sus fuerzas para no rendirse ante las normas sociales predeterminadas, no siempre es bienvenida muy fácilmente.
De esta manera y después de un año y medio tratando de encajar en el negocio de la familia, y vivir dentro de una cultura que cambia muy lentamente en la mayoría -si no todas – las organizaciones, decidimos que era hora de aventurarnos en algo significativo, pero sobre todo notablemente nuestro.
Como trabajadora social, promover el cambio me apasiona. Como profesional critica, no poder expresar lo que pienso, me enfurece pero como colombiana, es doloroso ver cómo hemos permitido que los políticos nos guíen hacia un nivel deficiente en educación y comercio. Es de ahí donde nace la idea de nuestra fundación.
AngloFund fue creada con un propósito en mente: ser capaz de ofrecerle a los colombianos menos favorecidos un acceso a una educación de alta excelencia – la cual los podrá llevar a tomar mejores decisiones, lograr cambios culturales, obtener mejores puestos de trabajo, o hasta crearlos, todo mientras reciben un gran servicio al cliente y unos precios muy cómodos.
Es por esto que si usted está leyendo esta historia y es de los que se preocupa por ser parte de aquellos que hacen la diferencia, lo invito a seguirnos a lo largo de esta travesía que hemos iniciado. Y si va aún más allá y desea ser un participante activo de este proyecto, lo invito a que se ponga en contacto con nosotros y descubra cuanto lo necesitamos!
]]>