La semana pasada me percaté de que en mis feeds le estaban prestando bastante más atención a la serie, así que ayer me di a la tarea de averiguar cuándo era el estreno. ¡Qué sorpresa me llevé al enterarme de que la fecha de estreno era el 13 de agosto de este año!
A veces, o más bien es costumbre de las cadenas de streaming por aquello de los husos horarios, estrenar las series la noche del día anterior. Ojo, no me citen en esto, ya que he visto casos de series estrenadas a las seis de la mañana del día que les toca salir al aire.
La serie, como tal, promete bastante, esto basado en los adelantos. Pero cuántas veces me he entusiasmado por más de una serie basado solo en los adelantos para toparme el día del estreno con que es un bodrio televisivo. Por eso, mantuve mis ansias controladas.
Por lo poco que mostraron los adelantos, se podía ver un estilo en los sets similar al de la primera película dirigida por Ridley Scott (director de películas de acción y ciencia ficción a quien le debemos la personificación cinematográfica del término ciberpunk). Esto prometía bastante por cosas que explicaré más adelante.
Los clips también adelantaban buenos elementos de horror, pero dejaban de refilón un desarrollo más profundo de mundos, algo que muy, pero muy poco se dio en las películas de la serie.
Para mi sorpresa, me encontré con que, en efecto, la serie ya estaba disponible para mi disfrute en Disney. Por lo que me acomodé en la silla de mi oficina, me recliné y le di play.
Solo he visto un capítulo y medio, y para mi sorpresa, no hay pedacitos, hay buenas porciones de construcción de mundos, algo así como a lo Frank Herbert en “Dune”, aunque qué tan profundo sea esto está por verse a medida que avanza la serie.
Estilísticamente, copia, casi que calca el estilo de Ridley Scott, sin parecer setentero y sumergiéndose en el tema de la ciencia ficción más contemporánea. Mantiene el ambiente pesado de horror de la película original, sin llegar al destilado estilo de la segunda, dirigida por James Cameron, otro excelente director de ciencia ficción. Sí, sé que ambos directores han dirigido otros géneros, pero creo que sus mejores obras están en la ciencia ficción.
El ambiente general se mantiene fiel a Ridley, lo verán en las escenas de los pods y sobre todo en el atuendo, no uniformes, atuendo. Sabrán a qué me refiero cuando la vean.
Como sea, la serie promete. No entraré mucho en la trama y el desarrollo de esta, ya que me parece un desperdicio opinar sin entrar en detalles y no quiero arruinarles la sorpresa con la que se toparán cuando la vean.
Muy recomendable, hasta ahora, este julio y lo que va de agosto han sido muy buenos meses para los aficionados a la ciencia ficción. La tercera temporada de “Fundación” ha sido la mejor hasta ahora, con un desarrollo de la trama parecido a los vericuetos de “Juegos de Tronos”, sin llegar a la misma profundidad, claro está. Ya opinaré de esta serie con más profundidad más adelante. Y “Strange New Worlds”, la precuela de “Star Trek”, que redime y por mucho la cochinada de “Discovery”. Aunque no todo fue pérdida, también tuvo una que otra perla, pero “Strange New Worlds” no ha tenido desperdicio y esta tercera temporada hasta ahora es una muy grata muestra.
]]>Estoy evaluando la posibilidad de sumar los sábados con una vuelta única para no descuidar demasiado los fines de semana, los domingos no, porque algún día hay que dedicarle al señor, jajaja, miren quien lo dice.
Como sea mi desempeño hoy fue menos que estelar y me estoy convenciendo que la temperatura y, o nivel de humedad juegan un papel ponderante en que tanto aguanto en mis corridas. Lo importante sobre todo es no soltar la rutina, puedo fallar un día o dos, aquí y haya, pero hay que darle.
Lo que, si e visto es que para lograr el balance debo correr o hacer el ejercicio equivalente a 10 kilómetros diarios para quemar las suficientes calorías y empezar a bajar de peso, claro esto sumado a una dieta, no estricta, no me va bien tanta falta calórica, mas cuando la idea es integrar esto a mi estilo de vida.
En otras palabras, no estoy peleado con el ejercicio, de hecho, me gusta y me da un buen respiro para escuchar un audio libro por semana mientras me ejército, las dietas sin embargo si me representan un reto difícil de superar.
]]>Por lo regular, camino/corro una vez al día. Si la semana es muy húmeda o calurosa, de repente lo hago tres veces en toda la semana.
Sobre mi rutina de ejercicio
Esto de caminar/correr se debe a que, al tener sobrepeso, no puedo darme el lujo de hacer los 5.5 km de recorrido de una sola vez. No es que no pueda, pero no es recomendable pasar de 150 pulsaciones por minuto (bpm) y menos a mi edad, aunque por cortos periodos de tiempo se me dispara hasta los 180 bpm; al menos, ese es mi récord personal.
Como no quiero terminar despapayado a causa de un faracho (ataque al marañón) procuro caminar algunas partes y correr otras. Cuando veo que me estoy esforzando demasiado, vuelvo a caminar y todo bien.
El circuito de ayer
Retomando el hilo de esta historia, ayer hice dos veces mi circuito regular del Parque Omar. Sí, es uno de los beneficios de que mis ancestros compraran un terreno en un lugar tan céntrico, aunque cuando lo adquirieron, esto era la periferia y era puro manglar y potrero, poblado por una generosa cantidad de vacas producto de una lechería cercana.
Hice mi primera caminata sin problemas; el ambiente estaba fresco. Corrí muy poco debido a mis pocas reservas de glucosa, pero terminé de buen humor y sin nada extraordinario que reportar.
Continué mi día como de costumbre. Por la tarde, cayó un aguacero. Almorcé una ensalada verde y, en Avenida Balboa, vi un enorme lagarto de agua salada.
Resultados inesperados y planes futuros
Llegadas las seis de la tarde, di mi segunda vuelta. Todo bien, la tarde estaba bastante húmeda, pero sobre todo fresca; seguro la temperatura estaría entre 23 o 24 °C. Yo estaba subiendo y bajando lomas, circunvalando el Parque Omar, sin sentir la pesadez normal que uno experimenta al sobreesforzarse. Me preocupaba un poco que excederme de mi rutina regular afectara mis articulaciones, pero nada: ni dolor de rodilla ni, mucho menos, el dolor punzante de pantorrilla que me obliga a bajar el ritmo y caminar más que correr. Nada de nada; mis pies de lo más normal. Así, terminé el circuito sin muchas dificultades y en menos tiempo de lo usual.
Lo mejor de todo es que me sentía muy bien, de lo mejor. Insisto, no es inusual para mí dar dos vueltas al parque, pero creo que la combinación de temperatura y humedad afecta mucho mi rendimiento. Por eso, he decidido hacer el doble circuito tres veces por semana, dejando dos días intermedios donde solo corro una vez.
Otra razón por la que duplico mis esfuerzos al correr es porque una sola vuelta al parque no es suficiente para mí y ciertamente no me está ayudando a bajar de peso. Por eso, correr el doble, más una dieta de calorías controladas, debería funcionar.
Sí, tengo que hacer pesas y para eso estoy preparado, pero ese relato será para después.
]]>