Este trabajo comenzó en 2018, pero debido a una serie de circunstancias, tanto externas como internas, no ha sido posible concluirlo hasta este año.
La restauración ha consistido en retirar por completo la moqueta antigua, sanear la base de madera en aquellos puntos donde presentaba un mal estado de conservación, instalar la nueva moqueta y, por último, volver a anclar todos los asientos. De esta forma, el salón ha recuperado su configuración original en lo que respecta al suelo y a la distribución de los asientos. Aún quedan muchos trabajos por realizar para devolver el coche a su estado de origen, pero lo más importante ya está hecho.

Muchos de vosotros nos habéis preguntado cuándo se va a celebrar la visita al Platanito que organizamos todos los años. Por el momento todavía no tenemos una fecha concreta, aunque lo más probable es que tenga lugar entre finales de septiembre y mediados de octubre. Como siempre, os avisaremos con suficiente antelación para que podáis organizaros y apuntaros, ya que es una oportunidad única para conocer por dentro, de forma exclusiva y en un ambiente muy especial, este mítico tren.
¡Como siempre, nos vemos en la vía!
]]>En primer lugar, el fin de semana del 6 y 7 de junio participamos en el viaje organizado en el Tren de los 80 con destino a Pamplona, una salida que nos permitió disfrutar de un recorrido ferroviario emblemático y del ambiente festivo que siempre acompaña a este tipo de circulaciones especiales.

Pocos días después realizamos una visita al Tren de Arganda, donde pudimos recorrer su conocido trazado por la zona del Tajuña, siguiendo parte del antiguo ferrocarril del mismo nombre. Una jornada que, como siempre, combinó historia, patrimonio y el encanto de este pequeño pero significativo ferrocarril histórico.

Finalmente, cerramos esta primera mitad del mes con el montaje de nuestro Minitren en la fiesta de fin de curso de un colegio público de Madrid, actividad que volvió a despertar la ilusión de los más pequeños y que ya se ha convertido en una colaboración habitual y muy bien recibida.

En resumen, un mes de junio repleto de actividad que servirá como antesala a las intervenciones sobre el Platanito, las cuales detallaremos en la próxima entrada.
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Desde nuestra asociación queremos agradecer a Diego, vocal de actividades de la AAFM, por brindarnos nuevamente la oportunidad de participar en esta iniciativa y permitirnos acercar nuestro trabajo al público general.


En esta entrada vamos a explicar, de manera sencilla y fácil de entender, los motivos que llevaron a Renfe a impulsar la construcción de esta unidad.
A finales de los años sesenta del siglo XX se planteó en España una mejora general de las infraestructuras ferroviarias con el objetivo de modernizar los servicios existentes. Para ello, se aprobaron actuaciones como la construcción de nuevas estaciones en puntos estratégicos de la red, la reforma de otras ya existentes, la renovación de líneas y, no menos importante, la mejora del material móvil. Es en este contexto donde surge la necesidad de desarrollar un tren moderno que garantizase buenas prestaciones en los servicios diurnos de la época.
Tras realizar varios estudios y sondeos a nivel internacional, se analizó la viabilidad de construir un automotor eléctrico basado en los Pendolino italianos, un modelo que despertó un gran interés entre los directivos de Renfe, ya que sus características se ajustaban a las necesidades planteadas. Entre ellas destacaban una velocidad máxima cercana a los 200 km/h, suspensión activa para adaptarse a los trazados sinuosos presentes en determinados corredores ferroviarios españoles, servicio de restauración a bordo, oferta de primera y segunda clase, interiores innovadores y mejoras electrónicas orientadas a optimizar el consumo energético, entre otras muchas prestaciones. Todo ello hacía del diseño Pendolino una opción especialmente atractiva para Renfe.
Tras varias reuniones, en 1972 se firmó un contrato entre Fiat y Renfe para que CAF fabricase una unidad adaptada a las necesidades específicas de la operadora española. Asimismo, se contemplaba la posibilidad de construir entre 15 y 20 unidades adicionales en el futuro si el automotor ofrecía los resultados esperados. De este modo, se inició la construcción de la UT 443 en las factorías de CAF ubicadas en Zaragoza y en Beasain, que finalmente sería entregada a Renfe en 1976, tras varios años de demora.


