El 21 de octubre de 1811, en la formación de nuestro país, el Primer Triunvirato entendía la necesidad de crear un banco y una compañía de seguros, dos herramientas que darían sustento al desarrollo económico. Desde entonces, la difusión de una conciencia de previsión cumple un lugar primordial en los objetivos del crecimiento nacional.
Desde 1972, la Asociación de Productores Asesores de Seguros de Córdoba (Apas Córdoba) basa sus objetivos en la necesidad de amplificar esa conciencia en nuestro país, a través del fortalecimiento del rol de los asesores de seguros, quienes están en permanente actualización para garantizar la mejor cobertura y una respuesta satisfactoria ante cada siniestro. “Nuestro compromiso permanente es propagar la cultura aseguradora en el país, para que cada vez más personas se sumen a la previsión. Nuestra misión, en ese sentido, apunta a difundir que existen múltiples soluciones para los problemas cotidianos y para eso nos capacitamos en forma permanente”, señala el presidente de Apas Córdoba, Daniel Layus.
Los integrantes del Consejo Directivo de Apas son conscientes que no está en el ADN genético de nadie contratar seguros y entienden que se trata de una creación cultural, como lo son la economía y el dinero, por ejemplo. “Si bien se ha mejorado mucho en lograr esta conciencia, falta aún bastante para llegar al ideal en nuestro país”, admiten.
Para quienes dirigen Apas Córdoba, hay que tener en cuenta las enormes ventajas que tendría una sociedad previsora. En la actualidad, esa falta de sentido de la previsión le resulta muy caro al Estado y, por ende, a todos. Basta con citar como ejemplo que, actualmente, cuando se registra un siniestro como el que ocurrió con la explosión en barrio Alta Córdoba, los damnificados salen a pedir al Estado la restitución de sus bienes. “En una sociedad previsora serían las compañías de seguros las que afrontarían ese costo”, explica Daniel Layus.
En un país con mayor conciencia de previsión, el sector asegurador tendría mayor incidencia en el Producto Bruto Interno. “En todos los países desarrollados el sector del seguro representa un siete u ocho por ciento del PIB, mientras que en la Argentina estamos apenas en el tres por ciento”, acuerdan los miembros del consejo.
“El sistema asegurador es un subsistema dentro del sistema económico. La acumulación financiera que implica, volcado al sistema productivo representa un flujo de dinero que mejora sin dudas y en forma sustancial la economía de cualquier país”, explica Raúl Fraire, tesorero de Apas.
“En Estados Unidos, por ejemplo, casi todas las autopistas se hicieron con fondos provenientes del mercado asegurador”, ejemplifica Julio Floreano, vicepresidente de la institución.
De hecho, el sector asegurador en la Argentina ya participa de importantes acciones para apuntalar la producción. “Por ejemplo, actualmente, el Ministerio de la Producción junto a la Superintendencia de Seguros, destinan seis mil millones de pesos provenientes de las compañías aseguradoras para cambiar cheques al 29 por ciento”, agrega Daniel Assale, integrante del Consejo Directivo.
“En un sistema donde se habla mucho de la letra chica, el productor asesor de seguros hace que la letra sea grande y comprensible y el cuidado de los capitales de un asegurado se sostiene sólo con un buen asesoramiento”, sintetizan desde Apas.
“Nuestro asesoramiento debe lograr una cobertura que lleve las cosas al estado anterior al de un siniestro y conservar así el patrimonio asegurado. Nosotros no evitamos que las cosas pasen, pero las compensamos para que el asegurado recupere lo que perdió”, sintetiza Pablo Salvatierra, secretario de la Asociación.
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En la misión del productor asesor de seguros cobra un papel fundamental su mediación entre los asegurados y las compañías. El trato directo y personalizado es otro factor diferencial e insustituible.
Para los que conducen la Asociación de Productores Asesores de Seguros (Apas) Córdoba, el sistema tiene que estar a beneficio del asegurado y no de las aseguradoras. “Las compañías tienen una capacidad económica, técnica y financiera muy grande que le genera mucha asimetría con respecto al asegurado. En ese contexto, es el productor quien debe lograr un equilibrio. Los que humanizamos la relación somos nosotros”, señala Raúl Fraire.
“El productor de seguros mantiene la fidelidad del asegurado y le soluciona los problemas. En 2001, cuando los bancos no atendían a nadie y eran escrachados, ninguna compañía de seguros fue violentada públicamente, y eso es porque los productores cumplieron un rol fundamental de mediación para lograr que los asegurados obtengan los beneficios para los que habían pagado”, recuerda Daniel Assale.
No obstante, afirman desde Apas que “hoy el mercado asegurador es muy maduro y está conformado en su gran mayoría por empresas sólidas que dan respuestas satisfactorias e inmediatas. Son una minoría muy pequeña las que generan inconvenientes o presentan trabas a la hora de responder ante un siniestro”.

El trato personal y directo con el cliente que tienen los productores asesores es un valor diferencial irremplazable. “Hay comercializadoras que ofrecen seguros estándar y coberturas especiales, como la extensión de garantías,sin tener en cuenta que cada cliente es diferente”, explican.
En cuanto a la contratación de seguros vía web, los directivos de Apas sostienen: “Nosotros no podemos ir contra la digitalización del sistema, pero entendemos que sólo con un productor el asegurado logrará estar bien asesorado. Uno puede leer una cobertura, pero no se sabe hasta dónde y cómo te cubre”. No obstante, aclaran que no reniegan de la tecnología, sino que se apoyan en sus ventajas: “Hoy no nos manejamos sólo con el lápiz, todos tenemos WhatsApp y muchas veces atendemos a nuestros clientes ante urgencias o requerimientos con el celular”.
“Cuando un asegurado choca con su auto, por ejemplo, el 80 por ciento de las veces nos llama, y no sólo para saber los trámites que debe hacer, sino porque el productor representa una contención. Esa atención diferenciada no se tiene cuando no se contrata con un profesional idóneo”, explica Floreano.
“Utilizamos todas las tecnologías para estar cerca del asegurado, pero mantenemos el carácter humano y personalizado de la relación. La tecnología reemplaza o agiliza las tareas, pero no puede reemplazar nuestro rol”, agrega Layus.
“Escuchar, asistir y ofrecer soluciones es algo que sólo puede brindar el productor. La gente sabe los riesgos que tiene, nosotros sabemos las soluciones en seguros que podemos ofrecerles. Para lograr una tranquilidad, debemos comunicarnos, hablar y así encontrar la tranquilidad que se espera”, aporta Assale.
Una de las evoluciones del seguro es que ha logrado el prestigio suficiente como para mantenerse en tiempos de crisis, hasta crecer incluso al ofrecer certezas ante los temores que urgen en tiempos difíciles. “En crisis anteriores, se notaba una merma importante en el negocio del seguro, pero ahora hemos notado que se mantiene. La gente entiende que es mejor resguardar lo que tiene, y por eso conserva y hasta aumenta sus seguros”, dice Pablo Salvatierra, secretario de Apas, quien considera que, “actualmente, la gente se resguarda de riesgos por temor y eso activa la venta de seguros, como los de accidentes laborales en el hogar, por ejemplo”.
Para Layus, en tanto, “tenemos hoy una mayor demanda de seguro todo riesgos en el rubro automotor por los costos de siniestro que debería asumir el asegurado, en caso de siniestro, al no tener esta cobertura”.
Desde el Consejo Directivo de Apas son optimistas y sostienen que esta crisis se superará con desarrollo. “Una economía conforme se desarrolla aumenta los riesgos y por ende debería aumentar la incidencia de los seguros”, “Estamos convencidos de que el país se va a seguir desarrollando y, gracias a ese desarrollo, crecerán los riesgos y con ello el mercado del seguro”.
Una función importante de Apas Córdoba es el de apoyar la capacitación permanente de sus asociados, a través de talleres que se dictan en su propia sede o a distancia. “Por disposición de la Superintendencia de Seguros, tenemos la obligación de realizar un curso de capacitación presencial más dos cursos de e-learning por año”, explican, pero aclaran que, más allá de esas capacitaciones, lo que más los ocupa es la necesidad de estar actualizados para poder asesorar en forma eficiente a cada asegurado.
Fuente:
La Voz del Interior
Martes 10 de octubre de 2018
El principal problema de seguridad en Córdoba son los delitos contra la propiedad. En los primeros seis meses del año se denunciaron 48.450 robos y hurtos en toda la provincia, lo que hace unos 268 ilícitos por día, según datos del Observatorio de Estudios sobre Convivencia y Seguridad Ciudadana (el Observatorio del Delito), un ente autárquico que coordina el trabajo de profesionales de la Universidad Nacional de Córdoba y de la Católica, y que depende de la Secretaría de Seguridad de la Provincia de Córdoba.
Dentro de los delitos contra la propiedad, se destacan por cantidad los hurtos, entre los cuales se cuentan los arrebatos de carteras, principalmente en el Centro y Nueva Córdoba. Son el robo tipo sufrido en la ciudad de Córdoba. Fueron 32.732 en el primer semestre, lo que da unos 180 robos y hurtos por día (ocho por hora).
No sorprende, entonces, que las compañías de seguro incorporaran entre su oferta de servicios la cobertura por «robo de carteras» y la de «bolso protegido».
Los robos de carteras, uno de los delitos más comunes en la ciudad de Córdoba.
La compañía La Caja –la más intensa en la comunicación de esta nueva cobertura– desarrolló dos paquetes que cuestan 67 y 110 pesos por mes, según el monto asegurado.
En el combo básico, por 67 pesos mensuales, La Caja reconoce 5.950 pesos por el robo de la cartera, con este detalle:
En el plan más caro, asegura hasta 10.200 pesos, con una cuota de 110 pesos mensuales. En detalle:
Integrity seguros –que integró la operación de Liberty– desarrolló un plan único de «bolso protegido» con una póliza de 78 pesos mensuales.
Reconoce estos montos, según detalle:
Allianz abre un abanico de cuatro opciones de bolso protegido, que identifica con los talles de indumentaria: S, M, L y XL.
Por robo de bolso, cartera o mochila, reconoce:
Por anteojos y cosméticos:
Dinero en efectivo, reconoce desde 340 a 700 pesos.
Pérdida de documentos, 420 pesos en todos los planes.
Y reemplazo de llaves, 560 pesos en todos los casos.PUBLICIDAD
Por tecnología portátil (celular o cámara de fotos):
La suma asegurada va de 4.540 pesos en la modalidad S, 5.600 pesos en la M, 7.140 pesos en la L y 8.960 pesos en la XL.
El costo está promocionado anualizado. 849 pesos S (70 por mes); 1.021 M (85 por mes); 1.272 L (102 mensuales) o 1.569 XL (130 por mes).
Hacé tu cotización
No son las únicas compañías que ofrecen esta cobertura, pero sí las que más empeño pusieron en comunicarlo en forma clara.
La Sociedad Militar de Seguros tiene también un seguro de cartera, que tiene una cuota según la cotización del monto asegurado. Eso hace que sea variable y permita no subvaluar bienes (como el caso del celular).
Meridional seguros desarrolló un programa de bolso protegido, que también cubre por robo de cartera, celular y otros bienes, también sujeto a cotización de monto asegurado para establecer un costo mensual.
Sancor Seguros es una de las compañías pioneras: desde 2016 tiene un programa de bolso protegido, que fija sus primas anuales de acuerdo con el monto que se quiere asegurar.
Fuente:
La Voz del Interior
Martes 23 de octubre de 2018
El Gobierno propondrá dos cambios reclamados por la industria del seguro de vida y de retiro. El primero, que las pólizas puedan ajustarse por inflación (CER) y, el segundo, que se incremente el monto deducible de Ganancias y que en lo sucesivo esa facultad quede delegada al Poder Ejecutivo.
Estos cambios se incorporarán al Proyecto de ley de Mercado de Capitales que el año pasado el Ejecutivo envió al Congreso pero cuyo tratamiento quedó postergado, anunció hoy el secretario de Servicios Financieros, Leandro Cuccioli, en el cierre del 10° Seminario Internacional de Seguros de Vida y de Retiro.
«La deductibilidad de Ganancias ha quedado muy desactualizada, se ubica en 996 pesos anuales para seguros de vida y cero para retiro. Por eso, vamos a tratar de lograr que en el proyecto de ley de mercado de capitales el Poder Ejecutivo retenga la facultad de poder cambiar ese número en el tiempo», dijo en el encuentro que se desarrolló en un hotel céntrico de la Ciudad de Buenos Aires.
«Este año de reflexión nos ha dado la posibilidad de incorporar ciertas cosas, por ejemplo, que las compañías de seguros emitan pólizas ajustables por CER que para productos de vida y retiro es elemental», agregó en declaraciones a la agencia Télam.PUBLICIDAD
Según la legislación actual, los seguros de vida individuales son deducibles de Ganancias en 996 pesos anuales (monto que no se modifica desde 1992), una cifra que las compañías aseguran es insuficiente para atraer clientes.
Los seguros de retiro corporativos tienen un incentivo de 630 pesos anuales.
En tanto, al seguro de retiro individual se le quitó el incentivo fiscal de ser deducible de la base imponible de Ganancias, en 2007, cuando se produjo la estatización de los fondos administrados por las administradoras de fondos de jubilaciones (AFJP).
El funcionario desestimó que exista hoy un cálculo de a cuánto debe ser elevado ese monto.PUBLICIDAD
«No me arriesgaría a decir cuánto», dijo y agregó que una posibilidad es que «dentro de la facultad delegada por el Congreso al Ejecutivo le puede establecer un tope, o un rango de ajuste».
Desde el sector asegurador, fuentes consultadas indicaron que el monto deducible de ganancias debería rondar los 20 mil pesos anuales, es decir, 20 veces el tope actual.
Fuente:
La Voz del Interior
Martes 05 de septiembre de 2017
Un equipo de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), encabezado por su titular, Juan Alberto Pazo, desembarcó esta semana en Córdoba con varios objetivos: verificar el estado de situación del mercado asegurador, promover los pagos electrónicos y alentar el crecimiento del mercado de capitales doméstico.
El despliegue incluyó inspecciones a oficinas de productores, en las que también participaron la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) y la Unidad de Información Financiera (UIF).
De hecho, Pazo se movió acompañado por Malena Kramer, gerenta de Prevención y Control de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo; y Celeste Plee, directora de Supervisión de la UIF, quienes aportan en el trabajo de campo para gestar nuevas normativas y regulaciones.
En ese marco, uno de los ejes del organismo es avanzar en el proceso de bancarización y pago electrónico del sector, que tiene en el horizonte una fecha clave: 30 de marzo de 2018. “No tenemos un análisis puntual sobre cuál es el impacto del manejo del cash en la industria. Sí sabemos que hay un proceso de las compañías por bancarizarse y adoptar figuras de pago electrónico”, explica Pazo.
–¿Dónde están los riesgos y las resistencias?
–Creo que es cultural. Me parece que hay un tipo de resistencia natural de algunos sectores. Hoy la Afip obliga a los quioscos a tener un posnet . Me parece que hay que entender que en el marco del proceso de modernización de la SSN, la bancarización es un paso natural. Lo que tenemos que hacer es lograr que la información se pueda controlar, y para ello tiene que tener trazabilidad. Estamos yendo a una póliza electrónica, a un registro de siniestros electrónico, y para completar esta fase necesitamos tener un registro de pago electrónico, para saber si la póliza está o no vigente.
–¿Cuáles son los plazos?
–Este es un proceso gradual hasta el 30 de marzo del año que viene. A partir de ese momento regirá la obligatoriedad de no recibir más pagos en efectivo por parte de los productores. La norma también apunta a la bancarización y pago electrónico de compañías de seguros, con los mismos requisitos, pero a partir del 30 de marzo sólo podrán recibir pagos de hasta mil pesos por póliza, registrado por controlador fiscal e imputado a una póliza en particular.
–Tiene una enorme potencialidad, estamos trabajando para desarrollar el seguro agrícola. Estuvimos reunidos con el Ministerio de Finanzas, que están pensando el desarrollo de algún tipo de seguro para la obra pública.
–De esa potencialidad se habla mucho, pero pareciera que nunca termina de concretarse.
–Hubo trabas macroeconómicas en su momento, la inflación, la falta de previsibilidad. Ahora la macroeconomía está cambiando drásticamente, hay una política para bajar la inflación, hay instrumentos de créditos a largo plazo, con lo cual las compañías van a tener portfolios para hacer seguros a largo plazo, y creo que eso es interesante. Como eje de gestión apuntamos al aumento del mercado de capitales, y vemos que Córdoba tiene potencialidad de desarrollo enorme, con la ON Pyme. Estamos habilitando a las aseguradoras para invertir en las ON Pyme. El registro de Pyme de Córdoba es uno de los más altos del país, y allí puede haber un despegue.
–¿Hacía dónde puede expandirse el mercado de seguros doméstico?
–Los primeros (rubros) son dos muy básicos. Uno: seguros de retiro o de vida con capitalización. Hoy el sector es el principal inversor institucional del mundo. Y eso se genera por el flujo de los seguros de vida. Argentina tiene hoy por lo menos dos puntos del PIB (producto interno bruto) para crecer en este rubro, comparado con la región. Dos: los seguros clásicos pero no desarrollados, como los agrícolas y para obras de infraestructura.
Fuente:
La Voz del Interior
Martes 13 de julio de 2017