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]]>Felicitaciones a estos binomios!!



PREVENCIÓN
El manejo estratégico profiláctico es la terapia de elección en potros y caballos de alto rendimiento, ya que existen ulceras silenciosas que pueden llegar a progresar y perforarse. Las estrategias se basan en mejorar los
hábitos de manejo de los equinos como retirarlo del trabajo por periodos, reducir la estabulación y mantenerlo mas tiempo en potrero, aun que en algunos casos no es posible, se debe favorecer el mayor consumo de forraje y fibra y disminuir los alimentos concentrados y granos. En los animales donde es necesario mantener el entrenamiento intensivo, se debe administrar omeprazol a dosis de 1 a 2 mg / kg cada 24 horas (Buchanan, B. 2003).
José Alberto Cardona Álvarez*. 2008. Portal Veterinaria.com.
*Área de Clínica de Grande Animales, Facultad de Medicina Veterinaria
y Zootecnia, Universidad de Córdoba. Montería, Colombia.
Las diecisiete naves al mando de Colón partieron de Andalucía para trasladar a los artesanos necesarios para desarrollar los nuevos territorios ultramarinos. Entre otros se contaban labradores, curtidores, tejedores, carpinteros o herreros que viajaron con sus herramientas: azadas, palas, sillas de montar, arados y aparejos de todo tipo.
Los colonos tendrían a su disposición los caballos, vacas, ovejas, mulas, burros y cabras que viajaron en esa segunda expedición de Colón. Los reinos hispanos llevaron al Nuevo Mundo el patrimonio cultural hispano del siglo XV, que era un compendio de todo lo que aportaron los griegos, romanos, árabes, judíos y visigodos que se asentaron en la Península.
Todos los historiadores coinciden en que la conquista de América fue posible gracias a los caballos, cuya presencia en los campos de batalla causaba pavor a los aztecas, incas y otros pueblos autóctonos. Los que viajaron en la segunda travesía de Colón eran equinos de las marismas del Guadalquivir, poco vistosos y de pequeña alzada, pero bien adaptados a los espacios naturales que se encontraron en América, como las pampas argentinas o las grandes praderas del Medio Oeste estadounidense.
Desde la actual República Dominicana, algunos equinos pasaron a Cuba y años más tarde saltaron al continente. Los que poblaron las grandes llanuras norteamericanas llegaron desde México con la expedición de Juan de Oñate. La cultura del caballo hispana se llevó a América con todos sus derivados, como el rancho y la hacienda de ganaderos, la silla de montar y el vaquero, con sus zahones y espuelas.
El vaquero andaluz que cruzó el océano se transformó en el charro mexicano, el gaucho argentino o el cowboy estadounidense. Con el tiempo, algunos caballos huyeron a los montes y se asilvestraron. Muchos fueron domesticados por tribus indias.
Foto principal: la llegada de Hernán Cortés a México, de Diego Rivera, mural del Palacio Nacional en la capital del país, 1936.
Información tomada de: xlsemanal.com
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El riesgo de accidente en actividades ecuestres existe y debemos disminuirlo. Es necesario emplear medidas de seguridad, como el uso del casco de equitación.
El uso del casco es muy importante para proteger tu cabeza.
No lo desvalores, porque puede salvarte de un golpe inesperado en un accidente.
Muchas veces te habrás preguntado: “¿Es arriesgado montar a caballo?” aún cuando sepas montar y suelas salir a cabalgar en el campo de vez en cuando, o también si te atraen los caballos, y te gustaría aprender a montar.
La respuesta es SÍ.
Es arriesgado como muchas otras actividades, más allá de las estadísticas, pues cuando ocurre un accidente, aunque sea leve o serio, estas no les importarán a las personas allegadas a quien haya sufrido el accidente, sino que sentirán el efecto directo del mismo.
Por eso, y repito, para volver más segura la práctica de montar a caballo, como en muchas otras actividades, debemos incorporar el uso del casco como un elemento protector que disminuye consecuencias graves en un posible accidente, lo mismo que lo usamos cuando montamos en moto, o un corredor de carreras de caballos o de automóviles, un obrero o personal de la construcción, etc.
Como todas las cosas en esta vida, hay distintas opiniones al respecto, aunque la mayoría de los jinetes no niegan que el casco ayuda mucho a protegernos de un eventual accidente muchos de ellos, sobre todo los más experimentados, suelen no usarlo pues piensan que a ellos no les pasará nada, pero recordemos que un caballo es un ser vivo que suele asustarse por algo imprevisto y si el jinete no conserva la calma y no sabe cómo controlarlo, puede tener un accidente, pero aunque no se asuste lo mismo podemos tener una caída.
Pero entonces: ¿Vamos a abandonar la extraordinaria experiencia que significa montar a caballo, sobre todo en el campo viviendo la maravilla que nos otorga la naturaleza, porque podemos tener un accidente?
La respuesta es definitivamente, NO.
Solamente la hagamos más segura usando el casco, y a continuación quiero darte algunas razones para hacerlo.
He conocido gran cantidad de jinetes que saben perfectamente que montar a caballo es peligroso, pero piensan que cuando montan su caballo personal, que lo conocen bien, este riesgo no existe.
El problema no es solo que el accidente ocurra porque tu caballo reacciona mal e intenta corcovear y te saca de la silla y vas a caer al suelo. El caballo puede tener una caída por un tropiezo, o porque resbala en el suelo, etc.
El casco no reemplaza otras medidas de seguridad que debes tomar al montar, pero frente al accidente, que no depende del comportamiento de tu caballo, puedes sufrir una caída, y ahí estará el casco para proteger a tu cabeza, en especial cuando vas por el campo, o estás practicando el deporte del salto hípico.
Por supuesto que el casco no servirá para cubrir tu cuello o tu espalda, pues solo están diseñados para proteger tu cabeza.
Tampoco es una garantía absoluta de que no sufras una lesión en tu cabeza, pero ten la certeza que la gravedad de la lesión será mucho menor si llevas el casco puesto.
Nadie tiene previsto disponer de un tiempo para estar en un hospital, como consecuencia de un accidente cabalgando.
Puedes pasar hasta más de siete meses para recuperarte de una conmoción cerebral o fracturas de tus huesos. Es un tiempo que seguro te gustaría estar montando. Por ello usa el casco para disminuir la probabilidad de un accidente y mal pasar tanto tiempo.
Has dedicado tiempo y esfuerzo para adquirir conocimientos y habilidades para montar y toda tu inteligencia está en tu cabeza. Si lo piensas, verás que debes protegerla.
Por último en este punto, si debes quedarte internado en un hospital, quién cuidará de tu caballo, quien se ocupará de él tanto como tú, durante el tiempo que haga falta. Usar casco, no solo es un bien para ti, sino también para tu caballo.
Información tomada de: ampascachi.com
]]>By: Raquel Fernández
