El pasado sábado 17 de octubre, Andel y Fuenllana celebraron el IV Congreso de Familias, una jornada dedicada a la formación de los padres que este año llevó por lema «Contemplativos en medio del mundo». El encuentro, celebrado en el edificio de Formación Profesional de Fuenllana, ofreció una oportunidad para escuchar a expertos, compartir experiencias y dedicar tiempo a una tarea tan importante como la educación de los hijos.
En medio de las prisas y las obligaciones del día a día, no siempre resulta fácil encontrar un momento para detenerse y reflexionar. Precisamente por eso nació este Congreso: para que los padres puedan seguir aprendiendo, resolver inquietudes y afrontar con nuevas ideas e ilusión los retos de la vida familiar.
Esta cuarta edición invitó a cultivar una mirada más atenta a la realidad, descubrir la belleza de lo cotidiano y aprender a transmitir esa actitud a nuestros hijos.
El Congreso nació de la iniciativa de las propias familias, que querían contar con un espacio para detenerse, escuchar y compartir inquietudes sobre la educación de sus hijos. Con el apoyo de las asociaciones de padres y de ambos colegios, aquella propuesta se convirtió en un encuentro que este año celebra su cuarta edición.
¿En qué consiste? En reservar un día para escuchar a personas con experiencia en cuestiones educativas, culturales y familiares, hacer preguntas, intercambiar impresiones y encontrar nuevas herramientas para la educación de los hijos.
No se trata de ofrecer respuestas para todas las situaciones que surgen en una familia, sino de ayudar a los padres a ampliar su criterio, descubrir otras perspectivas y seguir creciendo como primeros educadores de sus hijos.
Bajo el lema de esta edición, el Congreso propuso recuperar algo tan necesario como la capacidad de prestar atención. Pararse, observar, hacerse preguntas y aprender a descubrir el valor de lo que nos rodea, también en las situaciones más corrientes de la vida familiar.
A lo largo de la jornada, las intervenciones de Lourdes Flamarique, Enrique García-Máiquez, Marcelo López, Rafael Monterde y Yago de la Cierva abordaron distintas formas de cultivar esa mirada: desde el asombro y la creatividad hasta la reflexión interior y la educación en la verdad.
Son cuestiones que tienen mucho que ver con la tarea de los padres. Educar implica enseñar a nuestros hijos a mirar más allá de lo inmediato, apreciar lo bueno, desarrollar su propio criterio y reconocer la importancia de las personas que les rodean.
La jornada dejó también espacio para conversar durante las pausas, compartir experiencias con otros matrimonios y disfrutar de un día de formación en un ambiente cercano.
Para que una familia pueda dedicar un sábado a su formación, también es importante resolver las necesidades prácticas que supone organizar ese día.
Por eso, el Congreso contó con servicio de guardería para los más pequeños, actividades y gincanas infantiles, de manera que los padres pudieran participar en las ponencias mientras sus hijos disfrutaban de sus propias actividades.
La jornada incluyó también pausas para el café y una comida para los asistentes, preparada por el servicio de catering de Fuenllana. Para quienes lo desearon, se ofreció además la posibilidad de asistir a la Santa Misa al comienzo del encuentro.
Son detalles importantes, porque permiten que la formación sea compatible con la vida familiar. No basta con proponer buenas actividades: también queremos facilitar que los padres puedan aprovecharlas.
En Andel y Fuenllana estamos convencidos de que los padres son los primeros educadores de sus hijos. Por eso, además de acompañar el aprendizaje de los alumnos, procuramos ofrecer a las familias oportunidades para seguir formándose y compartir sus inquietudes con otras personas.
El Congreso es un buen ejemplo de esa colaboración. Una iniciativa nacida entre las propias familias, impulsada por sus asociaciones de padres y acompañada por los dos colegios, que cada año ofrece un espacio para aprender y disfrutar juntos.
Queremos agradecer al APA de Andel, al AMPA de Fuenllana, a los ponentes, a las personas que colaboraron en la organización y a todas las familias que participaron en esta cuarta edición.
Compartimos a continuación un vídeo que recoge algunos de los mejores momentos de la jornada y las reflexiones de quienes participaron en ella. Una buena manera de conocer qué es el Congreso de Familias y lo que significa para nuestros colegios.
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]]>Las familias de Andel y Fuenllana han participado este martes 14 de octubre en la reunión informativa sobre The Irish Experience, el programa de inmersión lingüística en Irlanda que los colegios vuelve a ofrecer como parte de su apuesta por el aprendizaje real del inglés.
La sesión, celebrada en el salón de actos de Andel, permitió explicar a las familias los principales detalles del programa previsto en Dublín para marzo de 2027: fechas, alojamiento, clases de inglés, actividades culturales, acompañamiento, normas básicas de convivencia y proceso de inscripción.
The Irish Experience forma parte de las actividades que Andel y Fuenllana impulsan dentro de sus respectivos proyectos bilingües: no se trata solo de estudiar inglés, sino de ofrecer a los alumnos oportunidades reales para ganar confianza, desenvolverse en otro entorno y crecer también en autonomía personal.


The Irish Experience está planteado como una estancia de dos semanas en Dublín, del 4 al 18 de marzo de 2027, dirigida a alumnos de 1º a 4º de ESO de Andel y Fuenllana.
Durante estos días, los alumnos convivirán con familias anfitrionas, asistirán a clases de inglés y participarán en actividades culturales y excursiones. La idea central del programa es vivir el inglés fuera del aula: utilizarlo en situaciones reales, conocer otra cultura y aprender a desenvolverse en un contexto internacional.
La experiencia combina clases, convivencia, actividades y acompañamiento. Los alumnos no viajan solos: cuentan con el apoyo del colegio, del equipo de theIEX, de la escuela en Dublín y de las familias anfitrionas.
Uno de los aspectos más valiosos de esta experiencia es que el aprendizaje va más allá del idioma. Evidentemente, el programa busca mejorar el listening y el speaking de los alumnos, pero también les ayuda a abrir horizontes, adaptarse a otro entorno y afrontar pequeños retos cotidianos.
Vivir durante unos días en otro país, seguir horarios, utilizar el transporte público, convivir con una familia anfitriona y participar en actividades culturales son experiencias que ayudan a los alumnos a crecer en responsabilidad, flexibilidad y confianza.
Por eso, The Irish Experience encaja de forma natural con la manera de entender la educación en Andel: acompañar a cada alumno para que desarrolle sus capacidades, aprenda a tomar decisiones y vaya ganando madurez en un entorno seguro y guiado.
El programa refleja también el trabajo conjunto de Andel y Fuenllana, dos colegios que comparten proyecto educativo y que siguen apostando por ofrecer experiencias internacionales a sus alumnos. A través de las clases, la convivencia con familias irlandesas y las actividades culturales, los alumnos tendrán la oportunidad de utilizar el inglés de forma habitual y compartir esta experiencia con compañeros de ambos centros.
En el colegio, esta apuesta se trabaja a través de materias impartidas en inglés, auxiliares nativos de conversación, preparación de certificaciones externas, actividades específicas y programas internacionales que permiten a los alumnos entrar en contacto con otros países y culturas.
The Irish Experience refuerza esa línea de trabajo: los alumnos salen del aula y descubren que el inglés es una herramienta real para comunicarse, convivir y conocer el mundo.
Las familias que asistieron a la reunión podrán consultar en esta página la presentación utilizada durante la sesión informativa. En ella se recogen los principales datos del programa: fechas, destino, alojamiento, actividades, acompañamiento, proceso de inscripción, pagos, vuelos previstos y preguntas frecuentes.
Descargar presentación informativa The Irish Experience 2027
La inscripción estará abierta hasta el 21 de octubre, con plazas limitadas y asignación por orden de inscripción y pago de reserva. Las familias interesadas pueden revisar la información con calma y contactar con el colegio para resolver cualquier duda antes de formalizar la participación.

The Irish Experience es una oportunidad para seguir creciendo en inglés, pero también para vivir una experiencia educativa completa: convivencia, cultura, autonomía, amistad y apertura internacional.
Desde Andel y Fuenllana agradecemos el interés y la confianza de las familias en este programa. Esperamos que esta nueva edición de The Irish Experience sea una oportunidad para que nuestros alumnos mejoren su inglés, ganen autonomía y disfruten de una experiencia que recordarán durante mucho tiempo.
También puede interesarte:
Inmersión lingüística en Dublín: una experiencia internacional para Andel y Fuenllana. La experiencia de los alumnos en Dublín durante 2026.
The Irish Experience: viaje a Irlanda. Información de otra edición anterior del programa.
Las familias que deseen adherirse al Programa Especial Familias Numerosas deberán cumplir las bases de la convocatoria. Andel Centro Educativo aplicará el descuento mensual correspondiente en la cuota mensual del alumno.
Pueden descargar el impreso de solicitud en el enlace del botón:
Preguntar en Secretaría de Andel para solicitar más información.
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]]>Salir de la rutina, compartir una cabaña, jugar, hacer deporte y, sobre todo, encontrar tiempo para hablar y disfrutar juntos. Padres e hijos de Andel han compartido este fin de semana una convivencia con un objetivo muy sencillo y a la vez importante: fortalecer sus lazos y dedicar tiempo de verdad el uno al otro.

Hay conversaciones que surgen más fácilmente cuando salimos de la rutina. Sin horarios, trabajo, deberes o pantallas de por medio, un fin de semana puede convertirse en una buena oportunidad para hacer algo tan sencillo como estar juntos.
Con esa idea, padres e hijos de Andel han vivido unos días de convivencia en los que prácticamente todo estaba pensado para compartir la experiencia y hacer equipo.
Uno de los momentos más especiales llegó con una dinámica muy sencilla: unas cartas con preguntas que padres e hijos debían hacerse mutuamente.
Entre juego y juego hubo así espacio también para parar, conversar y escucharse. Preguntas sencillas que ofrecían la oportunidad de descubrir qué piensa el otro, conocerse un poco mejor y compartir conversaciones que quizá no siempre encuentran su momento en el día a día.
El juego se convirtió así en una excusa para conversar, escucharse y conocerse un poco mejor. No hacían falta grandes discursos. Solo encontrar el momento y dedicarle tiempo al otro.
Pero la convivencia también tuvo mucho movimiento. Hubo deporte, Bubble Soccer, juegos nocturnos y una búsqueda del tesoro. Padres e hijos durmieron en cabañas, salieron a buscar bichos y compartieron pequeños retos durante todo el fin de semana.
Y hasta hubo sitio para uno de esos detalles que también cuentan: al terminar, las cabañas quedaron perfectamente ordenadas.
Entre carreras, balones, preguntas y risas, todas las actividades tenían algo en común: durante esos días, padre e hijo estaban en el mismo equipo.


La educación de un hijo ocurre en muchos lugares y de muchas maneras. También en una conversación sin prisas, resolviendo juntos una prueba, practicando deporte o compartiendo una cabaña durante un fin de semana.
Esta convivencia parte precisamente de una idea muy presente en Andel: los padres son los primeros educadores de sus hijos y el colegio está para acompañarlos en esa tarea. Una forma de entender la educación que se concreta también en iniciativas como la Escuela de Familias de Andel, orientada a ofrecer formación y recursos que ayuden a los padres en su labor educativa.
Porque fortalecer la relación entre padres e hijos no es algo separado de la educación. La confianza, la conversación, el ejemplo o aprender a disfrutar juntos forman parte de ese crecimiento personal que buscamos acompañar desde el colegio.


Experiencias como esta muestran de una manera muy concreta algo que forma parte del Proyecto Educativo de Andel: la colaboración estrecha entre las familias y el colegio para acompañar a cada alumno en su crecimiento.
Y el final del fin de semana no podía entenderse sin las familias. La convivencia terminó con la celebración de la Santa Misa y, después, padres e hijos se reunieron con el resto de la familia para compartir una paella.
Después de dos días de juegos, deporte, conversaciones, cabañas y alguna que otra aventura, cada padre y cada hijo regresó a casa con sus propios momentos favoritos.
Quizá ese sea precisamente el mejor recuerdo que puede dejar una convivencia así: haber parado durante un fin de semana para disfrutar juntos y seguir haciendo piña, padre e hijo.
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]]>La entrada “¿Qué hacemos en China, Nacho?” : dos antiguos alumnos de Andel, a 10.600 km de casa se publicó primero en Andel Centro Educativo.
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Encuentro con estudiantes y jóvenes durante la experiencia en China
Hay una pregunta que Alejandro Rojas no ha dejado de repetir desde que aterrizó en Shanghái junto a Ignacio Jiménez Alonso, ambos antiguos alumnos de Andel: “¿Qué hacemos en China, Nacho?”
No la hace porque quiera volver a casa. Más bien todo lo contrario.
La pregunta aparece cada vez que él e Ignacio Jiménez Alonso —Nacho para los amigos— se encuentran haciendo algo que, unas semanas antes, difícilmente habrían imaginado. Y eso, por lo que cuentan, sucede bastante a menudo.
A más de 10.600 kilómetros de Madrid, estos dos antiguos alumnos de Andel están descubriendo una China en la que cada día parece traer algo nuevo.

En apenas unos días han pasado por algunos de los grandes encuentros tecnológicos del país, como S-Tron Shanghai y la Global Digital Trade Expo; han conocido proyectos y startups, asistido a sesiones con profesionales vinculados al ecosistema tecnológico y emprendedor chino y visto de cerca algunas de las innovaciones que están transformando el sector.
Entre ellas, robots boxeando y jugando al baloncesto. Y, en un terreno algo más práctico, unos auriculares con traducción simultánea que Nacho ya ha colocado entre las mejores compras de su vida.
Pero el viaje no está ocurriendo únicamente en aulas, ferias o encuentros profesionales.
También han recorrido de noche los rascacielos de Shanghái en bicicleta, aprendido sus primeras palabras —y canciones— en chino, compartido mesa con personas llegadas de distintos lugares y participado en la vida de la universidad y de la Comunidad Católica Hispanohablante.
Hasta han terminado enseñando sevillanas durante el welcome day del campus sino-hispánico.
“En dos semanas en Shanghái se vive lo que en España en cuatro meses”, resume Nacho.

El viaje también les ha llevado fuera de Shanghái.
En Hangzhou, a una hora en tren bala, pudieron conocer el West Lake y vivir una experiencia que probablemente no figuraba en ningún programa: su primer tifón.
La lluvia llegó con tal intensidad que tuvieron que buscar dónde resguardarse mientras descubrían, de una manera bastante literal, otra cara de China.
Y entre tanta novedad también hay cosas más sencillas: cenas improvisadas, mucho pato, muchísimo arroz y conversaciones con personas que hace unas semanas eran completos desconocidos.
Precisamente ahí está una de las ideas que más se repite en el relato de Nacho. Más allá de los lugares o de la tecnología, el viaje está siendo una oportunidad para conocer, preguntar, probar y decir que sí a experiencias nuevas.
“Aquí a la pregunta ‘oye, ¿hacemos…?’ se responde ‘SÍ’ antes de dejar terminar la frase”.

Nacho Jimenez en West Lake (Hangzhou)
Cuando Nacho mira atrás, reconoce que hace solo un año le habría parecido disparatado imaginarse viviendo algo así.
Ahora la pregunta de Alex empieza a tener otra respuesta.
“¿Qué hacemos en China, Nacho?”
Aprender. Conocer gente. Trabajar. Equivocarse. Descubrir otra cultura. Salir de lo conocido. Y acumular historias que seguramente seguirán contando cuando regresen a casa.
Porque la vida de Andel también continúa mucho después de salir por última vez de sus aulas. Los caminos de nuestros antiguos alumnos llevan hoy a universidades, empresas, proyectos y lugares muy distintos del mundo. A veces, incluso a más de 10.000 kilómetros del colegio.
Nacho termina su particular cuaderno de bitácora con una certeza: “Aún me queda mucho por hacer en China”.
Así que habrá que esperar al siguiente capítulo.
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]]>Con la colaboración del AMPA Fuenllana y APA Andel, el Congreso reunirá a cinco ponentes que abordarán el tema desde perspectivas diferentes y complementarias.

La jornada comenzará a las 10:00 h con la celebración de la Santa Misa, de carácter opcional para las familias que deseen asistir. A partir de las 10:30 h dará comienzo el programa de intervenciones.
La primera ponencia correrá a cargo de Lourdes Flamarique, catedrática de Filosofía de la Universidad de Navarra, que hablará sobre “Una vida contemplativa. ¿Por qué, para qué, cómo contemplar el mundo?”.
Tras una pausa para el café a las 11:40 h, Enrique García-Máiquez, poeta, escritor y profesor, abordará la contemplación desde la creatividad en la sesión “Contemplativos a través de una mirada creativa”.
A las 13:30 h será el turno de Marcelo López, doctor en Humanidades por la Universidad Francisco de Vitoria, con una reflexión centrada en el asombro: “Contemplativos gracias al asombro”.
Después de la comida, prevista a las 14:30 h, el Congreso continuará por la tarde. A las 16:00 h, Rafael Monterde, doctor en Filosofía por la Universidad Francisco de Vitoria, profundizará en la importancia de “cultivar la mirada interior”.
La jornada concluirá con Yago de la Cierva, director de Fundación Villanueva y experto en comunicación, que a las 17:15 h hablará sobre “Contemplativos: cómo educar en la verdad sin levantar la voz”.
El Congreso busca ofrecer a las familias un espacio para detenerse, escuchar y reflexionar sobre cuestiones que forman parte de la educación y de la vida cotidiana: aprender a mirar con atención, descubrir el valor del asombro, cultivar la interioridad y educar desde la verdad con naturalidad.
IV Congreso de Familias Fuenllana y Andel
Lema: Contemplativos en medio del mundo
Fecha: 17 de octubre de 2026
Inicio: 10:00 h, con Santa Misa opcional
Programa: ponencias durante la mañana y la tarde, con pausa para café y comida
Entradas: pueden adquirirse a través del siguiente enlace.
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]]>La entrada “A mí no me lo tienen que contar”: la vuelta de Tomás Gandía a Andel, ahora como padre se publicó primero en Andel Centro Educativo.
]]>Tomás Gandía es antiguo alumno de Andel y el primero que ha vuelto al colegio como padre de uno de sus alumnos. Más de veinte años separan al chico que llegó sin saber muy bien qué iba a encontrarse del padre que hoy confía a Andel la educación de su hijo. Entre ambos momentos quedan profesores, años de crecimiento y una historia que ahora continúa en la siguiente generación.
El otro día, Tomás Gandía vio por primera vez a su hijo vestido con la americana y el polo del uniforme de verano de Andel.
“Se me encogió el corazón”, recuerda.
No era simplemente el uniforme de un nuevo colegio. Tomás había llevado esa misma identidad durante años. Primero fue alumno de Andel. Después, antiguo alumno. Hoy es también el primer antiguo alumno del colegio que regresa como padre de uno de sus alumnos.

Tomás todavía recuerda cuando sus padres le anunciaron que iba a cambiar de colegio.
Era un centro nuevo, comenzaba aquel mismo año y estaba vinculado al Opus Dei. Él no sabía demasiado bien qué significaba aquello. Además, era un colegio de chicos, tendría que llevar corbata y el cambio llegaba justo cuando empezaba a interesarse por las chicas.
Con el tiempo, algunas de aquellas cosas que entonces le parecían extrañas terminaron formando parte de lo que más ha valorado de su paso por Andel.
Pero cuando Tomás habla hoy del colegio, no se detiene demasiado en características educativas o académicas. Su recuerdo está asociado sobre todo a personas.
“Veo a los profesionales con los que me he criado durante uno de los momentos más difíciles de mi vida, que fue la adolescencia y la juventud”.
Esa relación no terminó con el Bachillerato.
Años después, varios de aquellos profesores estuvieron invitados a su boda. Entre ellos estaba su preceptor, D. David Diéguez Tapias.
“El primero de todos”, explica, “que tantísimas cosas buenas ha hecho por mí y que sé que todavía sigue rezando por mí”.
Tomás recuerda igualmente la implicación de sus padres. Les vio participar en actividades para familias, entonces organizadas incluso los sábados por la mañana.
Su experiencia educativa tampoco se limitó a las horas de clase. Habla de las muchas horas que pasó en Cyara, el club juvenil, y de cómo colegio y hogar se complementaron durante aquellos años.
“Creo que Andel hizo un gran bien a mi familia en aquel momento”, afirma.
Con cierta distancia, reconoce también que las primeras promociones no debieron de ponérselo fácil a quienes comenzaban a construir el colegio.
Pero de aquella etapa no conserva únicamente las correcciones o los límites. Lo que hoy destaca es que aquellos profesores intentaron sacar lo mejor de ellos, también cuando los propios alumnos no parecían demasiado dispuestos a colaborar.

Los años pasaron y Tomás tuvo que enfrentarse a una decisión muy diferente: dónde escolarizar a sus propios hijos. Cuando se le pregunta qué espera que su hijo encuentre en Andel, Tomás habla de “un entorno seguro donde desarrollar sus capacidades intelectuales, físicas y espirituales; libre de ideologías, en verdad y con naturalidad”.
Y lo resume con una imagen muy suya:
“Que el hombre que él quiera ser el día de mañana sepa llevar corbata y chaqueta, y arrodillarse delante de un altar”.
No necesitaba conocer el colegio a través de una presentación. Su referencia eran los años vividos dentro.
Por eso, explica, cuando llegó el momento de elegir, lo tenía claro.
“No me valía otra cosa que no fuera Andel y, por extensión, Fuenllana”.
No habla únicamente de lo que recibió académicamente. Años después de terminar el colegio, cuando tuvo que regresar a la universidad, asegura que volvió a apoyarse en aprendizajes adquiridos durante aquella etapa para alcanzar nuevos objetivos académicos y profesionales.
Y hay otra palabra que aparece en su relato: seguridad. No entendida como ausencia de dificultades, sino como saber con claridad qué representa el colegio y desde dónde educa.
Tomás aprecia especialmente que esa identidad cristiana se exprese sin complejos.
“Cuando entro en Andel, entro como si fuera mi casa”.

Volver ahora como padre le permite mirar el colegio con una perspectiva distinta. Tomás recuerda haber visto crecer Andel prácticamente desde el principio. Entre los cambios señala especialmente el polideportivo —el espacio que él conoció como un campo de tierra— y la llegada de profesores más jóvenes. “Creo que las nuevas generaciones vienen pisando fuerte”, afirma. Pero también hay lugares en los que el tiempo parece haberse detenido.
“Me emociona entrar al oratorio y verlo tal y como hace veinte años. En silencio, y con ese clima apacible que te invita a sentarte a descansar”.
Y permanecen también algunas de las personas que fueron importantes durante sus años de alumno: D. David Diéguez, D. Jesús Carnicero, D. Antonio Guerra, D. Fernando Martín, D. Víctor y D. Rafael. Tomás lo cuenta con humor: “Deben dormir en formol porque están iguales”.
Dice que entra por las puertas, saluda a sus antiguos profesores y se mueve por el colegio con la familiaridad de quien nunca ha terminado de marcharse del todo.
Incluso durante los años en los que estuvo más alejado físicamente, asegura que nunca rompió ese vínculo.
Actualmente forma parte también de la Junta Directiva de Alumni, desde donde quiere ayudar a otros antiguos alumnos a reconocer lo que su etapa en Andel ha supuesto después en su vida adulta.
Pero ahora ese vínculo tiene una dimensión nueva.
Su hijo empieza su propia historia en el mismo colegio.
Tomás piensa en algunos de los profesores que tuvo y que todavía siguen allí. Le ilusiona imaginar que alguno pueda darle clase. También recuerda a quienes ya no conocerá.
De todos ellos habla como referentes.
Junto a su padre, al que identifica como su primer referente, aquellos profesores representaron para él “el tipo de hombre en el que yo quería llegar a convertirme”.
Ahora observa la historia desde el otro lado.
Ya no es el alumno que se preguntaba dónde le estaban metiendo sus padres. Es él quien ha tomado la decisión.
Y encuentra precisamente ahí una forma de expresar su agradecimiento:
“Creo que no existe mejor manera de mostrar ese agradecimiento que darle continuidad en la siguiente generación”.
Tomás es hoy el primer antiguo alumno de Andel que también es padre del colegio.
Y ya mira un poco más lejos.
Quizá, dice, algún día sus hijos hagan lo mismo. Incluso bromea con la posibilidad de convertirse, dentro de muchos años, en el primer antiguo alumno que vuelva también como abuelo.
Sería otra generación entrando por esas mismas puertas.
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]]>La entrada Gracias, Carlos Ulecia: seis años al frente de Andel se publicó primero en Andel Centro Educativo.
]]>Carlos cierra estos días su etapa como director del colegio. Lo hace después de años de trabajo, proyectos compartidos, logros académicos y deportivos, y una presencia diaria que muchas familias, alumnos y profesores recordarán con cariño: en la entrada, en los pasillos, en el trato personal, en la sonrisa y en esa atención al detalle tan propia de quien entiende la educación como un servicio.
Andel quiere agradecerle su entrega y dejar constancia de una etapa que forma ya parte de la historia reciente del colegio.


Durante estos seis años, Andel ha vivido muchos motivos de alegría. El crecimiento del colegio, el alto nivel de inglés, los buenos resultados en el acceso a la universidad, las competiciones deportivas, los proyectos educativos y tantas iniciativas compartidas forman parte de una etapa que el colegio recuerda con agradecimiento.
Pero, por encima de los logros visibles, hay algo que muchas familias, alumnos y profesores han reconocido de forma especial: el ambiente familiar que Carlos ha sabido cuidar.
Su forma de dirigir ha estado muy unida a una idea sencilla y profunda: estar cerca de las personas. Conocer a las familias, escuchar, acompañar, corregir cuando hacía falta y cuidar esa atención personalizada que permite que cada alumno se sienta mirado de verdad.
Quienes han compartido estos años con él recuerdan bien esa mezcla de cercanía y exigencia tan propia de un educador: una palabra al comenzar la mañana, una despedida al final del día, una conversación con una familia, una corrección hecha con cariño o ese “ponte bien la corbata” que tantos alumnos han escuchado como parte natural de la vida de Andel.

Uno de los rasgos más reconocibles de la etapa de Carlos ha sido su preocupación por las familias. En Andel, la relación entre familias y colegio no se entiende como algo secundario, sino como una parte esencial de la tarea educativa.
Los padres son los primeros educadores, y el colegio acompaña esa tarea de la mano de ellos. Carlos ha vivido esa convicción de forma muy directa, con una preocupación constante por atender mejor, coordinar mejor y servir mejor.
Esa atención cercana ha ayudado a fortalecer la confianza entre el colegio y las familias, especialmente en momentos importantes de la vida escolar de los alumnos. Cada familia debía sentirse conocida, escuchada y atendida de manera personal.

También durante su etapa se han estrechado los lazos con Fuenllana, colegio con el que Andel comparte proyecto educativo. Carlos ha impulsado esa relación desde una mirada práctica y familiar: trabajar mejor juntos para poder servir mejor a las familias.
Esa coordinación ha ayudado a reforzar iniciativas comunes, cuidar mejor los detalles y consolidar un proyecto compartido que mantiene la identidad propia de cada centro, pero que nace de una misma visión educativa.
A Carlos le gusta decir que Andel —y también Fuenllana— es “el mejor colegio del mundo”. Quienes le han escuchado saben que no lo dice por orgullo vacío, sino por el cariño que tiene a sus alumnos, a sus familias, a los profesores y a todas las personas que hacen posible la vida del colegio.
Para él, Andel es grande porque cuenta con familias leales, profesores comprometidos, alumnos con ganas de crecer y una tarea educativa que merece cada esfuerzo.
En el fondo de estos años hay una idea que ayuda a entender bien su paso por Andel: Carlos ha concebido la dirección del colegio como un servicio.
Un servicio a los alumnos, a las familias, a los profesores y al proyecto educativo de Andel. Un servicio vivido desde la fe, con amor a Jesucristo y a la Iglesia, y con la conciencia de que educar es una tarea profundamente humana.
Por eso, esta despedida no es solo el cierre de una etapa profesional. Es también el agradecimiento a una forma de estar en el colegio: con disponibilidad, con exigencia, con alegría y con una mirada siempre puesta en las personas.
Gracias, Carlos, por estos seis años al frente de Andel.
Gracias por tu cercanía, por tu entrega y por el servicio que has prestado a tantas familias.
Esta siempre será tu casa.
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]]>La entrada Resultados PAU Andel 2026: mucho más que una nota se publicó primero en Andel Centro Educativo.
]]>Los resultados PAU Andel 2026 nos dejan una gran alegría: el 100 % de nuestros alumnos de Bachillerato ha superado la prueba. Sin embargo, esta cifra cobra todavía más valor cuando miramos todo lo que hay detrás: años de trabajo, constancia, exigencia personal y acompañamiento por parte de sus familias y profesores.
La PAU supone el final de una etapa importante. Sin embargo, para nuestros alumnos no representa únicamente una calificación. Es también la culminación de una ilusión, el paso hacia los estudios que han elegido y el comienzo de nuevos retos personales y profesionales.
Como explica Fernando Martín Durán, coordinador de Bachillerato de Andel:
«Es toda una alegría levantarte una mañana y comprobar que el 100 % de nuestros alumnos ha aprobado la tan temida PAU. Pero lo es aún más saber que la gran mayoría ha conseguido aquello que se propuso cuando comenzó sus estudios de Bachillerato en Andel».

Los buenos resultados no aparecen de un día para otro. Son fruto de una tarea cotidiana que comienza mucho antes de los exámenes: asistir a clase con actitud, trabajar con orden, aprovechar el tiempo, preguntar aquello que no se comprende y mantener el esfuerzo cuando llegan las dificultades.
Alumnos como Jesús, Pablo, Gonzalo, Noé y muchos de sus compañeros son ejemplo de constancia, trabajo y buena disposición. Pero, sobre todo, han aprendido a ser exigentes con su propia tarea diaria.
Esa exigencia no se entiende en Andel como una presión enfocada únicamente a obtener una nota. Forma parte de nuestro proyecto educativo, que busca ayudar a cada alumno a descubrir de qué es capaz, desarrollar plenamente sus talentos y asumir con responsabilidad los objetivos que libremente se propone.
Durante estos años, ese camino se ha recorrido con alegría y bajo la mirada atenta de las familias y del equipo docente. Profesores, tutores personales y responsables de Bachillerato han acompañado a cada alumno en su orientación académica, profesional y humana, necesaria para afrontar con criterio la ilusionante siguiente etapa.

Algunos de nuestros alumnos han alcanzado calificaciones superiores a los 13 puntos. Son resultados excelentes, pero detrás de ellos hay, sobre todo, jóvenes con proyectos, intereses y vocaciones diferentes.
Jesús y Pablo se preparan para comenzar sus estudios de Ingeniería Industrial. Gonzalo quiere iniciar su camino en Medicina, mientras que Noé mira hacia la Ingeniería Aeroespacial, con la NASA como una de sus grandes referencias.
Junto a ellos, otros compañeros iniciarán estudios relacionados con la educación, la economía, la arquitectura y muchas otras áreas. Cada uno recorrerá su propio camino, pero todos se llevan una forma de afrontar los retos basada en el trabajo bien hecho, la responsabilidad y el deseo de aportar algo valioso a los demás.


En Andel aspiramos a que los alumnos consigan buenos resultados académicos, pero entendemos que la excelencia educativa va mucho más allá.
Preparar bien la PAU significa aportar contenido, la práctica de exámenes y una orientación a la carta que facilite las futuras decisiones universitarias. Pero también implica ayudar a los alumnos a crecer en criterio, fortaleza, autonomía, capacidad de esfuerzo y confianza.
El éxito no consiste únicamente en alcanzar una determinada calificación. También consiste en que cada alumno termine Bachillerato conociéndose mejor, preparado para tomar decisiones y dispuesto a afrontar con responsabilidad la siguiente etapa de su vida.
Los resultados PAU Andel 2026 representan mucho más que una cifra. Detrás del 100 % de aprobados hay familias que han acompañado, profesores que han exigido y ayudado, y alumnos que han aprendido a trabajar con constancia.
Hay, sobre todo, jóvenes que quieren ser buenos profesionales, pero también personas felices, responsables y dispuestas a aportar algo valioso a los demás.
Mucho más que la PAU. Mucho más que una nota.
Así es Andel.
Conoce el Bachillerato de Andel
La entrada Resultados PAU Andel 2026: mucho más que una nota se publicó primero en Andel Centro Educativo.
]]>La entrada Celebramos la procesión del Corpus Christi 2026 en Andel y Fuenllana se publicó primero en Andel Centro Educativo.
]]>La celebración del Corpus Christi ocupa un lugar muy especial en la vida del colegio. Es una ocasión para acompañar al Señor, preparar con cariño cada detalle y vivir junto a las familias una tradición profundamente unida a nuestra identidad cristiana.
Desde primera hora, los distintos espacios del recorrido se prepararon para recibir al Santísimo. Familias, alumnos, profesores y personal del colegio colaboraron en la elaboración de los altares y las alfombras decorativas, que volvieron a embellecer esta celebración con sencillez, cuidado y mucha dedicación.
La jornada comenzó con la Santa Misa y continuó con la procesión por las instalaciones del colegio. El Santísimo recorrió el centro acompañado por las familias de Andel y Fuenllana, haciendo una pausa ante los altares preparados para la ocasión.
A lo largo del recorrido, los coros de Andel y Fuenllana pusieron música a la celebración, aportando solemnidad y belleza a uno de los momentos más esperados del curso. Su participación ayudó a vivir la procesión con recogimiento, alegría y sentido de oración.
Este año, además, la preparación conjunta de la procesión tuvo un significado especial en el contexto de la próxima visita del Papa León XIV a Madrid, que estamos viviendo con ilusión como una oportunidad para rezar, acompañar a las familias y recordar el valor de caminar juntos en la fe.

Desde Andel queremos agradecer a todas las personas que hicieron posible esta jornada. De manera especial, a los sacerdotes que presidieron los actos litúrgicos, a los representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a los responsables de Formación, a los miembros de los coros y a todas las familias, alumnos, profesores y colaboradores que dedicaron su tiempo y esfuerzo a preparar cada detalle.
Gracias a todos ellos, la procesión del Corpus Christi volvió a ser una ocasión privilegiada para fortalecer la fe, compartir una jornada muy especial con las familias y mantener viva una tradición muy querida en la vida de Andel.
No os perdáis las fotos de la celebración.
La entrada Celebramos la procesión del Corpus Christi 2026 en Andel y Fuenllana se publicó primero en Andel Centro Educativo.
]]>La entrada Nos preparamos para una visita muy especial: Andel y Fuenllana con el Papa León XIV se publicó primero en Andel Centro Educativo.
]]>Madrid vivirá en junio una cita muy especial con la presencia del Santo Padre. En este contexto, Andel y Fuenllana quieren ayudar a sus alumnos a comprender mejor el significado de esta visita y acompañar a las familias en un camino compartido de fe, esperanza y preparación.
La Santa Misa en la Plaza de Cibeles será uno de los momentos centrales de estos días, una oportunidad para rezar juntos y vivir con alegría la presencia del Papa en Madrid.

Nos preparamos para una visita muy especial: con esta idea, Andel y Fuenllana quieren vivir estos días como una oportunidad para acompañar a alumnos y familias en un camino compartido de fe, esperanza y preparación.
Durante estos días, alumnos y familias podrán participar en distintas actividades de preparación, pensadas para ayudar a conocer mejor la misión del Papa, rezar por sus intenciones y vivir este momento con alegría, respeto y sentido cristiano.
Esta preparación forma parte de nuestra manera de entender la educación: familias y colegio caminando de la mano, acompañando a cada alumno no solo en lo académico, sino también en su crecimiento humano, espiritual y personal.
La preparación para la visita del Papa se trabajará de forma adaptada a cada edad y etapa educativa.
En Infantil, los alumnos podrán descubrir al Papa como amigo y guía de los cristianos, de una forma sencilla y cercana.
En Primaria, se profundizará en la misión de Pedro y en el significado de vivir la fe juntos, con actividades pensadas para ayudarles a comprender mejor el papel del Santo Padre en la Iglesia.
En Secundaria, los alumnos reflexionarán sobre la Iglesia, el compromiso cristiano y la importancia de vivir la fe con responsabilidad en el mundo actual.
En Bachillerato, la preparación ayudará a profundizar en el sentido de la vocación personal, la libertad, el servicio y la respuesta que cada persona puede dar en su propia vida.
Como parte de esta preparación, el viernes 5 de junio de 17:00 a 19:00 horas tendrá lugar en Fuenllana el Campus del Perdón, con exposición al Santísimo y sacerdotes disponibles para la confesión.
Será un tiempo para parar, rezar y preparar el corazón ante la visita del Papa, ofreciendo a alumnos y familias un espacio de encuentro con Dios y de preparación interior.

En Andel también hemos querido hacer visible esta alegría con la instalación de una lona de bienvenida al Papa León XIV, como signo externo de una preparación que queremos vivir con profundidad y esperanza.
La lona recuerda a todos los que pasan por el colegio que estamos ante una ocasión especial para Madrid, para la Iglesia y para nuestras familias: una invitación a mirar más alto, a rezar juntos y a vivir estos días con sentido.
La visita del Papa León XIV a Madrid será, sin duda, un acontecimiento histórico. Pero para Andel y Fuenllana quiere ser también una oportunidad educativa: ayudar a los alumnos a descubrir el valor de la fe, de la oración, del servicio y de la pertenencia a la Iglesia.
Queremos vivir estos días con alegría, unidos a las familias y con el deseo de que esta visita deje una huella positiva en nuestros alumnos.
Andel y Fuenllana acompañarán al Papa León XIV en Madrid con gratitud, ilusión y esperanza.
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