Dicen que el lemon curd es adictivo una vez que se prueba y es que tiene un sabor exquisito (dulce con un intenso toque cítrico) y nada empalagoso, es todo un peligro
La receta inglesa tradicional del lemon curd está sacada de la web de Muriel’s Baking Passion y la receta para Thermomix del blog de VelocidadCuchara.
Ingredientes
- 240 gr de harina de trigo
- 160 gr de azúcar
- 60 gr mantequilla
- 2 huevos medianos
- 2 limones medianos
- Medio sobre de levadura química
- Azúcar glas para rebozar las galletas
- Una pizca de sal
Ralla la piel de los limones, procurando no coger la parte blanca y reserva la ralladura de limón.
Exprime los limones y reserva el zumo.
Pon en un bol al baño maría los huevos, el azúcar y el zumo de limón hasta que se mezclen y remueva constantemente para que el huevo no cuaje. Esto puede llevar unos 10 minutos.
Retira el bol del calor y pásalo por un colador para quitar los grumos. Vuelve a echar el contenido en el bol caliente.
Trocea la mantequilla y vierte en el bol junto a la ralladura de limón. Mezcla bien hasta que la mantequilla se haya derretido e integrado con el resto.
Ya tenemos listo el lemon curd. Espera a que se enfríe antes de seguir (la mezcla se irá espesando a medida que enfríe).
En un bol grande pon la harina tamizada, la levadura química y la sal. Poco a poco ve incorporando el lemon curd, removiendo con una pala para integrarlo todo bien.
Pon en el vaso el azúcar, la ralladura de limón, la mantequilla a temperatura ambiente y el zumo de los limones y mezcla 1 minuto en velocidad 2.
Vierte los huevos y mezcla 10 segundos en velocidad 4.
Programa 7 minutos a 80º en velocidad 2 y sin cubilete para que pueda evaporar.
Ya tenemos listo el lemon curd. Espera a que se enfríe antes de seguir (la mezcla se irá espesando a medida que enfríe).
Añade la harina tamizada, la levadura química y la sal y mezcla 15 segundos en velocidad 4.
Envuelve la masa resultante en papel film y reserva en el frigorífico al menos 1 hora para que se compacte.
Retira la masa de la nevera, haz bolitas con la ayuda de una cucharilla (ten en cuenta que la masa resultante es pegajosa, cuesta manejarla) y rebózalas en azúcar glas.
Hornea las bolitas en una fuente de horno forrada con papel de hornear durante unos 12 minutos a 175º o hasta que craquelen (se formen rajas por la superficie).
Deja enfriar las galletas en una rejilla y luego guárdalas en un recipiente hermético para que se conserven bien varios días.
]]>Notas
- El lemon curd se puede usar de muchas formas en recetas:
- como relleno de algún pastel o galleta básica
- como salsa para acompañar un helado (ej: helado de vainilla)
- y sola como una simple crema de limón está exquisita
- Con estos ingredientes se consiguen 2 tandas de galletas, que son unas 24 unidades, dependiendo del tamaño de las bolitas que formemos.
- La textura de estas galletas es abizcochada, crujientes por fuera y blanditas por dentro.
- El aspecto craquelado se consigue al bañarlas en azúcar glas antes de hornear. Durante el horneado las galletas crecen y se va separando la costra de azúcar.
La receta que pongo aquí está basada en la del libro básico de Thermomix «Cocina fácil y saludable«.
Ingredientes
- 250 gr harina de trigo
- 180 gr de azúcar (*)
- 100 gr aceite de oliva suave o de girasol
- 1 naranja de zumo
- 3 huevos grandes
- 1 yogur natural
- 1 sobre levadura química
- 1 pizca de sal
Precalienta el horno a 180º
Engrasa bien el molde con mantequilla y con harina espolvoreada y reserva encima de la bandeja de hornear.
Ralla la piel de la naranja, procurando no coger la parte blanca y reserva la ralladura de naranja.
Exprime la naranja y reserva el zumo.
Vierte la masa en el molde y hornea a media altura con calor arriba y abajo sin ventilador.
A los 35 minutos de horneado comprueba si está listo introduciendo un palito. Si el palito sale seco ya está listo, pero si no, tapa el bizcocho con un trozo de papel de aluminio, deja otros 5 minutos más y vuelve a comprobarlo más tarde.
]]>Notas
- (*) La cantidad de azúcar es al gusto, como siempre. En la receta original pone 250 gr de azúcar, pero yo siempre prefiero que quede menos dulce y le pongo bastante menos. Además uso panela (azúcar integral de caña) en vez del azúcar blanquilla.
- Variantes:
- Chocolote y naranja son una excelente combinación. Se puede cortar este bizcocho longitudinalmente y poner una capa fina de chocolate fundido para luego cubrirlo con más chocolate fundido. Simplemente delicioso.
- Costra de azúcar. Se puede añadir azúcar justo antes de hornear el bizcocho. Esto hará que se cree una costra de azúcar en la superficie que le aportará una textura interesante al bizcocho.
- Espolvorear azúcar glas. Se puede añadir un poco de azúcar glas una vez que se ha horneado el bizcocho y está frío. Esto creará una fina capa blanca que puede venir bien para adornar el bizcocho con algún dibujo. También es buena opción para los que le gustan el bizcocho especialmente dulce.
La receta es de un libro de recetas francés llamado “Les nouvelles pizzas à partager“ que tiene un montón de recetas de pizzas originales y muy atractivas. Todas las recetas tienen una pinta increíble, así que poco a poco creo que iré ampliando el repertorio de pizzas del blog con ideas de este libro al que le estoy dando más uso del que pensaba en un principio, solo me lo compré como recuerdo de un viaje a Francia
Ingredientes
- 1 base de pizza
- 250 gr de queso mascarpone
- 1 lata pequeña de atún en aceite de oliva
- 10 hojas de salvia fresca, o salvia seca (*)
- Flor de sal, o sal gorda (**)
- Pimienta negra recién molida
Precalienta el horno a 220º.
Extiende la masa de la pizza en una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
Mezcla la mitad de la salvia con el queso mascarpone y extiende por toda la superficie de la masa.
Escurre la lata de atún y reparte a trocitos por toda la superficie.
Echa por toda la masa el resto de la salvia, la sal y la pimienta.
Mete la bandeja en el horno en la altura más baja con calor arriba y abajo sin ventilador y hornea a 220º durante 15 minutos (***).
]]>Notas
- (*) No resulta fácil encontrar en el supermercado las hojas de salvia fresca que sería lo suyo, así que yo le suelo echar salvia seca, en concreto uso un sobre de salvia seca del que sirve para hacer infusiones, así lo tengo siempre a mano.
- (**) Si no tienes flor de sal (son como cristales grandes de sal), puedes usar sal gorda.
- (***) El tiempo de horneado (y la temperatura) dependerá de la masa empleada, si es casera o comprada. En caso de usar una masa comprada, sigue las instrucciones que indique el paquete.
Hay distintas variantes de este bizcocho: poniendo las rodajas de piña en el fondo del molde, con la piña triturada por dentro, etc. Pero esta versión que he hecho con la piña por arriba es la que más me gusta, por que así la piña queda más vistosa y los bocados de la fruta entera son más intensos.
En esta ocasión he seguido los pasos de la receta del Bizcocho de piña y caramelo de Javirecetas, pero sin la parte del caramelo que dejo para otra variante.
Esta receta es la típica del bizcocho 3-2-1 que se hace con la medida del vaso de yogur, aunque la parte del azúcar la he reducido un poco, como siempre, y he puesto 1,5 en vez de 2 medidas. Además he usado panela (azúcar integral de caña sin refinar) en vez de azúcar blanco. Ya que vamos a comer dulce, por lo menos que nos aporte algún nutriente.
Ingredientes
- 1 lata de piña en su jugo (4 rodajas aprox.)
- 1 yogur natural o de piña
- 3 medidas de yogur de harina
- 1,5 medidas de yogur de azúcar
- 1 medida de yogur de aceite de girasol
- 3 huevos grandes
- 1 sobre de levadura química
- 1 pizca de sal
Abre la lata de piña y separa las rodajas de piña del jugo.
En un bol grande echa los 3 huevos y bátelos durante un par de minutos para que queden espumosos.
Añade el yogur y mezcla hasta que se integre todo.
Lava el vaso del yogur y sécalo bien, servirá de medida a continuación (primero con ingredientes secos y luego con ingredientes húmedos).
En otro recipiente tamiza 3 medidas de harina junto a la levadura y reserva.
En el bol donde teníamos los huevos batidos echa 1 medida y media de azúcar y bate bien.
Luego incorpora 1 medida de aceite, el jugo de piña (*) y la pizca de sal y mezcla hasta integrarlo todo.
Precalienta el horno a 200º.
Vierte poco a poco en el bol de la mezcla la harina tamizada que estaba reservada y bate bien hasta que se integre todo bien y no queden grumos.
Forra un molde desmontable con papel vegetal, ponlo en una bandeja de horno y vierte el contenido del bol.
A continuación coloca por encima de la mezcla las rodajas de piña (con cuidado para que no se hundan).
Introduce la bandeja en el horno a media altura y baja la temperatura a 180º.
Hornea durante 35-40 minutos (**) con calor arriba y abajo, sin ventilador.
A los 30 minutos corta un trozo de papel de aluminio, abre rápidamente el horno y pon el papel encima del bizcocho para que no se siga tostanto por arriba durante el tiempo restante.
A los 35 minutos, sin apagar el horno, saca un poco la bandeja y haz la prueba del palito: introduce un palito o un cuchillo por el centro del bizcocho y, si sale completamente seco, ya se puede sacar el bizocho del horno. Pero si el palito sale húmedo por alguna parte, se debe dejar 5 minutos más y volver a repetir la prueba del palito hasta que esté hecho.
Una vez que el bizcocho está hecho, saca la bandeja del horno y déjalo enfriar durante 10 minutos.
Pasado este tiempo, el bizcocho se puede desmoldar y dejar que se enfríe completamente en una rejilla.
]]>Notas
- (*) Del jugo de piña que viene en la lata puedes reservar una cucharada para el final y, cuando el bizcocho esté hecho y se haya enfriado, puedes pincelar el bicocho con el jugo. Esto le dará brillo y más jugosidad todavía.
- (**) El tiempo de horneado del bizcocho puede variar de un horno a otro. Además de que cada horno es un mundo y controla la temperatura de manera más o menos fiable, influye mucho:
- el tamaño del molde (si es grande queda un bizcocho más plano y se hará antes, mientras que si el molde es pequeño subirá más y tardará más en cocerse por dentro),
- su forma (cuadrado, rectangular, redondo, corona, etc), y
- su material (silicona, metálico…)
- Para conservar el bizcocho una vez que se ha enfríado, puedes envolverlo en papel film y reservarlo en un túper o caja metálica. Así durará bien unos días.
- Si no lo vas a consumir tan rápido también puedes congelarlo. Para ello puedes trocearlo, envolver con papel film y ponerlo en bolsas de zip. Y a la hora de consumirlo hay acordarse de sacarlo del congelador un par de horas antes.
Ingredientes
- 1 masa de pizza
- 70 gr de sobrasada
- 150 gr de queso de tetilla o cualquier otro queso sabroso (*)
- 4 cucharadas de tomate frito
- 1/4 de cebolla
- 1 cucharadita de albahaca
- (opcional) miel (**)
]]>Notas
- (*) En esta ocasión he usado queso de tetilla porque es el que tenía, pero se puede usar cualquier otro queso que nos guste y sea sabroso y graso. Por ejemplo el queso de cabra o el queso roquefort quedan muy bien en esta receta.
- (**) La miel con sobrasada es un clásico, combinan muy bien, así que una variante de esta pizza consiste en añadir un chorro de miel en el momento de poner la sobrasada.
- En caso de usar miel (en la receta de esta foto no la he usado), entonces yo no pondría cebolla, ya que ambos ingredientes son dulces.
- (***) Como siempre, la temperatura y el tiempo de horneado depende de la masa utilizada. Si es una masa hecha, sigue las indicaciones de temperatura y tiempo que indique el paquete.
- (****) En esta receta es muy importante que la sobrasada no esté en el horno durante todo el tiempo que horneamos la pizza, puesto que se podría quemar (se oscurece y carameliza). Así que la sobrasada la horneamos solo durante los 10 últimos minutos.
- Y el queso tampoco me gusta que esté demasiado tiempo horneándose, así que lo he añadido también cuando faltaban 10 minutos.
La receta es del libro Pastas y salsas que tengo desde hace años. Vienen un montón de recetas interesantes, pero la pega es que no tiene apenas fotos ni mucha explicación, aunque tengo que decir que todas las recetas que he probado del libro estaban deliciosas y son repetibles. Habrá que ir rescatándolas poco a poco
Ingredientes (4 personas)
- 500 gr de espaguetis
- 500 ml bechamel (*)
- 50 gr queso rallado
- 1 cucharada de mantequilla
- 4 huevos
- Sal
Cuece los espaguetis con una pizca de sal y siguiendo las indicaciones de tiempo del paquete (cada marca requiere su tiempo) y escúrrelos.
Añade a los espaguetis la mantequilla y la mitad del queso, remueve un poco para que la mantequilla se reparta bien.
Vierte los espaguetis en una fuente de horno.
Precalienta el horno a 200º con calor arriba y abajo, sin ventilador.
Separa las yemas de las claras. Bate las yemas en un bol y en otro bol bate las claras hasta el punto de nieve.
Vierte la bechamel en otro bol e incorpora las yemas batidas y el resto del queso y remueve bien. Luego añade las claras a punto de nieve y remueve la salsa con movimientos envolventes para que no pierda volumen.
En la fuente de los espaguetis vierte la salsa de la bechamel (que ya tiene el queso y el huevo) y espolvorea un poco de queso rayado por encima para que se gratine.
Pon la fuente en una rejilla de horno a media altura y hornea a 190º durante 10 minutos. Luego pon la función de gratinar solo por arriba durante 2 minutos.
Sirve en la misma fuente de horno.
]]>Notas
(*) Si quieres hacer la salsa bechamel casera, te dejo la receta aquí:
Ingredientes de la bechamel
- 500 ml de leche fría
- 40 gr de mantequilla
- 40 gr de harina
- 1/2 cucharadita de sal
- Pizca de pimienta negra molida
- Pizca de nuez moscada molida
Preparación de la bechamel
Calienta la mantequilla en un cazo. Cuando esté caliente, separa del fuego y añade la harina, removiendo bien hasta que se diluya por completo.
Vuelve a poner el cazo en el fuego e incorpora poco a poco la leche fría sin dejar de mover con una cuchara de palo. Sazona con sal, pimienta y nuez moscada.
La salsa estará lista cuando al moverla se separe bien de las paredes del recipiente, pues estará espesa.
Esta receta es de mi amiga Elena, de Entregalletas. Desde que probé su empanada en una fiesta he hecho varios intentos de reproducirla con el sabor y textura que recordaba hasta que, como ella dice, encontré unos excelentes dátiles y entonces fue la diferencia. Ahora la empanada sale bien siempre.
Ingredientes
- 2 masas de empanada (*)
- 300 gr de dátiles (**)
- 250 gr de queso azul
- 200 gr bacon ahumado
Precalienta el horno a 220º.
Hornea la empanada a 220º durante 30 minutos (***) con la bandeja un poco más abajo de media altura.
]]>Notas
- (*) Para esta receta se puede usar masa de hojaldre, masa quebrada o masa especial para empanada, con cualquiera de ellas quedará bien.
- (**) Los dátiles son el ingrediente estrella de esta receta, así que tienen que ser buenos y bastante carnosos y jugosos, no vale cualquier paquete de dátiles.
- Tengo localizados unos dátiles muy buenos en el supermercado MAS.
- (***) La temperatura de horneado variará en función de la masa que se use. Si se usa una masa comprada hecha, mejor seguir las instrucciones del paquete.
- En mi caso usé masa especial para empanada y, aunque en el paquete ponía 45 minutos de horneado, a los 30 minutos estaba hecha. Así que recomiendo ponerla a hornear primero 20 minutos, revisarla, y luego ir incrementando de 10 en 10 minutos hasta que esté un poco dorada.
Puedes hacer la masa de pizza casera (y esto subirá de categoría al plato, ya de por sí sabroso), pero, si no tienes tiempo, siempre puedes recurrir a comprar la masa hecha. Elige preferiblemente una masa de pizza fresca, quedan mejor que las bases de pizza congeladas. Otro día pondré en el blog la receta para hacer masa de pizza de forma casera.
Esta receta es de un libro de recetas francés llamado «Les nouvelles pizzas à partager«. Tiene un montón de recetas de pizzas con diferentes acabados para que sea más fácil compartirlas, como hacerla en forma de girasol, de estrella, de sol, trenzadas, etc, de manera que es muy fácil coger un trozo, además quedan muy vistosas. Yo quería darle algún acabado así pero, como no tenía una base redonda, no ha podido ser esta vez.
Ingredientes
- 1 base de pizza
- 4 lonchas de jamón de york
- 250 gr de champiñones laminados
- 5 cucharadas soperas de crème fraîche o nata fresca (*)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Pimienta recién molida
Preparación
Precalienta el horno a 220º.
En una sarten vierte una cucharada de aceite de oliva y rehoga los champiñones laminados entre 5 y 10 minutos (hasta que suelten todo el agua). Escurre los champiñones y reserva.
Extiende la masa de pizza con un rodillo y ponla en una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
Luego cubre la base con la crème fraîche (una capa generosa) y reparte por encima el jamón de york en trozos (cortándolo con un cuchillo o desmenuzándolo con las manos).
Añade también los champiñones reservados, repartiéndolos por toda la superficie. Para terminar, espolvorea por encima un poco de pimienta molida.
Mete la bandeja en el horno (**) a media altura con calor solo por abajo y sin ventilador y hornea a 220º durante 15 minutos. Luego, para que dore por arriba, hornea 3 minutos más con calor arriba y abajo.
]]>Notas
- (*) La crème fraîche también se comercializa con el nombre de «nata fresca» o «crema fresca» y no hay que confundirla con la «nata agria«, que es otra cosa. La crème fraîche se puede encontrar en el supermercado en la parte del frío, junto a los yogures.
- Pongo aquí algunas marcas que comercializan la crème fraîche: Président, Kaiku, Milbona (Lidl), Carrefour o Hacendado (aquí se encuentra con el nombre de «nata fresca» directamente)
- (**) Si vas a usar una masa de pizza comprada, sigue las instrucciones de temperatura y tiempo de horneado que indique el envase.
- Si tu horno no tiene función de horneado solo por abajo y solo tiene la opción de arriba y abajo, entonces hornea la pizza poniendo la bandeja un poco más abajo del centro y déjala 15 minutos en total o hasta que los bordes se vean hechos. En este caso no hará falta un tiempo extra para dorar por arriba.
- La masa de pizza fresca hecha se vende en el supermercado enrollada, junto a otras masas como la de hojaldre o la masa quebrada.
La receta que he seguido es de la web de Gastronomia y Cia, tienen un montón de recetas que quiero probar.
Ingredientes
- 150 gr de harina integral de espelta
- 80 gr almendras molidas
- 120 gr mantequilla
- 60 gr de azúcar
- 50 gr de leche de almendras (*)
- 70 gr de pepitas de chocolate
- 1 cucharadita de levadura química
Precalienta el horno a 180º con calor arriba y abajo, sin ventilador.
Ve formando bolitas de masa y ponlas separadas en una bandeja forrada con papel de horno. Aplasta un poco las bolitas con la palma de la mano y (opcionalmente) agrega algunas pepitas de chocolate por encima.
Guarda en el frigorífico la bandeja con las galletas formadas mientras que el horno se termina de calentar para que al hornearlas haya más contrastre de temperatura.
Hornea las galletas 15 minutos a 180º a media altura.
Al sacar las galletas del horno, deja que enfríen en una rejilla.
Cuando las galletas estén totalmente frías ya se pueden guardar en algún recipiente hermético, como cajas metálicas.
]]>Notas
- (*) En caso de no tener a mano leche de almendras puede sustituirse por leche normal y en este caso las galletas tendrán menos sabor a almendras. O bien se puede hacer la leche de almendras siguiendo alguna receta. Es muy fácil de hacer, solo lleva almendras, agua y algún elemento extra de aroma y/o dulzor al gusto.
Es una receta de la web Kanela y Limón y para hacerlos con Thermomix seguí la receta de Velocidad Cuchara. Dejo también escrita la receta para hacer estos bollitos de forma tradicional, no tiene ningún misterio: solo hay que amasar, formar bolitas y esperar que leven.
Ingredientes
- 250 gr de harina de fuerza
- 110 gr de leche
- 10 gr de levadura fresca (*)
- 40 gr de azúcar
- 30 gr de aceite de girasol
- 1 huevo
- 1 cucharadita de escencia de vainilla
- 50 gr de pepitas de chocolate (**)
- 1/2 cucharadita de sal
Primero coge el huevo, separa la clara de la yema y reserva la clara.
Reserva las pepitas de chocolate en el congelador mientras se prepara la masa.
Forma una bola y reserva en un bol untado con aceite y tapado con papel film hasta que doble su volúmen (entre 1 y 2 horas).
Luego divide la masa formando bolitas iguales (***), añadiendo algunas pepitas de chocolate dentro, y ponlas en una bandeja de horno forrada con papel vegetal.
Tapa los bollitos con un paño de cocina y espera a que doblen de nuevo su volúmen (entre 1 y 2 horas).
Pinta los bollitos con la clara sobrante batida y pon por encima las pepitas de chocolate sobrantes (la clara hará de «pegamento» y no se caerán).
Hornea los bollitos 10 minutos a 180º con calor arriba y abajo, o hasta que estén dorados.
Deja que se enfríen en una rejilla. Cuando los bollitos se hayan enfriado, se pueden congelar e ir sacándolos poco a poco (tardan muy poco en descongelar) o bien conservar varios días en un recipiente hermético.
]]>Notas
- (*) La cantidad de levadura puede ser más si se quiere acelerar el proceso de levado, pero las masas siempre quedan más sabrosas con menos levadura, cuanta menos levadura mejor. Y también dependerá de la temperatura ambiente, cuanto más calor, más rápido levará la masa.
- (**) La receta original recomienda poner las pepitas de chocolate en el congelador para que al integrarlas con la masa a mano no se empiecen a derretir y luego resistan mejor el horneado.
- (***) Salen como máximo 12 bollitos pequeños. Yo recomiendo hacer 8 para que salgan más bien medianos.