Una vez firmado el contrato de arras las cosas empezaron a cambiar. Justo antes de entrar a la notaría para firmar la compraventa le comenté a Manuel que me tenía que ayudar en algunas cosas. Su respuesta, muy borde, fue que su trabajo acababa en este momento. Yo le dije, pues como no me ayudes a cambiar el titular de los contratos de suministros no sé cómo lo voy a hacer (yo no tenía contacto directo con el vendedor). Le cambió la cara y justo después me envió los recibos de los suministros para que lo pudiera cambiar.
Ya en nuestra nueva casa comprobamos que la persiana no estaba arreglado. Por la tarde, me llamo Manuel, muy airado, diciéndome que el vendedor no había recibido el dinero. No voy a repetir todo lo que me dijo (parecía que insinuaba que la culpa era mía), indiqué que yo había depositado el dinero y que puede ser que fuera un problema entre los bancos. Me ofrecí a hablar con mi banco para solucionarlo. Aproveché para comentarle lo que me dijo de la persiana y me dijo que primero había que solucionar lo del dinero y luego ya hablaríamos de lo otro. Hablé con mi banco y el dinero se había transferido y así se lo dije. A la media hora me comentó que el vendedor ya había recibido el dinero.
Al día siguiente te llamé por teléfono y no me lo cogió. Espere todo el día, no me devolvió la llamada y le volví a llamar al día siguiente. No me volvió a devolver la llamada por lo que imaginé que iba a ignorarme. Resulta que en esta venta había otra inmobiliaria por en medio. Acudí a ellos comentándole toda la situación para ver si me podían ayudar. Ellos sí que pudieron hablar con Manuel y le dijo que lo iba a solucionar. Estamos hablando de mayo de este año. Desde entonces, yo he hablado con la otra inmobiliaria cinco o seis veces y cada una de estas veces Manuel ha dado largas y más largas escudándose en el vendedor y en otras cosas. De primera mano sé que Manuel no ha hablado con el vendedor con lo cual se está inventando todo lo que dice.
Yo ya he arreglado la persiana. No es una cuestión de dinero. Es el mal sabor de boca que te deja una persona poco profesional como Manuel. No recomiendo para nada esta inmobiliaria. Sé que esto no va a ningún sitio pero quería dejar escrita mi opinión
]]>Lo más impactante ha sido el humo. Debido a los incendios cerca de Sydney, muchos días hay una neblina que no deja ver el sol y huele constantemente a quemado.
Ahora vivimos en otra zona, Neutral Bay. Está pasando el puente hacia el norte. Es una zona residencial y estamos al lado de centros comerciales, bien conectados con el transporte público.
]]>Ya ha empezado el cole. Menudo cambio en tan poco tiempo. Cada día tengo algo por lo que sorprenderme. Son gestos, palabras (¿eso quién se lo ha enseñado?), canciones, risas, rabietas, … Hace poco, ante una situación complicada y una cara muy triste de nuestra parte, nos dice, acariciando nuestra cara: «no te preocupes, yo estoy aquí». La emoción que siento es impresionante.
Bicho, que sepas que siempre estaré a tu lado y te querré lo indecible.
]]>Hace poco que te has ido. Tus últimos días fueron muy duros, sabiendo que te ibas, pero sin poder despedirnos. Tu último día con nosotros estabas dormida, descansando. Eso me gustó, no tuviste que sufrir. Fue mucha gente a tu entierro, pero sobre todo la familia. Eras muy querida en tu barrio y dejas un muy buen recuerdo entre la gente.
Naciste en 1930 y a los 6 años tuviste que vivir una guerra. Después de la guerra pasaste mucha hambre, como la mayor parte de España. No pudiste educarte, pero eso no impidió que adquieras un gran sentido de lo que estaba bien y lo que estaba mal. Siempre has valorado mucho la familia y te has puesto en el lado de los indefensos. Ahora que veo mucha gente que desprecia a la gente denominada de izquierdas, me reconforta recordar algunas de las cosas que me decías y enseñabas.
Tuviste cuatro hijos y los sacaste adelante. Esto es mucho para aquella época. Nunca tuviste ningún problema en trabajar hasta la extenuación. Si hacías algo, te dedicabas al 100% a realizarlo. No te hacían falta estímulos ni gratificaciones, hacías lo que considerabas que era tu obligación. Esta es una de las cosas que he aprendido de ti y que me han servido para prosperar. Recuerdo el día de la defensa de mi tesis y en la ceremonia de investidura como nuevo doctor. Estabais muy emocionados papá y tú.
Tengo muchas cosas en la cabeza y creo que esta carta podría quedar mejor, pero no me sale. En mi interior está todo.
Yo llevaba mucho tiempo esperando este momento. Aún así, no estaba preparado. He estado muy triste estos días, aunque lo voy superando poco a poco. Después de toda tu vida luchando por vivir, por fin has podido descansar. Me quedo con la sonrisa que tenías cuando veías a Biel, tu nieto. Me entristece que por unos días no hayas podido ver a Noa, tu bisnieta.
Descansa, lo necesitas. Adiós, mamá.
]]>«-Mi mujer está embarazada.
– ¿Y qué vas a tener?
– Sueño».
Pues eso, mucho sueño he pasado este último año. Pero las sensaciones que he tenido, los sentimientos que se han formado, las experiencias que he tenido compensan y de largo los sufrimientos pasados. ¿Cómo puede ser que un bicho tan pequeño pueda convertirse en una parte tan importante de tu vida?. ¿Cómo puede ser que me haya cambiado tanto? Con respecto al sueño: yo tengo problemas para dormir y antes (ains, cómo añoro esos tiempos) cuando dormía menos de 7 horas al día lo pasaba fatal. Ahora duermo dos horas y consigo trabajar y tener una sonrisa cuando llego a casa a ver a mi peque.
Ver cómo alcanza los hitos más importantes de su vida es una delicia. Aprecio cada gesto, cada mirada, cada sonrisa, incluso cada llanto. Veo formarse en él a la persona que será en un futuro. Veo que se va a equivocar y no podré hacer nada, y me parece perfecto. Me siento orgulloso cuando va a revisión y me dicen que está en el percentil 90, aunque luego eso no importe nada. Me sigo emocionando cuando descubre cosas, o cuando me busca para dormir.
Creo que estamos criando a una personita y que lo estamos haciendo bien. Eso sí, somos primerizos y pagamos mucho la novatada. Pero todo esto no habría sido posible sin el apoyo de mi mujer. Ella es el pilar que se ocupa de todo. Casi no tengo que preocuparme de nada.
Espero que el segundo año de nuestro pequeño traiga nuevas experiencias. Ah, y que me deje dormir!!
]]>