La Feria de Ciencia y Tecnología InterAlianza 2026 llega a su tercera edición y reúne a los 11 colegios de Alianza Educativa en torno a la ciencia, la tecnología, la investigación y la innovación. Esta tercera edición consolida una experiencia que permite a los estudiantes llevar sus aprendizajes más allá del aula: observar problemáticas de su entorno, formular preguntas, investigar, construir prototipos, comunicar sus ideas y ponerlas en diálogo con otros estudiantes y expertos.
Los 11 colegios de la red Alianza Educativa se reunieron en el Colegio El Nogal IED para celebrar la Feria de Ciencia y Tecnología InterAlianza 2026, una jornada articulada bajo el concepto “Tecnología que cuida la vida”, en la que estudiantes de todas las edades expusieron soluciones tecnológicas, ambientales y sociales diseñadas para atender problemáticas concretas de sus comunidades.
La iniciativa plantea un cambio profundo en la dinámica educativa al enseñar ciencia para observar la realidad, formular preguntas complejas, analizar datos y construir soluciones útiles. Esta visión cobró vida en la Feria a través de 33 proyectos organizados en tres categorías, donde cerca de 140 estudiantes de la red de colegios Alianza Educativa hicieron visible el aprendizaje en acción, demostrando el impacto directo de los procesos de investigación e innovación que se desarrollan cotidianamente en las aulas.
De la teoría al prototipo: una ruta que convierte estudiantes en creadores
Los proyectos presentados en la Feria responden a una ruta pedagógica consolidada durante todo el año mediante guías de proyecto y la integración continua entre las asignaturas de Ciencias Naturales, Tecnología e Informática. La innovación escolar es el resultado de un trabajo constante en el aula.
Esta trayectoria se organizó según la etapa de desarrollo de los estudiantes en tres focos estratégicos:
- AgroMaker (4.º y 5.º de primaria): Centrado en la observación de cultivos, la regeneración del suelo y el cuidado de los ecosistemas.
- BioMaker (6.º a 8.º de bachillerato): Enfocado en la protección de la biodiversidad, la bioinspiración y el diseño de prototipos con sensores para el cuidado ambiental.
- CityMaker (9.º a 11.º de bachillerato): Orientado al análisis de datos, el uso de inteligencia artificial, la robótica y las soluciones urbanas sostenibles.
Esta estructuración curricular acompaña el crecimiento de los estudiantes y convierte la ciencia, la tecnología y la investigación en herramientas para comprender y transformar la realidad. Andrés González, Jefe de área de Ciencias Naturales de Alianza Educativa, señala: “En Alianza Educativa creemos en una educación que convierte la curiosidad en conocimiento y el conocimiento en capacidad de transformación. Por eso, nuestros estudiantes observan sus territorios, investigan sus desafíos, formulan preguntas, crean soluciones y ponen la ciencia y la tecnología al servicio de la vida. Que 11 colegios de Bogotá construyan colectivamente esta experiencia, desde realidades diversas y con un propósito común, representa una apuesta de ciudad: formar generaciones capaces de leer el presente, imaginar futuros posibles y comenzar a construirlos desde la escuela. Ese es el verdadero valor de esta Feria: hacer visible el talento de nuestros estudiantes y demostrar todo lo que puede ocurrir cuando el conocimiento encuentra un propósito”.
Criterio humano en la era de la Inteligencia Artificial
A la par de las muestras científicas, la jornada incluyó competencias de robótica organizadas con aliados como TD Robótica y E-training, así como un espacio de debate pedagógico sobre la Inteligencia Artificial. En este panel, docentes y especialistas abordaron la llegada de la IA a la escuela, coincidiendo en que la prioridad radica en formar personas capaces de cuestionar y utilizar estas herramientas con criterio.
Juan Pablo Santibáñez, docente de Tecnología e Informática del Colegio Santiago de las Atalayas, destaca la vivencia de este proceso en el día a día. “En el trabajo docente, la tecnología ofrece herramientas de optimización que reducen cargas administrativas y liberan tiempo para la enseñanza. En la formación estudiantil, la meta central es desarrollar un sentido crítico que les permita explorar las múltiples posibilidades de la IA de forma analítica y reflexiva frente a la información que generan”.
Innovación con empatía: tecnología hecha para ayudar
La combinación entre capacidad técnica y propósito social se reflejó en las propuestas desarrolladas por los propios jóvenes. Frente a necesidades de salud y movilidad en sus barrios, Dylan Castellanos, estudiante de grado 601 del Colegio El Nogal, diseñó junto con sus compañeros una mano robótica articulada elaborada con materiales cotidianos como cartón, pitillos y cuerdas.
El prototipo busca devolver movilidad a personas que han sufrido lesiones o la pérdida de alguna extremidad. Para Dylan y su equipo, “la empatía guió todo el desarrollo técnico: la motivación constante durante la investigación fue pensar en cómo este desarrollo podía ayudar a otros, entendiendo que la perseverancia en el diseño abría la posibilidad de aportar a quienes lo necesitan”.
Evaluación externa y proyección profesional
Para elevar la exigencia técnica de las propuestas, los participantes de la categoría City Maker sustentaron sus proyectos mediante presentaciones tipo pitch ante un jurado calificador integrado por expertos externos en ciencia de datos, innovación y medio ambiente.
Luz Elena Guzmán, jurado de la jornada y directora de la Fundación Soy Planeta, resaltó que la Feria funciona como un puente hacia nuevas oportunidades para la juventud. Al evaluar las iniciativas, destacó el talento de los estudiantes “para conectar el desarrollo tecnológico con la mitigación del cambio climático, señalando que el ingreso de un estudiante a estos proyectos de investigación transforma su visión de futuro y le abre puertas reales en el ámbito académico y profesional”.
Como parte de la proyección de la Feria de Ciencia y Tecnología InterAlianza 2026, los cuatro colegios reconocidos en esta edición tendrán la oportunidad de participar en el EcoChallenge 2026. La invitación se extiende a todos los estudiantes de estos colegios, quienes podrán postularse en las categorías Exploradores (5 a 12 años) y Líderes (13 a 17 años).
Los proyectos que resulten ganadores en este nuevo escenario recibirán una bolsa superior a $5.000.000 COP en incentivos tecnológicos y académicos, ampliando así las posibilidades de que las ideas y aprendizajes desarrollados por los estudiantes continúen proyectándose en nuevos escenarios.
Adicionalmente, los estudiantes que participaron presencialmente en la Feria de Ciencia y Tecnología InterAlianza 2026 tendrán acceso a una experiencia en Maloka, que hará parte del cierre del EcoChallenge. Esta experiencia incluirá una ruta de observación y divulgación científica, como una oportunidad para ampliar sus aprendizajes y conectar lo vivido en la Feria con nuevos escenarios de ciencia, tecnología y sostenibilidad.
Reconocimiento a la excelencia escolar
Como estímulo para dar continuidad a las investigaciones y equipar los laboratorios de los colegios, se otorgaron kits de robótica a los primeros lugares de cada categoría:
Primer lugar
AgroMaker – Colegio Miravalle: AgroGuardián 2050, un sistema inteligente para invernaderos que integra sensores de humedad y temperatura para monitorear los cultivos en tiempo real, generar alertas ante posibles riesgos y optimizar el uso de los recursos naturales.
BioMaker – Colegio Jorge Isaacs: Ecotec, un invernadero inteligente automatizado que monitorea las condiciones del cultivo mediante sensores de humedad del suelo, temperatura y humedad ambiental, y activa el sistema de riego cuando identifica niveles insuficientes de humedad, favoreciendo un uso más eficiente del agua.
CityMaker – Colegio Las Margaritas: EDUConecta, una plataforma web que visibiliza y analiza las brechas educativa y digital en Colombia a partir de datos sobre conectividad, infraestructura y acceso, con el propósito de generar mayor conciencia y aportar a la construcción de alternativas frente a estas desigualdades.
Además, el Colegio Jaime Garzón recibió el Premio Especial al Mayor Impacto Comunitario por AQUASAT ANALYTICS, una iniciativa orientada a proteger la vida y el bienestar de comunidades vulnerables frente al riesgo de inundaciones.
El proyecto utiliza sensores ultrasónicos de bajo costo y un sistema de telemetría en tiempo real para monitorear los niveles de agua y generar alertas tempranas ante crecientes que puedan representar un peligro para las comunidades. Es una propuesta que pone la tecnología al servicio de una necesidad concreta del territorio y evidencia cómo la investigación escolar puede convertirse en una herramienta para anticiparse a los riesgos y contribuir a la construcción de comunidades más seguras y resilientes.
Como reconocimiento, el colegio recibió una impresora 3D, que permitirá fortalecer los procesos de creación, experimentación y prototipado de su comunidad educativa.
Estos proyectos representan tres maneras de entender la innovación desde la escuela: observar una necesidad del entorno, investigarla, utilizar la tecnología como herramienta y convertir el conocimiento en una solución con propósito.