La entrada Todo lo que tu empresa debe revisar en el inicio del tercer cuatrimestre: claves laborales, fiscales y organizativas se publicó primero en Castán Asesores.
]]>Una planificación adecuada puede ayudar a evitar incidencias, optimizar recursos y tomar decisiones con mayor seguridad.
Aunque el cierre contable todavía queda lejos, septiembre es una fecha idónea para analizar cómo está evolucionando la empresa desde el punto de vista fiscal.
Realizar una estimación de los resultados del ejercicio permite detectar con antelación posibles desviaciones y valorar si es conveniente adoptar determinadas decisiones antes de finalizar el año.
Entre otras cuestiones, resulta recomendable revisar:
Comprobar si la evolución del negocio coincide con las previsiones realizadas al inicio del ejercicio facilita una mejor planificación financiera y evita sorpresas en el cierre anual.
Si la empresa tiene previsto realizar inversiones en maquinaria, inmovilizado o digitalización durante los próximos meses, puede ser conveniente analizar previamente su impacto contable y fiscal.
La liquidez continúa siendo uno de los principales indicadores de estabilidad empresarial. Revisar las previsiones de cobros y pagos permitirá afrontar con mayor tranquilidad el último trimestre del año.
La gestión laboral también merece una revisión específica tras el periodo vacacional.
Septiembre suele coincidir con incorporaciones, reorganizaciones de equipos y planificación de nuevas contrataciones.
En este contexto es recomendable comprobar:
Verificar que las vacaciones disfrutadas y las pendientes se encuentran correctamente registradas ayuda a evitar incidencias posteriores.
Es aconsejable revisar las modalidades contractuales, las fechas de vencimiento de contratos temporales y las posibles necesidades de adaptación a la normativa vigente.
El registro de jornada continúa siendo uno de los aspectos más revisados por la Inspección de Trabajo.
No basta con disponer de un sistema de fichaje; el registro debe reflejar la jornada real de cada trabajador, conservarse correctamente y cumplir los requisitos establecidos por la normativa laboral.
El último cuatrimestre suele concentrar una parte importante de la actividad económica de muchas empresas.
Por ello, al inicio de aquél es un buen momento para revisar:
Conocer la capacidad financiera real de la empresa facilita la toma de decisiones sobre nuevas inversiones o necesidades de financiación.
El incremento de determinados costes laborales, financieros o de suministros hace recomendable actualizar periódicamente los márgenes de la empresa para mantener la rentabilidad.
Además del ámbito fiscal y laboral, conviene comprobar que la documentación societaria y contable se encuentra al día.
Entre otros aspectos, es recomendable revisar:
Mantener una correcta organización documental facilita la gestión diaria y aporta mayor seguridad jurídica ante cualquier comprobación administrativa.
El entorno empresarial evoluciona constantemente y las novedades legislativas pueden afectar tanto a la gestión laboral como a la fiscalidad de las empresas.
Por ello, además de cumplir con las obligaciones actuales, resulta recomendable mantenerse informado sobre los cambios normativos previstos para los próximos meses y valorar cómo pueden influir en la actividad del negocio.
La anticipación sigue siendo una de las mejores herramientas para reducir riesgos y aprovechar oportunidades.
Consideramos que una buena gestión empresarial no consiste únicamente en cumplir con las obligaciones legales, sino en anticiparse a ellas. La planificación fiscal, laboral, contable y financiera permite tomar decisiones más sólidas y reducir riesgos.
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]]>La entrada ¿Está preparada tu empresa para una inspección de Hacienda? Claves para afrontarla con tranquilidad. se publicó primero en Castán Asesores.
]]>La diferencia entre afrontar una inspección con cierta tranquilidad o con incertidumbre suele depender de un aspecto fundamental: la preparación previa.
Si se conocen las obligaciones fiscales, si la llevanza de la contabilidad es ordenada y se cuenta con un asesoramiento fiscal especializado, se podrá responder con mayor seguridad ante cualquier requerimiento y reducir el riesgo de incidencias durante el procedimiento.
La Agencia Tributaria puede iniciar distintos procedimientos para comprobar que el contribuyente cumple correctamente con la normativa fiscal. Los más habituales son:
Es uno de los procedimientos más frecuentes. Hacienda revisa determinadas declaraciones tributarias o solicita documentación concreta para verificar una operación, una deducción o determinados datos incluidos en las autoliquidaciones de los distintos impuestos.
Tiene un alcance más amplio y permite analizar la situación fiscal del contribuyente durante uno o varios ejercicios no prescritos. El alcance suele ser general, si bien los más habitual es al Impuesto sobre Sociedades, al IVA y retenciones, y a nivel personal, al IRPF.
En ocasiones, la Administración simplemente requiere aclarar una operación concreta o solicitar determinada documentación sin que ello implique una inspección general y completa.
Sea cual sea el procedimiento, es fundamental responder dentro de los plazos establecidos y aportar la información de forma clara, ordenada y veraz.
Aunque cada expediente es diferente, es habitual, en el caso de entidades con actividad económica, que la Agencia Tributaria solicite documentación relacionada con la misma, detallando a modo indicativo:
Disponer de esta información correctamente organizada facilitará cualquier comprobación fiscal y permitirá responder con mayor agilidad a los requerimientos de la Administración.
Una inspección tributaria no supone la pérdida de derechos como contribuyente.
Durante el procedimiento se tiene derecho a conocer el alcance de la actuación inspectora, a ser informado sobre la documentación que se solicita, a presentar alegaciones y aportar las pruebas que se consideren oportunas, a estar estar representado en todo momento del procedimiento por un asesor fiscal, entre otras.
Asimismo, se tiene la obligación de colaborar con la Agencia Tributaria, facilitando la documentación requerida y atendiendo a los plazos establecidos en cada procedimiento.
Muchas incidencias durante una inspección no se producen por un incumplimiento grave, sino por errores que podrían haberse evitado con una correcta planificación.
Algunos de los más habituales son:
La mejor estrategia para afrontar una inspección de Hacienda es la prevención.
Para ello, conviene revisar periódicamente la situación fiscal de la empresa, mantener la contabilidad actualizada, conservar correctamente toda la documentación, comprobar que las declaraciones tributarias reflejan fielmente la realidad de la actividad y analizar las operaciones relevantes antes de ejecutarlas.
Además, contar con un asesoramiento fiscal no solo ayudará a cumplir con tus obligaciones tributarias, sino también a identificar riesgos y corregir posibles incidencias antes de que la Administración los pueda detectar.
Ningún contribuyente está exento de recibir una inspección de Hacienda, pero sí puede estar preparada para afrontarla con mayor seguridad.
Mantener una buena organización documental, cumplir correctamente con las obligaciones fiscales y apoyarse en un asesoramiento especializado permitirá responder con mayor rigor ante cualquier actuación de la Agencia Tributaria.
En Castán Asesores ayudamos a grupos empresariales, pymes y empresarios a revisar su situación fiscal, prevenir riesgos y afrontar cualquier procedimiento de inspección tributaria o comprobación fiscal con la confianza de contar con un equipo especializado.
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]]>La entrada Cinco errores fiscales que cometen muchas empresas sin darse cuenta se publicó primero en Castán Asesores.
]]>Una buena planificación fiscal empresarial permite anticiparse, reducir riesgos y tomar decisiones con una visión más estratégica. Estos son cinco errores habituales que conviene evitar.
Uno de los errores fiscales más frecuentes en las empresas es actuar de forma reactiva. Es decir, revisar la situación fiscal solo cuando llega el momento de presentar impuestos o cuando surge un problema con la Administración.
La planificación fiscal debe realizarse antes de tomar decisiones relevantes: inversiones, reparto de dividendos, cambios societarios, contratación, adquisición de activos o nuevas líneas de negocio. Anticiparse permite valorar escenarios, optimizar recursos y evitar costes fiscales innecesarios.
Muchas empresas crecen, diversifican actividades o incorporan nuevos socios sin revisar si su estructura societaria sigue siendo adecuada.
Una estructura que funcionaba en los primeros años puede quedarse obsoleta cuando la empresa aumenta su volumen, incorpora inmuebles, participa en otras sociedades o inicia nuevas actividades. En estos casos, puede ser necesario analizar alternativas como reorganizaciones societarias, sociedades holding, separación de riesgos o planificación patrimonial.
No revisar esta estructura puede generar ineficiencias fiscales, problemas de responsabilidad o dificultades futuras en operaciones de venta, sucesión o crecimiento.
Las operaciones entre empresas del mismo grupo, socios, administradores o sociedades vinculadas requieren especial atención.
Préstamos, alquileres, prestación de servicios, cesión de activos o reparto de gastos deben documentarse correctamente y realizarse conforme a criterios de mercado. Cuando estas operaciones no están bien justificadas, pueden generar riesgos fiscales, ajustes tributarios o conflictos posteriores.
El error no siempre está en hacer la operación, sino en no documentarla ni analizarla correctamente.
Una empresa puede tomar una decisión aparentemente lógica desde el punto de vista comercial o financiero y, sin embargo, generar consecuencias fiscales relevantes.
Comprar un inmueble, vender participaciones, reestructurar una actividad, incorporar un socio, transmitir un negocio o modificar la política de retribución son decisiones que conviene estudiar antes de ejecutarlas.
La fiscalidad no debe dirigir la estrategia empresarial, pero sí debe formar parte del análisis. Ignorarla puede convertir una buena decisión de negocio en una operación menos eficiente de lo previsto.
Presentar impuestos correctamente es necesario, pero no suficiente.
El verdadero valor del asesoramiento fiscal está en acompañar a la empresa en sus decisiones estratégicas: anticipar riesgos, revisar estructuras, analizar operaciones y ayudar a tomar decisiones con información completa.
Cuando una empresa solo acude al asesor después de haber decidido, muchas veces ya es tarde para optimizar la operación. Por eso, el asesoramiento previo es clave.
Los errores fiscales no siempre son grandes incumplimientos. Muchas veces son pequeñas decisiones mal planificadas que, con el tiempo, pueden tener un impacto importante en la empresa.
Por eso, contar con una visión fiscal estratégica permite actuar con mayor seguridad, proteger el patrimonio empresarial y tomar decisiones mejor fundamentadas.
En Castán Asesores acompañamos a empresas y empresarios en la planificación fiscal, societaria y estratégica de sus negocios, analizando cada caso de forma individualizada para evitar riesgos y aportar soluciones adaptadas a la realidad de cada empresa.
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]]>La entrada Empresa familiar: cómo anticipar el relevo generacional y evitar conflictos futuros se publicó primero en Castán Asesores.
]]>La empresa familiar representa una parte esencial del tejido empresarial español. Según datos del Instituto de la Empresa Familiar, las empresas familiares generan alrededor del 70% del empleo privado en España y aportan una parte muy significativa del PIB nacional. Con gran presencia e implantación en el territorio, supone uno de los grandes pilares de nuestra sistema económico y social.
Sin embargo, existe un dato especialmente relevante y preocupante: muchas empresas familiares no logran superar el relevo generacional.
Diversos estudios coinciden en que una gran parte de estas compañías desaparecen o atraviesan graves conflictos al pasar de la primera a la segunda generación, y aún más en el tránsito hacia la tercera. El motivo, en la mayoría de los casos, no suele ser económico, sino la falta de planificación.
En muchas ocasiones, el excesivo foco en la gestión diaria y en el crecimiento del negocio, así como el tabú acerca del mismo, hacen que afrontar el proceso sucesorio se posponga durante años. Y cuando se afronta, se enfrenta la situación desde la urgencia y la necesidad, circunstancias estas que no siempre son las mejores compañeras de viaje. En otras situaciones, una participación sobredimensionada y en ocasiones poco profesionalizada (cada vez menos) del núcleo familiar integrado incluso por diferentes estirpes que amplifican la brecha generacional también dificulta el mismo.
Lo que durante años funcionó gracias al esfuerzo y visión del fundador puede verse comprometido en muy poco tiempo si no existe una transición ordenada.
Entre los errores más frecuentes destacan:
La experiencia demuestra que los procesos sucesorios más exitosos suelen ser aquellos que se trabajan con anticipación, comunicación y planificación.
La continuidad del negocio familiar y su traspaso generacional requiere de un diagnóstico previo y de un análisis pormenorizado de las diferentes aristas que confluyen en el mismo.
Entre los aspectos más importantes destacan:
Resulta de capital importancia decidir quién asumirá la dirección de la empresa y cómo organizar las responsabilidades futuras. Y preparar a las personas para ello con la debida antelación y con las herramientas adecuadas. Conocer todas las áreas de la Compañía ayudará notablemente a ello.
No todos los herederos tienen por qué participar en la gestión, y diferenciar propiedad y dirección suele ser fundamental.
Los protocolos familiares ayudan a regular normas internas, procesos internos de toma de decisiones, incorporación de familiares o resolución de conflictos.
Este tipo de acuerdos aporta estabilidad y reduce tensiones futuras.
En muchos casos, revisar previamente la estructura patrimonial de la Compañía puede facilitar el proceso sucesorio y mejorar la protección patrimonial y organizativa.
Entre otras facetas, la fiscalidad juega un papel clave en cualquier relevo generacional.
Una correcta planificación puede ayudar a optimizar el impacto fiscal en operaciones relacionadas con procesos sucesorios (herencias, donaciones o transmisión de participaciones sociales…). Actuar tarde, desde la urgente e imperiosa necesidad o sin asesoramiento especializado, puede generar costes fiscales innecesarios elevados y dificultar la anhelada continuidad empresarial.
Cómo conclusión, el relevo generacional no debería entenderse únicamente como un proceso de sucesión, sino como una decisión estratégica cuyo fin último es favorecer la continuidad del proyecto empresarial. Prepararlo con tiempo y con los medios adecuados permite proteger el patrimonio, preservar las relaciones familiares y asegurar la estabilidad futura de la empresa.
En Castán Asesores ayudamos a las empresas familiares a afrontar este tipo de procesos desde una visión integral, analizando tanto los aspectos fiscales como societarios y estratégicos que intervienen en cada caso.
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]]>La entrada Fusiones y absorciones-adquisiciones: la integración de las organizaciones se publicó primero en Castán Asesores.
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Las operaciones de concentración empresarial son cada vez más habituales en el entorno empresarial actual. Ante contextos económicos cada vez más complejos y competitivos, tanto desde el punto de vista económico como regulatorio, los procesos de fusión y absorción-adquisición, en sus diferentes modalidades, pueden antojarse como soluciones interesantes para afrontar los retos y desafíos a los que, en una economía global, se enfrentan las empresas de manera cotidiana.
Ante entornos cambiantes, esa decisión estratégica, necesaria desde el punto de vista de negocio, conlleva una serie de complejidades de carácter organizativo, motivada también en entornos normativos cambiantes, legales y fiscales, que conviene analizar previamente con detenimiento. Optar por una u otra alternativa, sin la planificación adecuada, puede generar dificultades añadidas que entorpezcan o demoren los resultados positivos deseados.
Evitar la duplicidad de estructuras, aprovechar sinergias bajo una sola estructura organizativa que permita la optimización de recursos y la reducción de costes, unificar y coordinar de manera efectiva la toma de decisiones, presentarse ante el mercado (clientes, proveedores, inversores, etc.) bajo una misma denominación/unas mismas siglas, el poder acceder a mayores cuotas de mercado e incluso el acceso a una financiación en condiciones más favorables son todos ellos motivos que pueden aconsejar el acometer un proceso de estas características.
Ante ello, y aunque muchas de las operaciones conduzcan a un resultado final similar, el camino a transitar para ello no siempre es el mismo. Hablar de fusión (mediante la creación de una nueva entidad legal) o de fusión por absorción implica diferentes consecuencias jurídicas y fiscales, pero también organizativas en las personas que integran las organizaciones. Aunque se adquiera el negocio y la actividad subyacente, con todos los intangibles que pueda poseer, tampoco es lo mismo adquirir directamente el negocio que las participaciones sociales de la entidad legal a través de la cual se desarrolla la misma.
Debidamente planteadas y diseñadas, estas operaciones pueden suponer una palanca de crecimiento muy potente. Por el contrario, su planificación incorrecta puede desembocar no solamente en la asunción de costes y contingencias fiscales y laborales no previstas, sino también en demoras y retrasos en su implementación con efectos en la salida al mercado, perdiendo y/o diluyéndose los efectos de esa ventaja competitiva o incluso generando problemas estructurales y conflictos a nivel societario de peor solución.
Ante la improvisación y las urgencias en la toma de decisiones resulta imprescindible realizar un análisis completo e integral de la operación. No se trata de aplicar soluciones estandarizadas sin comprender la realidad que se nos platea, de ver si “encaja”, sino de entender las necesidades y sus efectos, así como sus consecuencias en el corto pero sobre todo en el medio y largo plazo de las organizaciones.
En Castán Asesores analizamos cada caso de forma individualizada de modo que este tipo de operaciones se realicen bajo un prisma de razonabilidad y alineadas con los objetivos reales del negocio.
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]]>La entrada A propósito de las sociedades holding se publicó primero en Castán Asesores.
]]>Desde nuestra experiencia asesorando empresas, no es poco habitual encontrarnos situaciones en las que se plantea esta estructura sin tener claro qué es realmente una sociedad holding y para qué sirve. En este artículo, tratamos de dar las pinceladas clave que conviene tener en cuenta.
Una sociedad holding es una sociedad cuya función principal es poseer, dirigir y gestionar las participaciones de otras empresas. A efectos prácticos, se trata de que las participaciones que directamente detenta la persona física en una o varias sociedades operativas pasen a ser titularidad de una sociedad matriz (la sociedad holding), dotando a ésta de los correspondientes medios materiales y humanos, a la que se le encomienda dicha función.
Esta estructura suele utilizarse para:
Conforme a lo anterior, entre las principales ventajas que puede aportar una sociedad holding destacarían:
Sin embargo, estas ventajas no son inherentes per se a la creación de una sociedad holding. Es imprescindible analizar cada caso concreto y diseñar la estructura de forma adecuada.
Uno de los errores más habituales es pensar que crear una sociedad holding es siempre una decisión fiscalmente ventajosa. Ello no siempre es así, pues en ocasiones pueden añadir una complejidad innecesaria, ineficiencias e incluso, como comentábamos, costes adicionales (también fiscales) que supongan, lejos de convertirse en algo positivo, un entorpecimiento al normal desarrollo empresarial.
Entre las causas más comunes se encuentran:
Cada Grupo empresarial presenta una realidad distinta, con un camino recorrido y otro por recorrer, por lo que la decisión debe analizarse siempre desde una visión global de empresa, de negocio y de patrimonio empresarial.
En el asesoramiento empresarial no existen soluciones universales. Una estructura holding puede ser muy útil en determinados casos, pero innecesaria y/o hasta contraproducente en otros.
De ahí que, ante la toma de este tipo de decisiones, lo más recomendable sea realizar un análisis completo de la situación empresarial actual, de los objetivos de crecimiento, de los prós y contras (fiscales, laborales, societarios, etc.) y de la planificación patrimonial no solamente del negocio sino también del empresario.
Una buena planificación puede ayudar a ordenar la estructura empresarial, mejorar la eficiencia fiscal y facilitar la gestión del negocio a largo plazo.
En Castán Asesores acompañamos a las empresas en este tipo de decisiones, analizando cada caso de forma personalizada para determinar si realmente es el momento adecuado para crear un holding o si existen otras alternativas más adecuadas para la estructura empresarial.
La clave del mejor asesoramiento no está solo en conocer la norma, sino en saber aplicarla con criterio en cada caso.
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