Jornadas del Pecio «Bou Ferrer» en VilaMuseu. Maravillosas. Muchas gracias. Un gran trabajo, realizado por D. Jaime Ramis, D. Carlos de Juan y D. Antonio Espinosa, director de VilaMuseu. Apasionantes. Desde luego, totalmente recomendables.
Resumen de las Jornadas sobre el Pecio Bou Ferrer
Unos experimentados arqueólogos. El mérito a todo este equipo de investigadores de la historia que nos traen una realidad, del pasado, para que, en el futuro, puedan seguir conociéndonos y aprender a ser mejores. A los que se ven y conocen y a los voluntarios anónimos. A quienes pasan, día a día, sufriendo todo tipo de inclemencias, no sólo por el bien de la historia y de la ciencia sino por el de la sociedad y por el de cada uno de nosotros. Héroes del tiempo.
Muchísimas gracias por toda esa labor que nos han presentado y por salvaguardar la identidad de los pueblos, sus tradiciones, su historia. Un pueblo sin lengua ni historia pierde su identidad y gracias a los arqueólogos e historiadores, a los técnicos, científicos y voluntarios que trabajan con ellos, incluso a las fuerzas armadas -cuando colaboran como es debido- dentro de los baremos precisos, se recobran hechos, palabras, objetos,… Mejor me freno aquí.
Reitero las gracias, de todo corazón.
Moltíssimes gràcies de tot cor per permitir-nos participar i visitar tota la feina feta, amb gran sacrifici, per vint anys o més.
]]>Realmente, las personas, ni somos conscientes ni le damos importancia a la respiración. Será porque el aire no se cobra. Pero un minuto sin respirar, para otros menos, para algunos dos, significa la muerte. Podemos pasar días sin comer o sin beber. Sin respirar no. El aliento de vida que nos ayuda a seguir adelante, que limpia nuestro organismo, no está tan cuidado como, por ejemplo, nuestra imagen corporal o la cuenta bancaria.
Muchas personas respiramos por la boca. Parece que entra más aire por ahí. Nuestros pulmones pueden llenar hasta dos litros de aire pero nosotros respiramos el equivalente a dos vasitos, más o menos. No usamos la nariz ni el diafragma ni el vientre ni nada. En esta sociedad de rapidez y de sobrecarga, hasta nos olvidamos de respirar. Pues hay que dedicar, al menos, cinco minutos al día a respirar hondo y, tras esto, intentar respirar por la nariz. ¿Por qué? Porque nuestro cerebro «come» con la respiración.
Lo ignoraban, ¿Verdad? Cuando no le damos de «comer» pues tenemos mareos, tenemos vértigos, nos falla la memoria. No, no da igual respirar por la boca que por la nariz. Si usted tiene costumbre de respirar por la boca, hacerlo por la nariz, en un principio, le dolerá un poco. Pero puede ir, cada día, acostumbrando a su cuerpo. Primero, un minuto. Es posible, incluso, que se maree y todo. El cerebro también sufre de «empacho». Pero vaya poco a poco. una semana, un minuto. La semana siguiente, dos. La tercera, tres. Disfrute de respirar.
Mueva su diafragma. Profundamente. Sienta cómo sus pulmones se llenan de aire y cómo se vacían. Cómo su cerebro se alimenta y cómo su cuerpo se limpia totalmente, en su interior. Su sangre se limpia también. Se volverá una persona más positiva. Pero, un momento. Si piensa usted que esto es una tontería, como el hecho de que «hay mucho campo que no vale para nada; vamos a construir ciudades y carreteras» está en otro enorme error.
Aunque parezca que respiramos oxígeno solamente, no es así. Por nuestra nariz entran otros gases, en menor medida pero todos son necesarios para nosotros. El oxígeno es fundamental. Los árboles esos que talamos porque son muy feos, o sobran, son los responsables de que haya oxígeno en el planeta para poder respirar. Pero, claro… hay tantos… que los cortamos. Como a las plantas, a los matorrales. Los eliminamos.
Y… pues cada vez hay menos árboles que realicen la fotosíntesis y cambien el dióxido de carbono por oxígeno. Recuerdo, de jovencita, allá por los años sesenta o setenta, en el siglo XX, cómo cuidábamos las plantas: de noche las sacábamos fuera porque realizaban el cambio en sentido inverso y cambiaban el dióxido por oxígeno. Pero, de día, volvían al interior de la casa -o se quedaban fuera las que necesitaran más luz o lluvia-. Éramos más conscientes de la necesidad de vegetales.
Por otra parte, cuidábamos de las abejas. No tanto de las avispas pero sí de las abejas que iban libando y polinizando por uno y otro lado. Esas abejas que ayudaban a que crecieran esos árboles que nos ayudaban a vivir.
En esta sociedad materialista donde personas similares a los psicópatas que sólo se preocupan de sí mismos y nos tratan a los demás como «daños colaterales» se realiza un «asesinato» a ojos vista: sin árboles no habrá oxígeno suficiente. Respiraremos mal, tendremos más problemas porque nuestro cerebro no podrá realizar su trabajo. En fin. Dejemos que esas «personalidades» sigan residiendo en fincas rodeadas de árboles y jardines por doquier mientras nosotros malvivimos en apartamentos y pisos sin una maceta que adorne el balcón porque no podemos regarla. Y ayudemos a contribuir a acabar con esta humanidad, para unos nefasta, para otros maravillosa.
Porque hay gente que merece seguir viva para cuidar este magnífico planeta azul.
]]>Hans Asperger, psiquiatra que dió nombre al síndrome, nació el día dieciocho de febrero y, por tal razón, se celebra el Día Internacional del Síndrome de Asperger. Todas las asociaciones y federaciones del planeta realizarán actividades para concienciar a los «neurotípicos» sobre la existencia del síndrome.
Mercadillo solidario
Entre las diez de la mañana y las dos de la tarde, tanto los socios de Aspali como los niños participarán en un conjunto de acciones encaminadas tanto a celebrar este día como a concienciar al público asistente sobre el síndrome dándolo a conocer, informando, etc… También piden ayuda a los asociados y a quienes lo deseen, para donar objetos que se puedan vender o subastar: bisutería, muñecos, libros, etc…
Se colocará una mesa informativa, habrá una tómbola y un espectáculo infantil, actividades para niños y un mercadillo solidario. Los objetos se recogerán en la sede de Aspali: utensilios de cocina, disfraces, llaveros, etc… Son iniciativas de carácter positivo que ayudarán, a todos, a pasar un día muy ameno.
]]>Esperemos que las transformaciones económicas sean positivas y que resuelvan muchos de los conflictos que padece nuestra sociedad. Los «daños colaterales» de los que hablan los grandes «lobbies» no dejan de ser personas que tienen una vida detrás y una familia. Nadie se merece morir de ninguna manera ni carecer de lo más fundamental: un hogar, alimento, ropa, sanidad, educación y un puesto entre los suyos.
Discapacitados, los grandes perdedores
Entre los recortes, las primeras víctimas pertenecen a la población de «clase» (qué vergüenza, en los tiempos que corren, utilizar, aún, una palabra que pertenece a la Edad Media y con la cual pretendieron acabar en la Revolución Francesa) media-baja. Pero los enfermos crónicos, discapacitados, personas ancianas o que necesitaban operaciones urgentes, han sido los primeros en ser rebajados por medidas que sólo favorecen a los más ricos.
¿Una persona en silla de ruedas ( «ellos» lo llaman «los del carrito») no tiene una inteligencia y unas capacidades para seguir adelante en su vida y superar todas las trabas habidas y por haber? Y los ancianos… cuántos abuelos se quedan educando a sus nietos – padres en la tercera edad – para que sus hijos puedan trabajar, enriqueciendo a bancos y otras «especies». Pero, los enfermos crónicos… ¿están incapacitados para vivir, ser productivos – que es lo que se anda buscando – y ser felices? Seguro que se ha encontrado la cura de más de una enfermedad y no se da a conocer para seguir engañando a la «muchedumbre» obligándola a matarse tomando medicación inadecuada.
Los asperger también son personas útiles y, con los recortes, muchos de ellos no pueden acudir a los psicólogos que tanto les ayudan porque les han recortado el tanto por cien de discapacidad y no tienen derecho a las ayudas. Ah, pero, mientras tanto, los políticos siguen acudiendo a sus reuniones en primera clase y durmiendo, a nuestra costa, en hoteles de cinco estrellas. Cosa que, sin duda, es muy pero que muy necesaria.
Sobre los superdotados
Todos los estudiantes todos, sin excepción, necesitan ayuda. Todos pasamos nuestra vida estudiando. Si naciéramos con todo sabido y con la debida asistencia para ser un individuo autónomo en la vida, no harían falta escuelas, institutos ni universidades, no se necesitarían a los padres más que para la reproducción y, con nacer, ocuparíamos los lugares más adecuados a la edad y desarrollo.
Pero no es así. Necesitamos maestros, psicólogos, logopedas, educadores. En primer lugar, a los padres, por supuesto, a la familia, el primer núcleo integrador. El ser humano no puede quedarse solo en el mundo, más aún si le cuesta integrarse con los seres de su especie. Y todos los seres disponen de una capacidad sobresaliente que han de descubrir y desarrollar. Está claro que se necesitan profesionales que «descubran» dicha capacidad y ayuden al individuo a desarrollarla. Esto le haría más útil y, hablando de economía – trato sobre el tema porque el dinero es el «dios» actual – lo harían más «productivo » (qué pena tener que decir esto).
Lo que realmente importa es una sociedad feliz con personas maduras que mantengan vivo el planeta y cuiden de todas las especies y materias, no robots humanos desechables para que unos pocos se den la gran vida a costa de abusar de la confianza ajena. Personas que investiguen, que busquen otros planetas para vivir, que ayuden a que las especies no se extingan, que permitan que quienes son etiquetados con «discapacidad» sepan que también son personas iguales a las otras pero con características personales distintas. Una sociedad con personas que gocen de empatía y asertividad, que no dejen morir de hambre a sus iguales, que no arrasen poblados, campos y bosques para buscar un mineral.
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El ajedrez, considerado deporte porque estimula el trabajo cerebral y fuerza a las neuronas a ejercitarse, se ofrece como alternativa en muchos programas deportivos de los ayuntamientos y diputaciones, al menos en nuestro país. Los profesores de gimnasia, generalmente – no todos, algunos – lo enseñan y promueven su aprendizaje entre los alumnos.
Es una propuesta fenomenal para introducirla entre los contenidos de la programación. Pero, quizás, la eurocámara debería de ocuparse por cosas más urgentes como:
1.- Enseñar a cada país a preparar su propio sistema educativo para que todos no copien el mismo y lo adapten, con mayor o menor fortuna, a las necesidades de su nación. Un país de interior – léase Suiza – poco podrá hacer con un sistema educativo que promueva la enseñanza de las artes de pesca, la venta del pescado y el desarrollo del turismo costero, la fabricación de barcos, construcción de muelles, lonjas y astilleros, etc… al igual que el país costero con gran riqueza marítima no hará una gran labor con un sistema educativo que prepare operarios de fábricas o agricultores.
2.- Revisar los diseños curriculares, por favor. A ver si alguien brilla un poco, descuella y hace algo por nuestro país que no sea copiar. Y dar un poco más de importancia a la labor de enseñar además de preparar a los padres para serlo e introducir, para la comunidad ginecológica, neurológica y pediátrica, un prospecto de ayuda revisado para ayudar a la detección temprana de las altas capacidades y otras discapacidades como el síndrome de Asperger. ¿No se dan cuenta de que los niños son importantes y de que quienes están junto a ellos han de estar bien preparados, con conocimiento de causa, para enseñarles, empezando por los padres y acabando por los maestros? Pues se ve que deben de necesitar mucha masa borreguil para lamentarse en las páginas centrales de los periódicos por los daños colaterales, ocultando los abusos y depravaciones que cometen por otro lado.
3.- Resolver la crisis para que los recortes se los hagan los políticos y los banqueros y no los funcionarios y revisar, sobre todo, los recortes en educación. ¿Para eso emiten en la televisión las series «Cuéntame» y «Águila roja»? ¿Para que nos vayamos haciendo a la idea de que vamos a volver a revivir aquellos tiempos pero con las leyes del siglo XX en cuanto a la brutalidad en todos los aspectos?
Etc…
La noticia, magnífica.
http://www.20minutos.es/noticia/1343090/0/eurocamara/propone-ajedrez/escuelas/
]]>Día internacional del síndrome de Down.
Día internacional de la eliminación de la discriminación racial.
Nacimiento de Bach.
Próxima sesión de test de Mensa en Madrid el día 23 de marzo.
Se desvela una forma de comportamiento que se ha utilizado desde que el ser humano vivía en su estado primitivo y necesitaba tener manipuladas a las personas de su entorno para que su poder, riqueza o posición social no decayera: se trata del acoso moral o psicológico.
Normalmente, en toda interacción suele haber una confrontación de fuerzas y una leve manipulación: las personas comparan, miden, exponen y descubren en sí mismas y en los otros sus posibilidades y recursos, sea de manera física – a través del deporte, de la comparación en la belleza, del comportamiento, de la imagen – sea de manera intelectual – nivel de estudios, cantidad y calidad de conocimientos, forma de aplicarlos ante la resolución de un problema, tipos de uso de dicho bagaje en su vida cotidiana – para conocerse y, según el resultado, existirá una mayor o menor implicación para amistarse o enemistarse. Dicha interacción se aplica a distintos niveles y tiende a ir superando fases hasta que se llega al máximo que es la profundización mutua en todos los aspectos de la vida de los sujetos. O no llega a trascender con lo cual se produce la ruptura total sin posible retorno.
En este intercambio intervienen muchos factores pero los más importantes son la buena salud física y mental de los sujetos y sus conocimientos. Lo cual no quiere decir que dichos sujetos puedan o no «padecer», palabra aplicada según los baremos sociales actuales en el mundo occidental de nuestro planeta, un síndrome, discapacidad o sobrecapacidad. Apelativos usados por las personas que han preparado dichos baremos para señalar a los sujetos que tienen alguna característica extraña, de la cual no conocen o su procedencia o sus efectos en su fin último (cuando éste no es la muerte o una discapacitación total del individuo para sobrevivir) y tampoco saben cómo trabajar para que sea favorable a los sujetos y/o a la sociedad en las condiciones impuestas para que un sujeto sea un ser activo y productivo. En cuanto ese síndrome, discapacidad o sobrecapacidad es conocido, deja de ser tomado como tal y pasa a formar parte de la vida cotidiana de las personas tratándose desde el nacimiento, si es necesario y previniéndose para que no vuelva a surgir o aceptándose porque es natural y no es nocivo. Ejemplo de ello, a lo largo de la historia, ha sido el ser zurdo, negro, mujer, nacer albino, tener dislexia, estrabismo convergente o divergente, etc…
Se dirá que parece demagogia pero no es así: ahora se le llama síndrome pero antes se le llamaba «enfermedad diabólica», «castigo divino» o «ser objeto de una maldición». Antiguamente se hablaba en términos de religión y, dentro de la misma, de temor divino en forma de castigo enviado desde las alturas o desde el abismo. Hoy se habla en términos científicos y, quién sabe si, en el futuro, la causa de los males y los bienes será el haber pagado mayor o menos cantidad de dinero por tener un mejor cuerpo o tenerlo peor tal y como están las cosas. Resulta, de igual manera, paradójico que «síndromes» o «enfermedades» como la sociopatía, o la psicopatía, sobre todo si es padecida por un político, un presidente de empresa o una persona con enormes posibilidades económicas, políticas y sociales no sea tratado como enfermedad letal para el resto de los seres humanos y discapacitante dado que se ha comprobado que es altamente letal en muchas ocasiones- en el comportamiento de estos individuos en relación con sus semejantes – y un síndrome como el de Down sí que lo sea cuando, actualmente y con los progresos tanto en la medicina como en la ciencia o en la educación, dichos sujetos vayan siendo preparados para su adaptación e integración social con muy buenos resultados. El político que envía a la población civil a una guerra o hunde a un país para conseguir sus propósitos o los de otros a cuyas órdenes trabaja sólo es tratado como enfermo cuando ha cometido sus crímenes; el empresario que ha sometido a la hambruna a la población de todo un país para que emigre a otro buscando comida, trabajo y seguridad pudiendo, entonces, dicho empresario, explotar los recursos de dicho país con mano de obra extranjera y a bajo coste; las personas que actúan así son sociópatas y psicópatas que atentan contra vidas humanas reales y contra sociedades enteras para conseguir fines que son socialmente aceptados e incluso se les felicita por ello. Solamente cuando cambia la sociedad o se han extinguido los recursos que se explotaban, son detenidos o se les denuncia cuando ya no ha lugar y nadie indemniza a las víctimas.
Continuando con el tema de la interacción, si el sujeto no está sano física o psicológicamente, puede tender a manipular la interacción en su favor o en su contra. También puede ocurrir que no entienda el contenido de dicha interacción, que le dé una interpretación distinta de la que pretende dar a conocer su interlocutor o que la respuesta ofrecida sea anómala. Se comienza a hablar de otros factores como los condicionamientos sociales, su bagage educativo familiar, la estimulación, las condiciones en las que se efectúa la interacción.
Para que las interacciones se realicen de una forma correcta según los baremos de los que se ha hablado anteriormente, los mismos sujetos que los han construido, colocaron unas características determinadas para conseguir un fin determinado según condiciones impuestas por las personas de las cuales querían conseguir ese fin o las que proporcionaban ese fin. Por ejemplo: para ir a ver una película, el local ha de estar cerrado y el público en silencio, si no se pierde la concentración. Condiciones impuestas por el director de la película para poder disfrutar la misma, de acuerdo con los dueños del cine para que el visualizar la película en estas condiciones dé como resultado una satisfacción a quien la esté viendo que no encuentre en su casa. Así ha sido enseñado durante casi dos siglos, al igual que el ver un recital o un concierto en un lugar silencioso, a oscuras, sentados en butacones.
Con el paso de los años y la aparición de nuevas tecnologías, todo esto ha ido cambiando. Por poner un ejemplo, existen personas que prefieren ver la misma película con más luz para evitar el dolor de cabeza que produce tener la vista fija en una pantalla tan grande y en la misma postura, por tener mayor comodidad a la hora de sentarse y de vestirse dentro de su casa, e incluso de compartir o comentar la película mientras se visualiza. Ambas situaciones son igualmente válidas, buenas, y dos opciones para realizar una acción en condiciones distintas. La sociedad ha tenido que ir cambiando sus baremos y parámetros en función de las necesidades de los sujetos y de sus fines.
Pero podía o puede ocurrir que un proveedor o un receptor no desee cambiar las condiciones para conseguir u ofrecer un fin por tener otro distinto para aprovecharse de él y que la interacción salga, siempre, a su favor. Interviene, como decía, la manipulación del otro aprovechando su ignorancia, sus deseos, sus flaquezas para la consecución de un fin perseguido por su interlocutor. Si es hábil y sabe engañar con artimañas a su interlocutor – lo cual no significa que, necesaria y realmente sea inteligente, sino que sabe actuar, mentir, ocultar, usar la hipocresía y el cinismo y abusar de la buena fe del otro, cosa que hacen los niños pequeños de cualquier condición muy bien, jugando con los adultos – podrá pasar por delante de él y engañarlo. Para que esto ocurra el otro se ha de dejar engañar o su buena fe ha de cegarlo tanto que no podrá reconocer el engaño. Puede ocurrir que este interlocutor no sepa reconocer las señales del engaño o que no le interese hacer caso de dichas señales porque está cansado de vivir en una sociedad donde todo el mundo se comporta de igual manera. O puede ocurrir que no necesite usar dichas argucias y engaños porque tiene la capacidad de resolver sus problemas sin manipular con lo cual le resulte agobiante y nocivo el uso de estos elementos para poder conseguir sus fines.
Si la fortaleza del interlocutor es tal que dichas argucias o fines no surten efecto, puede llegar el momento de atacar a la propia personalidad del interlocutor. Ello se hace provocando en el otro serias dudas acerca de su cordura o de la estabilidad de su conciencia. Aquí la manipulación pasa a ser acoso pero suele ser tan sibilina que el interlocutor no se dará cuenta hasta que haya pasado mucho tiempo. Como la sociedad enseña a no hacer caso de los signos internos – nervios, sudor frío, dolor de cabeza, malestar interior, desgana, tristeza, cansancio – la víctima no se dará cuenta de que está siendo acosado y manipulado. El manipulador propondrá enfermedades mentales para reducir a su víctima a la última consecuencia: conociendo su forma de actuar le provocará cambios de humor hablándole de asuntos negativos que le entristezcan, tocando su fibra sensible y proponiendo como explicación el que la víctima, debido a sus expectativas, es la única persona que se daña a sí misma porque el manipulador no está haciendo realmente nada… más que socavar la moral de la víctima, dudando de todo y haciéndola dudar tras haberse ganado su confianza y abusando de su buena fe.
La persona con síndrome de asperger no reconoce las señales del engaño pero sí conoce que se le hace daño. Si no conoce el síndrome en sí misma – los asperger sin diagnosticar tienen dificultades tanto en reconocer las señales en los demás como en sí mismos por ser ciegos sociales y no poder reconocer las señales so pena que se le enseñen o se le indiquen -parecerá que carece de empatía, lo cual es una falacia en el caso de las personas con asperger porque sí son empáticos pero no saben cómo han de responder al problema al no poder captarlo con exactitud y no saber cómo ofrecer una solución. El asperger necesita hablar de sí mismo porque está en un aprendizaje constante y doble y necesita reproducir en sí mismo lo que aprende desde el exterior para poder comprenderlo, interiorizarlo, aprender una respuesta o solución y exteriorizarlo y sólo puede hacerlo hablando de ello desde su punto de vista y escuchando a los demás. Por tal razón las personas con síndrome de asperger no ven mal el que se les hable sinceramente y se les diga no cuando conviene – no de manera borde y dañina, claro o sí con intenciones maliciosas – para aprender cómo han de portarse y entender el mundo que les rodea. Suelen tener un coeficiente intelectual elevado con lo cual aprenden rápidamente hasta a reconocer las intenciones dañinas y a solucionarlas, logrando interiorizarlas y no decir nada cuando las descubre.
A personas normales y de buena fe y honradez, trabajadoras y con carisma que caen en las garras de un acosador moral, envidioso y que sólo busca su perjuicio para inhabilitarlo y quitarlo de enmedio porque le hace sombra, no es guapo, es más inteligente o causa mayor admiración entre sus semejantes,el acosador que actúe sobre él o los secuaces del acosador lo pueden tachar de tener esquizofrenia – muchos asperger son considerados esquizofrénicos – ser bipolar o ser asperger, porque no sabe reconocer sus manipulaciones o las realiza de tal modo que permanecen veladas y las cambia de forma que la otra persona, sujeta a las expectativas de llevarse bien con el acosador y conseguir su favor para no ganarse un enemigo, se volverá loca porque encontrará que, tan pronto están contentos con ella como, de repente, es rechazado, además con malos tratos, frío y mala educación, quitándole la buena fama que tenía.
Esta manipulación se puede realizar ante los demás, físicamente pero se corre un riesgo porque si se lanza un mal criterio, alguien lo puede devolver a su origen. Pero el acoso cibernético o por teléfono, usando una máscara infantil y maligna, con insinuaciones y envenenando a la víctima con falsas acusaciones sobre personas afines o cercanas a la víctima, insinuando que esas personas pueden haber cometido hechos que desagradan a la víctima para que no se acerque a sus amistades o las repudie o poniendo una visión negativa en las palabras de los amigos de la víctima o con violencia, haciendo creer a la víctima que está loca, que ya no se confía en ella, que si no está con ella o con el grupo está contra ella y que será tratada como lo más nocivo del grupo, de forma visceral, es lo más normal y el recurso más fácil al no poder conservar una grabación de la conversación con lo cual la víctima sale cada vez más afectada y el acosador o acosadores, salen indemnes.
En el caso del ciberacoso, no es necesario, siempre, enviar emails o hablar por chat. El acoso simbólico está a la orden del día. Se usan vídeos p fotos que llevan implícitos, en las letras de sus canciones o en sus imágenes o contenido auditivo símbolos importantes, positivos o negativos, para la víctima, como un código para comunicarse con ella. De esta forma el acosador no necesita usar sus propias palabras y, limpiamente, puede acosar a su víctima hasta llevarla a extremos como el suicidio. De la misma manera, puede haber no un único acosador sino varios acosadores: tantos como puedan sentarse en la silla que se encuentra ante el ordenador usado para el acoso.
En estos dos enlaces, se habla del síndrome de asperger, de cómo se sienten los afectados, de cómo ven la realidad y cómo se les puede tratar. Son personas francas y sin más maldad que la que pueda haberles enseñado un manipulador mal intencionado que se dio cuenta de cómo las personas con asperger imitan a sus semejantes para poder interactuar con ellos y se puso como modelos para poder trabajar junto a ellos. El acoso con medios simbólicos ayuda al acosador a dar a entender a la víctima que está loca porque basa la relación en símbolos y no en palabras habladas: le dice que le odia y le envía canciones de amor; le dice que no la puede ver y le envía vídeos donde le pide acercamiento. Le pone un «me gusta» en Facebook o le pide, por favor, tal o cual cosa cuando ha intentado eliminar una página suya «por error». De tal manera va minando su fuerza interior hasta que la víctima, confusa completamente, empieza a ponerse a la defensiva. Entonces la empieza a tratar de esquizofrénica – «cómo es posible que veas cosas o digas eso si te he dicho que no me escribas ni me llames» – o de trastorno bipolar – «hoy pareces contenta y mañana estás triste» – mientras provoca situaciones de desconcierto en la víctima. Incluso la acusa de padecer síndrome de Asperger. Y lo que ocurre es que la víctima, cansada ya de estar a la defensiva, viendo cómo su trabajo y su tranquilidad mental y física se van minando, se muestra agresiva, desconcertante, acusa a todo su entorno de estar en contra de ella – muchas veces el acosador ha logrado, realmente, poner a las personas de su entorno en su contra – hasta que llega a despedirse o, incluso, a suicidarse.
Dos enlaces de información sobre el síndrome de asperger:
http://clandestinodeactores.com/laplacenta/?p=6712
http://autismodiario.org/2012/03/17/soy-una-persona-que-vive-con-el-llamado-sindrome-de-asperger/
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