El traslado interprovincial de un imputado por maniobras fraudulentas reactivó las discusiones sobre la persecución del delito de estafa procesal en Catamarca. Una comisión de la División Investigaciones de la Policía provincial viajó hasta la ciudad de Frías, en Santiago del Estero, para concretar la extradición de un hombre de 47 años de apellido Mores, […]]]>
El traslado interprovincial de un imputado por maniobras fraudulentas reactivó las discusiones sobre la persecución del delito de estafa procesal en Catamarca. Una comisión de la División Investigaciones de la Policía provincial viajó hasta la ciudad de Frías, en Santiago del Estero, para concretar la extradición de un hombre de 47 años de apellido Mores, quien permanecía alojado en la Comisaría N° 23 tras haber eludido a las autoridades judiciales locales.
El operativo se ejecutó bajo expresas directivas del Juzgado de Control de Garantías N° 1, a partir de una orden de detención tramitada por la Fiscalía de Instrucción de Séptima Nominación. Sobre el sospechoso pesaba un requerimiento judicial por engañar presuntamente a órganos jurisdiccionales con documentación o testimonios adulterados para obtener resoluciones ilegítimas, una figura que vulnera de lleno la administración de justicia y los derechos de terceros damnificados.
Una vez finalizados los trámites de rigor y el correspondiente exhorto entre provincias, el detenido fue trasladado al territorio catamarqueño y quedó alojado en sede policial a disposición del fiscal interviniente. En las próximas horas se le tomará declaración indagatoria para determinar el grado de participación y eventuales conexiones con otras causas económicas complejas radicadas en el fuero penal ordinario.
El caso pone bajo relieve la lentitud de los procesos para localizar a prófugos por delitos económicos en la región. Litigantes locales señalan que las demoras en los pedidos de captura y las trabas burocráticas entre jurisdicciones vecinas facilitan que imputados por defraudaciones financieras permanezcan meses fuera del alcance de los tribunales antes de concretarse un exhorto.
La reiteración de estas causas transparenta las falencias operativas del sistema acusatorio y el escaso respaldo presupuestario otorgado por el Ejecutivo provincial encabezado por Raúl Jalil. Profesionales del derecho reclaman que los organismos judiciales carecen de herramientas tecnológicas integradas para cruzar datos en tiempo real con provincias limítrofes, encareciendo traslados policiales que podrían resolverse con sistemas de alerta temprana más eficientes.
A esta carencia tecnológica se añade la falta de recursos específicos en las brigadas de investigaciones provinciales. Los agentes deben coordinar operativos de extradición con presupuestos acotados y vehículos en condiciones precarias, mientras las fiscalías acumulan expedientes por estafas comerciales, maniobras inmobiliarias y engaños procesales que saturan las secretarías penales sin resoluciones de fondo.
La extradición de Mores vuelve a evidenciar la complejidad que rodea a las causas por estafa procesal en Catamarca. Con tribunales colapsados por fraudes documentales y un aparato estatal que reacciona con lentitud frente a las maniobras ilegales dentro de los litigios, la ciudadanía exige mayor celeridad procesal y sanciones ejemplares para quienes utilizan los despachos judiciales con fines delictivos.
Fuente: El Aconquija
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La creciente presión extractiva sobre las cuencas hídricas de la Puna volvió a situar en el centro del debate la contaminación del agua en Catamarca. Organizaciones ambientales, productores agropecuarios y comunidades originarias alertan que los sistemas de extracción por evaporación y el bombeo continuo de salmuera amenazan con quebrar de forma irreversible el balance hidrogeológico […]]]>
La creciente presión extractiva sobre las cuencas hídricas de la Puna volvió a situar en el centro del debate la contaminación del agua en Catamarca. Organizaciones ambientales, productores agropecuarios y comunidades originarias alertan que los sistemas de extracción por evaporación y el bombeo continuo de salmuera amenazan con quebrar de forma irreversible el balance hidrogeológico de las cuencas de altura, en un territorio naturalmente castigado por la aridez y el cambio climático.
El núcleo de la controversia radica en la alteración de las napas freáticas subterráneas. Especialistas en hidrogeología señalan que la succión sostenida de millones de litros de salmuera concentrada puede generar la intrusión salina en los reservorios de agua dulce adyacentes, inutilizando acuíferos fósiles que tardaron miles de años en conformarse y que constituyen la única reserva de agua pura en los salares cordilleranos.
Esta situación impacta de manera directa sobre las economías tradicionales de los departamentos del oeste. Pequeños agricultores y ganaderos denuncian que la merma en los caudales de vertientes superficiales y el secado de vegas no solo destruye el pastoreo de camélidos, sino que reduce el volumen disponible para los canales de riego en los valles bajos, donde las familias sufren racionamientos periódicos para abastecer sus cultivos.
A la amenaza cuantitativa se añade la desconfianza respecto de los análisis fisicoquímicos del recurso. Pobladores locales cuestionan que los informes de calidad hídrica sean elaborados y financiados por las propias corporaciones operadoras, consolidando un esquema de autocontrol empresarial que no cuenta con auditorías ciudadanas ni con estaciones de monitoreo continuo gestionadas por laboratorios universitarios neutrales.
La falta de fiscalización independiente interpela de lleno las prioridades de la administración de Raúl Jalil. Vecinos y asambleas remarcan la contradicción de promover convenios internacionales y facilidades tributarias para las multinacionales extractivas, mientras los organismos provinciales no garantizan el acceso público a los estudios de impacto ambiental ni invierten en tecnología para auditar los efluentes industriales en tiempo real.
A este escenario de incertidumbre se suma la ausencia de fondos de garantía específicos para la remediación de pasivos mineros. Con antecedentes de escombreras abandonadas y escurrimientos en antiguos yacimientos metalíferos, las poblaciones ribereñas temen que el declive productivo de los proyectos deje como saldo vertientes salinizadas y metales pesados en suspensión, sin un plan estatal capaz de recomponer los ecosistemas alterados.
El debate por la preservación de los recursos hídricos expone las tensiones sociales vinculadas con la contaminación del agua en Catamarca. Con comunidades de altura movilizadas en defensa de sus vertientes y productores que exigen reglas claras de sustentabilidad, la sociedad civil reclama que el Estado priorice la conservación de los ríos y acuíferos antes de convalidar nuevas ampliaciones operativas en la cordillera.
Fuente: El Aconquija
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La senadora nacional Patricia Bullrich manifestó su preocupación por el ritmo de la recuperación económica y reclamó que la reducción de impuestos alcance a un universo más amplio de sectores productivos. Lo hizo durante una disertación en la Universidad de San Andrés, donde también planteó sus reparos sobre el alcance de los regímenes de incentivos […]]]>
La senadora nacional Patricia Bullrich manifestó su preocupación por el ritmo de la recuperación económica y reclamó que la reducción de impuestos alcance a un universo más amplio de sectores productivos. Lo hizo durante una disertación en la Universidad de San Andrés, donde también planteó sus reparos sobre el alcance de los regímenes de incentivos destinados a las grandes inversiones.
El planteo apunta especialmente a las diferencias entre las empresas que pueden acceder a beneficios como el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) o el denominado “Súper RIGI” y aquellas que quedan fuera de esos esquemas. En este último grupo ubicó a industrias, comercios, empresas y emprendimientos vinculados con los servicios tecnológicos que continúan operando con una estructura de costos elevada.
“A mí me gustaría más que podamos bajar impuestos para todos. Porque, si no, el que accede al RIGI o Súper RIGI tiene una baja de impuestos, pero hay un montón de empresas, industrias, comercios, servicios tecnológicos, que les cuesta competir porque la Argentina sigue siendo un país con un costo alto”, expresó durante la exposición.
La discusión sobre la carga tributaria quedó vinculada así con la competitividad del sector privado. La preocupación pasa por evitar que los beneficios fiscales queden concentrados en determinados proyectos mientras una parte importante del entramado productivo continúa enfrentando costos que dificultan su desempeño.
El otro eje de la exposición estuvo puesto en la velocidad de la recuperación. La senadora reconoció que el proceso económico debe traducirse en mejoras perceptibles para la población y planteó que el ritmo actual genera preocupación cuando se lo compara con las necesidades de los argentinos.
“En este momento esa velocidad me preocupa muchísimo. Me preocupa que esa velocidad esté al ritmo de lo que cada argentino necesita, para que el año que viene sienta que el esfuerzo que hizo tuvo un sentido”, sostuvo.
La advertencia se suma a otras diferencias que Bullrich ya había manifestado respecto de determinados aspectos de la situación económica, tanto públicamente como dentro del Gobierno. En esta oportunidad, el foco estuvo puesto en que los efectos de las reformas lleguen de manera más amplia al sector productivo y se reflejen en la vida cotidiana.
El planteo también adquiere relevancia de cara al próximo escenario electoral, en el que el oficialismo buscará mostrar los resultados de las transformaciones impulsadas durante la gestión de Javier Milei.
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El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, confirmó que la provincia mantendrá en 2027 el esquema de elecciones provinciales simultáneas con los comicios nacionales. La decisión implica que el distrito no desdoblará su calendario electoral y continuará con una modalidad que ya fue utilizada en elecciones anteriores. “Hemos tomado la decisión de que las elecciones provinciales […]]]>
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, confirmó que la provincia mantendrá en 2027 el esquema de elecciones provinciales simultáneas con los comicios nacionales. La decisión implica que el distrito no desdoblará su calendario electoral y continuará con una modalidad que ya fue utilizada en elecciones anteriores.
“Hemos tomado la decisión de que las elecciones provinciales se realicen junto con las nacionales, y así se lo comunicamos al Gobierno nacional”, expresó Jalil al comunicar la definición a través de sus redes sociales.
El argumento principal planteado por el mandatario fue económico. Según explicó, organizar dos jornadas electorales por separado significaría destinar recursos adicionales que la Provincia prefiere orientar hacia otras áreas de gestión.
“Realizar dos elecciones implica destinar fondos que preferimos invertir en viviendas, rutas, escuelas y hospitales”, sostuvo Jalil. En ese sentido, vinculó la decisión con una administración que, según afirmó, busca establecer prioridades en el uso de los recursos públicos.
“Gobernar es establecer prioridades, y la nuestra es poner los recursos de la provincia al servicio del desarrollo y de nuestra gente”, agregó.
La definición para 2027 no supone la incorporación de un mecanismo electoral inédito para Catamarca. En las elecciones generales de 2023, la provincia concurrió a las urnas el mismo día que se realizaron los comicios presidenciales y eligió gobernador y vicegobernador, legisladores provinciales y autoridades municipales, además de los cargos nacionales correspondientes.
En aquella oportunidad, Raúl Jalil obtuvo la reelección como gobernador. La jornada del 22 de octubre de 2023 concentró en un mismo acto electoral las categorías provinciales, municipales y nacionales, aunque la renovación de cada cargo depende de los respectivos períodos de mandato.
El sistema de elecciones simultáneas también tiene respaldo en la normativa electoral provincial. La Ley N.º 5437, vigente desde 2015, modificó la legislación electoral de Catamarca e incorporó disposiciones vinculadas con las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias.
La definición se da, además, en un escenario de diálogo y cooperación entre la Provincia y el Gobierno nacional. Jalil ha mantenido distintos canales de coordinación con la administración de Javier Milei, tanto en el ámbito legislativo como en las gestiones vinculadas con recursos y obras para Catamarca.
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El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, y el secretario de Relaciones Internacionales de la central obrera, Gerardo Martínez, serán recibidos este sábado por el papa León XIV en el Vaticano. La audiencia está prevista para las 11 de la mañana, hora local, las 6 en Argentina, y se desarrollará en el marco del […]]]>
El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, y el secretario de Relaciones Internacionales de la central obrera, Gerardo Martínez, serán recibidos este sábado por el papa León XIV en el Vaticano. La audiencia está prevista para las 11 de la mañana, hora local, las 6 en Argentina, y se desarrollará en el marco del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: diálogo socioambiental Norte-Sur.
Durante el encuentro con el pontífice, los representantes sindicales plantearán su preocupación por las consecuencias que la incorporación de inteligencia artificial puede tener sobre el mundo laboral. Entre los principales puntos estarán el impacto de la tecnología en el empleo y los salarios, además de la protección de las conquistas alcanzadas por los trabajadores.
La delegación también entregará un informe en el que se describe el deterioro de la situación social, la pérdida de poder adquisitivo de trabajadores y jubilados, la precarización laboral y el endeudamiento de los hogares. El documento incorpora, además, las dificultades existentes para generar puestos de trabajo estables y con derechos.
La audiencia tendrá lugar pocos meses antes de la visita que León XIV tiene prevista para noviembre a Argentina, Uruguay y Perú. En ese marco, durante la apertura del encuentro sinodal, Martínez había planteado la necesidad de impulsar una instancia de diálogo entre distintos sectores de cara a la llegada del pontífice a la región.
“Para nosotros, para Uruguay, para Perú y para toda nuestra región, por el valor que tiene la visión que lleva adelante nuestro papa León XIV, se plantea la necesidad de que los actores sociales, el sector empresarial, el sector sindical y los Estados discutamos un nuevo contrato social”, sostuvo el dirigente.
Uno de los principales planteos de la CGT estará vinculado con la forma en que se llevará adelante la reconversión tecnológica. Desde la central cuestionaron que ese proceso quede exclusivamente en manos de las corporaciones y reclamaron que las organizaciones sindicales tengan participación en las decisiones que afecten las condiciones laborales.
“No podemos aceptar que un algoritmo decida por sí solo sobre el empleo, el salario y los derechos que le corresponden a un trabajador o a una trabajadora”, afirmó Martínez, titular de la UOCRA.
El dirigente también dejó en claro que la posición sindical no apunta a impedir la incorporación de nuevas tecnologías en los procesos productivos. Por el contrario, sostuvo que los trabajadores deben formar parte de la discusión sobre las reglas que acompañarán esa transformación.
“No resistir a la innovación, no aceptar la exclusión y negociar la transición”, sintetizó Martínez al definir la postura de la CGT frente a los cambios que plantea la automatización.
En esa línea, el dirigente resumió el desafío que enfrenta el mundo laboral ante el avance tecnológico: “El desafío no es tecnología contra trabajo. El desafío es tecnología con trabajo digno, productividad con distribución y desarrollo con justicia social”.
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En medio de la escalada discursiva entre el gobierno de Javier Milei y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, Donald Trump volvió a referirse al conflicto y planteó la posibilidad de intervenir para evitar una confrontación. Durante una conferencia en Dublín, luego de reunirse con el primer ministro irlandés Micheál Martin, […]]]>
En medio de la escalada discursiva entre el gobierno de Javier Milei y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, Donald Trump volvió a referirse al conflicto y planteó la posibilidad de intervenir para evitar una confrontación. Durante una conferencia en Dublín, luego de reunirse con el primer ministro irlandés Micheál Martin, el presidente estadounidense sostuvo que un eventual enfrentamiento entre Argentina y el Reino Unido representaría “un desastre potencial”.
Las declaraciones se conocieron después de que Milei afirmara en cadena nacional que existen “vientos de cambio” a nivel internacional que podrían favorecer el reclamo argentino por las islas. En ese mismo mensaje, el mandatario había señalado que la Casa Blanca se encontraba reevaluando la postura histórica de neutralidad que Estados Unidos mantiene frente a la disputa por el archipiélago austral.
Trump también hizo referencia al antecedente de la guerra de 1982 y puso el foco en las dificultades que, según consideró, tendría actualmente el Reino Unido para organizar un despliegue militar hacia el Atlántico Sur. En particular, mencionó los problemas internos que atraviesa el gobierno británico, entre ellos la crisis energética y los debates vinculados con la inmigración.
Otro de los aspectos destacados de sus declaraciones estuvo relacionado con la distancia entre el territorio británico y las islas. El presidente estadounidense señaló que cualquier movilización militar hacia esa zona demandaría semanas de navegación marítima y cuestionó la conveniencia de que Londres destine recursos a un conflicto tan alejado de Europa.
En ese contexto, Trump dejó abierta la posibilidad de asumir un rol de mediador si alguna de las partes recurriera a Estados Unidos para intentar resolver la disputa. El mandatario manifestó su confianza en que podría contribuir a destrabar el conflicto y evitar que una eventual escalada termine derivando en consecuencias de mayor gravedad.
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Son las siete y diez de una mañana de lunes de invierno horrible. Hace siete segundos que entramos al auto para ir a la escuela. La familia entera sale a ganarse la vida, como el mandato y la clase social indica y siete segundos más tarde —el tiempo que tardo en sentarme, cruzar el cinturón […]]]>
Son las siete y diez de una mañana de lunes de invierno horrible. Hace siete segundos que entramos al auto para ir a la escuela. La familia entera sale a ganarse la vida, como el mandato y la clase social indica y siete segundos más tarde —el tiempo que tardo en sentarme, cruzar el cinturón de seguridad de una punta a la otra y poner la llave en el tambor—, escucho el primer pedido del día.
—¿Puedo poner música, pa?
Siete segundos, pasaron. Lo sé porque lo cronometré para poder escribir estas líneas. No diez, no veinte, no cien: siete segundos. Y entonces la menor de mis hijas, que tiene cinco, pregunta por primera vez:
La pregunta —inocente, dulce y hasta divertida— me corta como el filo de una gillette. Siento la incomodidad de decirle que no, que espere, que no puede crecer pensando que cada cosa va a pasar exactamente en el momento que lo desee. Que así no funcionan las cosas, que el mundo tiene sus tiempos, que los procesos naturales…
—¿Yo puedo elegir? —replica la mayor.
Arranca una suerte de pelea interna por ver quién va a elegir la música de un viaje que no empezó, porque todavía ni siquiera arranqué el auto.
Me doy vuelta, las miro a los ojos: “No, van a tener que esperar”. Y antes de que empiece la protesta, les cuento la alegoría del videoclub.
Crecí en un mundo que ya no existe. Hasta hace poco estaba seguro de sentir nostalgia de aquellos días donde todo estaba a punto de pasar. Siempre creí que esa santificación del pasado estaba anclada únicamente a la añoranza de una juventud que se me va escapando. Pero ahora empiezo a dudar: probablemente sea el paso del tiempo golpeando la puerta, pero tengo la sospecha de que vivíamos mejor hace cuarenta años. Sabíamos no hacer nada. Éramos mucho más dueños de nuestro tiempo y ahora, que todo está a dos clics de distancia y que en un mismo día podemos hacer lo que antes nos llevaba meses, sentimos el pulso de la urgencia golpeando el pecho desde adentro: el apuro, las ansias, la urgencia.
La hiper personalización llegó, estoy convencido, para romperlo todo: la idea de pensar en vivir en un mundo para todos mutó: ahora hay un mundo para cada uno. Los algoritmos —esa palabra que descubrí en análisis matemático y que ahora se volvió un cliché— hicieron su trabajo tan paulatinamente que no nos dimos cuenta: la telaraña del futuro nos envolvió a todos y medio que no podemos, no queremos, no sabemos salir. Ahora, que cada una de todas las decisiones que podemos tomar en el día son personalizables, la intolerancia es regla: ¿por qué debería pensar en el bien común si tengo a mi alcance la posibilidad de vivir en la realidad que yo quiera? Las películas que me gustan, el clima perfecto durante todo el año, las opiniones que refuerzan lo que pienso en cada pantalla y en cada parlante, sin contradicciones ni nadie que me diga algo que pueda llegar a poner en tensión.
Les cuento a mis hijas, entonces, que hubo un tiempo —que fue mi tiempo y que no fue hace tanto— donde esperábamos a que llegara el fin de semana para ver si, por casualidad, mis viejos querían ver una película y nos llevaban al videoclub.
—¿Netflix es un videoclub? —pregunta la menor.
—Es como Netflix pero de viejos —asegura la más grande.
Yo intento explicarles la lógica. Que íbamos hasta un lugar sin saber si encontraríamos o no la película que queríamos ver. Que a veces nos llevábamos esa película a casa y que la copia estaba en mal estado y se veía todo mal. O que te cobraban multa si no rebobinabas la cinta antes de devolverla y demás historias arcaicas. Ellas se ríen como cuando les cuento travesuras infantiles. La charla va saltando de un lugar a otro. Quieren saber un montón de cosas de mi época. Me martillan a preguntas y yo respondo mientras me voy despabilando. Mi mujer me mira sin saber por qué hablo tanto tan temprano. Tengo la boca llena de respuestas. Entonces explico, contesto y vuelvo a explicar, hasta que llegamos a la escuela y se pierden en la marea infantil después del beso de buen día, mucha suerte, sé feliz y demás.
Después me quedo pensando. No sé bien del todo qué busco cuando les enseño a esperar. A veces creo que les estoy haciendo un bien: el verano una vez al año, el sueño de noche, el desayuno en la mañana, etcétera. Pero después, cuando vuelvo a sumergirme en la lógica del mundo creado a medida, siento que les estoy enseñando cosas que nunca van a usar. Por las dudas, como cuando les escondemos alguna nota en la mochila deseándoles suerte, prefiero llenarlas de recursos. Porque, si algún día finalmente pasa y el futuro también se aburre del vértigo, prefiero que sepan que hubo una época, hace algunos años, donde no teníamos casi nada y supimos ser felices.
NM/MG
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Hay una experiencia que muchas pasajeras conocen bien: subir a un auto de aplicación y descubrir que quien está al volante es una mujer. Para algunas, ese simple dato produce una inmediata sensación de tranquilidad. Cerca de veinte conductoras consultadas para esta nota coinciden en algo: al principio tuvieron miedo y, algunas veces, todavía lo […]]]>
Hay una experiencia que muchas pasajeras conocen bien: subir a un auto de aplicación y descubrir que quien está al volante es una mujer. Para algunas, ese simple dato produce una inmediata sensación de tranquilidad.
Cerca de veinte conductoras consultadas para esta nota coinciden en algo: al principio tuvieron miedo y, algunas veces, todavía lo sienten. Sobre todo cuando están solas con un hombre dentro del auto y el viaje las lleva hacia una zona que no conocen.
Rebecca Solnit habla en Los hombres me explican cosas de esa sensación persistente de habitar un mundo que todavía les recuerda a las mujeres cuáles serían los espacios que les corresponden y cuáles no. Las conductoras conviven con pasajeros que les explican cómo manejar aunque ellas sepan hacerlo, les indican por dónde ir aunque el GPS marque el camino, y con el acoso callejero, la inseguridad y la decisión de evitar determinados lugares de la ciudad.
Detrás de todas esas situaciones aparece, de distintas maneras, el mismo mensaje del que habla Solnit: “Este no es tu mundo”.
Victoria Ocampo fue una de las primeras mujeres que se animaron a conducir un automóvil en la Argentina. Recordaba que, cuando manejaba, algunos hombres le gritaban que se fuera a lavar los platos. Muchas mujeres mayores de cincuenta años probablemente hayan escuchado alguna vez una frase parecida.
Pero los prejuicios no necesariamente se corresponden con lo que ocurre en las calles. Las estadísticas muestran que las mujeres tienden a adoptar conductas más prudentes al volante: utilizan más el cinturón de seguridad y respetan en mayor medida las normas de tránsito.
Según un estudio de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, el uso del cinturón alcanza al 62,5% entre las mujeres y al 53,4% entre los varones. También se observa entre ellas un mayor cumplimiento de las normas. Y hay una diferencia de base: de acuerdo con datos del organismo, el 72% de quienes conducen son hombres y el 28%, mujeres.
Existe, sin embargo, otra particularidad. Aunque los hombres aparecen en los estudios como más propensos a adoptar conductas riesgosas y a utilizar menos el cinturón de seguridad, las mujeres pueden sufrir lesiones más graves en determinados siniestros y presentar un mayor riesgo de muerte.
Alejandra es socia-conductora y solo un día al mes no sale a manejar. El resto trabaja porque necesita cubrir sus gastos. “No tengo miedo, pero la ciudad es una jungla, una jungla de cemento”, dice. Habla de los micromachismos, de los camiones y colectivos que parecen sentirse dueños de la calle y se le tiran encima del auto. Pero, cuando hace el balance, destaca otra cosa: la autonomía que encontró en este trabajo. “Tengo libertad y elijo mis horas.”
Claudia tiene cincuenta años. Cuando terminó su contrato como administrativa y se encontró frente a un mercado laboral inestable, decidió probar con las aplicaciones. Empezó con miedo, pero rápidamente desarrolló sus propias reglas. Como muchas de las entrevistadas, prefiere llevar mujeres, evita determinados barrios y no acepta transportar paquetes porque desconoce qué pueden contener.
Consultada sobre si sufrió machismo o acoso, responde: “Estás sola con hombres, encerrada, estás expuesta”. Nunca le ocurrió nada que considere grave, pero sí recibió mensajes de pasajeros que le preguntaron si podían pasar la noche con ella.
Antonella era diseñadora de indumentaria y no llegaba a fin de mes. En 2024 decidió empezar a manejar su auto. No conocía a nadie que lo hubiera hecho antes ni tenía una red que pudiera explicarle cómo funcionaba ese mundo. Comparó lo que podía ganar conduciendo con los ingresos de sus amigas y los números cerraban mejor. Pero lo más importante vino después: gracias a ese trabajo pudo estudiar lo que quería y crear un emprendimiento propio del que hoy vive. Para ella, manejar fue un puente.
Olga sabe que ser mujer puede significar estar expuesta a algo más que un robo. Alguna vez intentaron besarla por la fuerza. La mayoría de sus pasajeras son mujeres y cuenta que los hombres mayores suelen indicarle cómo manejar o por dónde ir. También percibe otra forma de violencia. Algunos conductores se vuelven más agresivos cuando descubren que quien está al volante es una mujer. Aun así, Olga prefiere trabajar en el auto antes que en una oficina. “Ya tengo cincuenta años, soy vieja para el mercado”, dice.
Romina también tiene más de cincuenta. Dejó su trabajo cuando su hijo se fue de su casa y atravesó lo que describe como el síndrome del nido vacío. Lleva ocho años manejando y nunca tuvo un problema grave. Pero no olvida su primer viaje: una madre desesperada llevaba a su hija a una guardia. “Eso tenemos las mujeres: empatía. Vamos despacio si hay una embarazada, sabemos cuándo hablar, cuándo escuchar, cuándo dar un consejo”.
María también hizo viajes con miedo: hombres sentados atrás, zonas peligrosas, momentos en los que no sabía qué podía pasar. Nunca sufrió un episodio grave. Sobre los mecanismos disponibles ante una situación de riesgo, cuenta que la aplicación les advierte sobre zonas complicadas y dispone de herramientas para comunicarse con el 911. Después agrega algo que aprendió con el tiempo. “Como saben que no me van a ver más, me usan de confesionario. Y algunos ni los buenos días me dicen”.
El crecimiento de las mujeres en este trabajo también aparece en los números de las empresas. Consultada para esta nota, DiDi informó que desde el lanzamiento de la Academia de Mujeres Conductoras, en 2022, se triplicó la cantidad de mujeres registradas como conductoras y, durante 2025, este segmento creció un 121% y que los aspectos que ellas más valoran son la independencia económica y la flexibilidad horaria.
Según los datos aportados por la compañía, el 76% de las conductoras son madres y el 80% realiza tareas de cuidado dentro del hogar. Poder decidir cuándo conectarse, dónde trabajar y durante cuánto tiempo les permite combinar los viajes con estudios, emprendimientos, responsabilidades familiares u otras ocupaciones.
La empresa señaló además que utiliza inteligencia artificial para asignar y monitorear los viajes en tiempo real, detectar anomalías, conductas peligrosas o desvíos de ruta. También dispone de un botón de emergencia para contactar al 911, grabación de audio y protocolos de atención ante denuncias.
Irina Sternik, periodista especializada en cultura digital, sigue esta transformación desde hace años. Cuenta que durante la pandemia comenzaron a surgir y consolidarse servicios destinados específicamente a mujeres, en paralelo con el crecimiento de las plataformas.
Uber había fortalecido en 2019 su comunidad de conductoras en la Argentina y en 2020 lanzó Uber Ellas. Un año después, She Taxi, un servicio creado por la taxista María Eva Juncos, llegó desde Rosario a la Ciudad de Buenos Aires y otras provincias.
Con el tiempo, las plataformas fueron incorporando distintas herramientas para vincular a conductoras y pasajeras. DiDi, por ejemplo, permite a sus conductoras elegir recibir viajes de mujeres. Hay una razón evidente: la sensación de seguridad. Pero también hay otra: la confianza.
Elegir cuántas horas trabajar y en qué momento del día tiene un valor enorme para muchas de las mujeres entrevistadas. Les permite cuidar a sus hijos, estudiar, sostener otro empleo, desarrollar un emprendimiento o simplemente obtener un ingreso cuando el mercado laboral tradicional no les ofrece una alternativa.
Pero las plataformas también pueden funcionar como respuesta a un problema social más amplio. En un contexto de dificultades para conseguir empleos estables, cada vez más personas necesitan encontrar otras maneras de generar ingresos.
Hay una pregunta que atraviesa todas estas historias: ¿cómo viven las mujeres la calle cuando pasan diez, doce o catorce horas dentro de un auto?
Las respuestas terminan convirtiéndose en una especie de manual informal de supervivencia: intentar llevar mujeres, hablar poco cuando quien viaja atrás es un hombre, evitar zonas consideradas peligrosas, moverse por determinados barrios, no aceptar paquetes de desconocidos y, sobre todo, confiar en la intuición. Cuando algo parece estar mal, muchas prefieren no averiguarlo.
Algunas de las conductoras cuentan que, cuando terminan de trabajar de noche, se quedan dormidas en una estación de servicio hasta que vuelve a haber movimiento en las calles. Otras atravesaron emboscadas y robos.
También acumulan historias de amor y desamor. Como la de una pasajera que, completamente nerviosa, le pidió a una conductora que la llevara hasta un hotel porque acababa de descubrir que su marido estaba allí con otra mujer.
Son conductoras, pero durante horas también acompañan. Llevan familias a una guardia, escuchan problemas, esperan a que adolescentes entren a sus casas. Algunas pasan diez horas entre el tránsito, el cansancio y los malos tratos y, aun así, cuando alguien abre la puerta del auto, reciben a esa persona con un “buen día”. Mujeres que, muchas veces, cuidan a otras mujeres.
Quizás por eso la sensación de alivio que experimentan algunas pasajeras cuando suben a un auto y ven a una mujer detrás del volante no sea solamente una cuestión de seguridad. También puede ser el reconocimiento de alguien que conoce la misma ciudad, sus desigualdades y sus riesgos. Una mujer que conoce aquella sensación de la que habla Solnit —“este no es tu mundo”— pero que aprendió a ocuparlo de todos modos. Claudia lo resume en una frase dirigida a otras pasajeras antes de terminar un viaje: “Siempre pedí que la conductora sea una mujer”.
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La decisión de la justicia española de suspender el derecho al voto de los descendientes del exilio, dice Mariana Figueroa, la hizo sentir “una ciudadana de segunda”. Esta arquitecta de 62 años se confiesa indignada y triste, y asegura que la negativa del Tribunal Supremo “pone en riesgo la reparación histórica”. Ella, como los otros […]]]>
La decisión de la justicia española de suspender el derecho al voto de los descendientes del exilio, dice Mariana Figueroa, la hizo sentir “una ciudadana de segunda”. Esta arquitecta de 62 años se confiesa indignada y triste, y asegura que la negativa del Tribunal Supremo “pone en riesgo la reparación histórica”. Ella, como los otros argentinos que han prestado su testimonio a elDiario.es, obtuvieron el pasaporte español o están a la espera de hacerlo gracias a la llamada ley de nietos sancionada en 2022 dentro de la Ley de Memoria Democrática.
El Consulado General de España en Buenos Aires acumuló desde entonces 645.000 solicitudes. Sin embargo, la cifra de nacionalizados ronda los 30.000; y, de ellos, menos de la mitad pidió el alta en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA). Los expedientes que están en trámite seguirán su proceso, pero no se darán de alta en el censo.
En todo caso, la paralización cautelar del Supremo determina que ni unos ni otros podrán ejercer su derecho a voto hasta que haya una sentencia sobre el fondo del asunto, que fue llevado a la Justicia por Vox y el partido extraparlamentario Iustitia Europa.
El embate de los ultras se dirigió contra la Junta Electoral Central (JEC) y la instrucción expedida por el Ministerio de Justicia que establecía una “presunción general de exilio” para facilitar los trámites de quienes abandonaron España en la Guerra Civil o los primeros años de la dictadura franquista –entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955– sin exigir una prueba documental minuciosa. Ahora sí tendrían que probar que el exilio tuvo que ver con razones “políticas, ideológicas, de creencia o de orientación e identidad sexual”, como recogía la disposición de la ley.
“Me parece una falta de consideración de la justicia, una quita de derechos ciudadanos, porque se exigen documentos del exilio que muchas familias no conservaron. La gente se vino en barco con lo que tenía. Así llegó mi bisabuelo con mi abuela desde Valencia tras la Guerra Civil”, señala María del Pilar Moura Santángelo, que ya tiene la nacionalidad española.
A esta abogada de 32 años le preocupa que el Poder Judicial “avasalle” a otro poder del Estado, y sea desconsiderado con las condiciones de emigración. “Hay división de poderes, el Parlamento ya se pronunció y ahora la Justicia pone requisitos adicionales que no incluía la ley”, se queja.
Griselda Díaz Marchi tiene 52 años, es nieta de asturianos y cuenta con la nacionalidad española desde 2024. “Me parece tremendo el fallo judicial, porque es uno de nuestros derechos, el derecho político, poder votar, elegir a nuestros representantes, aunque nosotros no vivamos allá, en mi caso, por ahora. Dentro de mis proyectos está poder ir a vivir a España. Soy trabajadora social y revalidé el título para poder trabajar allá, si es que se concreta este proyecto. ¿Qué más nos van a restringir? ¿La posibilidad de trabajar, la posibilidad de votar? Yo soy española, tengo sangre española, no me van a quitar la identidad”.
Díaz Marchi señala también el componente ideológico. “Hay una clara agresión hacia Pedro Sánchez, que tiene una política distinta a la del resto de Europa, y quieren quitarnos la posibilidad de reelegirlo o elegir a otro presidente que continúe con estas políticas”, asegura.
Aunque en las elecciones generales de 2023 hubo bastante expectación y se preveía que el voto exterior podía alterar los resultados en hasta nueve provincias, la realidad tras el recuento fue menos sustanciosa: movió apenas un escaño en Madrid, que pasó del PSOE al PP.
La derecha española ha buscado instalar la hipótesis de que la masa de nuevos electores en Argentina actuaría como una suerte de provincia con más peso que la mayoría de los distritos peninsulares. Sin embargo, no existe un distrito electoral fuera de las fronteras; cada voto emitido en el exterior se asigna a la región española donde residieron los ciudadanos españoles o sus antepasados.
“Mi abuela María González vino de niña desde el pueblo de Cantalpino, cerca de Salamanca. Me lo sé de memoria al pueblito. Hice la reconstrucción familiar; somos un montón de hermanos y solo yo hice el trámite de nacionalidad. Siento tristeza”, cuenta Figueroa. Para ella, se trata de “un acto discriminatorio”. “Me parece que existe un temor de que algunos votos no vayan en la dirección de unos determinados intereses”.
Diego Pérez, de 52 años, sigue a la espera del trámite de su nacionalidad, que inició en 2023. “Mi bisabuela paterna, Julia Fernández, vino en un barco, se fue al campo, a Olavarría (provincia de Buenos Aires), y no se documentó por miedo, durante años. Vino de Crémenes (León) con lo puesto y nunca más volvió”, relata. Y asegura que la decisión del Supremo le indigna porque “más allá del reconocimiento de la ciudadanía, es un golpe a la identidad”. Y recuerda que la ley de nietos supone un reconocimiento a aquellos españoles que se vieron obligados a irse del país: “Es un homenaje a esa gente que se la jugó”.
Pérez, empleado público, adhiere a la idea de que se trata de una medida ideológica. “Así planteado, parece que hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda; es netamente ideológico. Vemos cómo la Justicia empieza a contaminarse la justicia con lo que dice el fascismo. Yo espero que España empiece a mirar con atención lo que está pasando en Alemania, con el triunfo de la ultraderecha en Sajonia-Anhalt”.
Para Mariana Rodríguez Mora, la resolución judicial es parte de un contexto global que busca poner cada vez más trabas a los migrantes, aun cuando este tipo de leyes reconocen derechos surgidos de otras migraciones, como en el caso del exilio español.
“La ley de nietos ha representado un avance en la reparación para los descendientes del exilio”, señala esta trabajadora social de 29 años, que inició el trámite de nacionalidad española después de que lo hiciera su madre, porque quien emigró a Argentina fue su bisabuela, desde La Rioja. “Negar el voto a nacionalizados residentes fuera de España responde a resistencias políticas; es negar que la gente migra en busca de mejores condiciones de vida, como fenómeno histórico y natural”.
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“Cuánto es 8 por 2”, preguntó finalmente Adriana González a sus alumnos de 14 años de un colegio público de La Plata, después de intentar sin éxito una ecuación y un problema matemático básico. Los adolescentes hablaban entre sí, cambiaban de banco, jugaban a la pelota, se maquillaban, se teñían el pelo o la miraban […]]]>
“Cuánto es 8 por 2”, preguntó finalmente Adriana González a sus alumnos de 14 años de un colegio público de La Plata, después de intentar sin éxito una ecuación y un problema matemático básico. Los adolescentes hablaban entre sí, cambiaban de banco, jugaban a la pelota, se maquillaban, se teñían el pelo o la miraban incrédulos. Al día siguiente se conocerían los resultados de PISA, con Argentina entre los peores países de la región, sobre todo en matemática. Para Adriana, docente desde hace dos décadas, no sería una sorpresa: “Lo vivimos hace años, todos los días”. Escribió entonces “ocho por dos” en el pizarrón y volvió a preguntar, esta vez a un adolescente que tenía dificultades para avanzar y la miraba desde su banco.
“El problema con matemática es doble, porque primero los chicos no comprenden los textos y, en simultáneo, no retienen los conocimientos básicos. Si multiplicar les cuesta, dividir es más difícil; por ejemplo 32 dividido 2 pocos pueden resolverlo rápidamente”, explica a elDiarioAR Adriana González, docente en dos colegios de La Plata a los que asisten chicos y chicas de ingresos medios y bajos. “En segundo año tenemos chicos que todavía no leen”, señala, y agrega que algunos solo escriben en imprenta mayúscula y no pueden leer letra cursiva. Según los resultados PISA que cita, el 76% no alcanza los conocimientos básicos en matemática y el 60% no logra los resultados esperados en interpretación de textos. “La dificultad aparece cuando deben resolver solos, porque en clase el docente los ayuda a interpretar porque solos no pueden”, explica.
En segundo año tenemos chicos que todavía no leen
Adriana González — Docente en La Plata
Argentina obtuvo en PISA 2025 su peor resultado en matemática desde que participa, con 367 puntos, y los peores desde 2006 en lectura (389) y ciencias (393). El deterioro en matemática es sostenido desde 2009 y solo el 24% de los estudiantes alcanza el nivel mínimo, frente al 36% en 2006 y al 65% del promedio de la OCDE. El 76% no puede resolver una proporción ni calcular un promedio y Argentina quedó 75° entre 91 sistemas. En América Latina terminó octava entre 13, detrás de Uruguay (405), Chile (403), México (388), Costa Rica (387), Perú (382), Colombia (381) y Brasil (377), mientras Uruguay logró su mejor marca histórica en Ciencias (445) y fue el único país sudamericano que la OCDE ubicó entre los que mejoraron.
Argentina obtuvo en PISA 2025 entre 11 y 13 puntos menos que en 2022. La serie histórica muestra una caída sostenida. La proporción de alumnos que alcanza el nivel mínimo en matemática cayó del 36% en 2006 al 31% en 2018, 27% en 2022 y 24% ahora. “Si miramos los resultados de los últimos 20 años, lo que encontramos es más un estancamiento en niveles bajos que un deterioro profundo”, explica a elDiarioAR Cecilia Veleda, socióloga de la educación e investigadora principal de CIPPEC.
El 76% de los chicos de 15 años no alcanza ese piso y el país quedó 75° entre 91 sistemas, octavo en la región. “Significa que un estudiante de 15 años no está pudiendo resolver problemas adaptados para su edad: una regla de tres, despejar una X, calcular un promedio”, señala Martín Nistal, de Argentinos por la Educación, en comunicación con elDiarioAR.
Veleda, que dirigió el Instituto Nacional de Formación Docente entre 2015 y 2019, ubica el núcleo en la docencia: hay 31 institutos de formación por millón de habitantes, contra cuatro a seis en el resto de la región. “Es indudable que la cantidad atenta contra la calidad”, dice.
Un estudiante de 15 años no está pudiendo resolver problemas adaptados para su edad: una regla de tres, despejar una X, calcular un promedio
Martín Nistal — Argentinos por la Educación
El salario es la otra mitad. Según el economista Alejandro Morduchowicz, en 2025 los docentes ganaban en términos reales menos que en 2005, cuando se sancionó la Ley de Financiamiento Educativo para mejorar sus ingresos. Adriana González, profesora de Matemática en dos colegios de La Plata, trabaja 45 horas y media semanales, entre secundaria y educación superior, con jornadas que llegan de 7.30 a 21.30. “Si tuviera más horas en el día, trabajaría más para llegar bien a fin de mes”, dice. Daniel Filmus, exministro de Educación, describe el mismo escenario. “Hoy están teniendo dos o tres trabajos. Tienen que hacer otra cosa porque no les alcanza con la tarea docente”, sostuvo en declaraciones al programa QR.
Para Veleda, mientras no mejore la situación de la docencia, “por más inyección de recursos, libros o computadoras que haya, no va a haber manera de mejorar los resultados”. El otro factor es la inclusión sin aprendizajes: “Se logró que haya más chicos dentro del sistema, pero no se logró hacerlo con conocimientos”, resume Nistal. Filmus lo admitió: “Hubo algún momento en que se pensó que la incorporación de más chicos a la escuela pasaba por exigir menos”.
Si miramos los resultados de los últimos 20 años, lo que encontramos es más un estancamiento en niveles bajos que un deterioro profundo
Cecilia Veleda — Socióloga de la educación e investigadora principal de CIPPEC
El lunes pasado, Adriana entró al aula y volvió a escribir conceptos ya trabajados en el pizarrón porque, explica, “no hay retención del material y no se puede avanzar”. Después planteó un problema sencillo y dividió la pizarra en dos. Al recorrer los bancos, observó que algunos copiaban de sus compañeros en imprenta mayúscula lo que habían tomado de la profesora, porque no entendían la letra cursiva. Otros habían reproducido el pizarrón como una foto en la hoja. “No hace falta que dividas la hoja como yo divido la pizarra”, tuvo que aclararles. “Recién cuando se te termina el renglón, vas al renglón de abajo”.
“Es muy grave lo que está pasando”, dice Adriana. Desde que empezó a dar clases en 2007, explica, cada año encuentra menores conocimientos. “A partir de 2017 empezó a ser mucho más grave, y tras la pandemia se hizo irremontable”, señala. La falta de retención obliga a volver constantemente sobre contenidos ya vistos: “Das algo y a los dos días ya se olvidan. Vemos contenido que debería darse a alumnos de 4 o 5 años más chicos”.
El problema planteado en el pizarrón pedía repartir 24 minialfajores en paquetes con la misma cantidad, sin venderlos sueltos ni todos juntos. “De los 34 alumnos del curso, entre cuatro y cinco resuelven solos un ejercicio así”, cuenta Adriana. Ese día no lo resolvió ninguno. Para la docente, la dificultad no está solo en quienes tienen problemas con matemática, sino en que “el resto del curso se descontrola”, lo que impide dedicar tiempo a quienes más lo necesitan. Puede hacerse un acta, explica, pero “nunca tienen consecuencias entonces no tiene sentido”.
Adriana bajó la exigencia a la tabla del 2. Cuánto es 8 por 2, le preguntó al adolescente que la miraba desde el banco. El chico no sabía. Adriana le explicó que era el doble de 8 y le preguntó cuánto era el doble de 8. Tampoco pudo responder. Le propuso entonces sumar 8 más 8 y el chico escribió la cuenta en la hoja para poder resolverla. Tenía las tablas anotadas. Buscó, encontró que 8 por 2 era 16 y volvió a la suma. Cuánto es 8 más 8, repitió Adriana. El chico todavía dudaba.
A ese deterioro se le sumaron dos años y medio de ajuste. El presupuesto educativo nacional cayó cerca del 45% respecto de 2023 y toca el 0,75% del PBI, la mitad que hace una década. En las provincias, que aportan tres de cada cuatro pesos del gasto, cerca del 90% del presupuesto son salarios. “Cuando hablamos del impacto de los ajustes, principalmente estamos hablando de ajustes en los salarios”, explica Nistal.
El Ministerio de Capital Humano atribuyó el resultado a “una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas” y exhibió como política de fondo el Plan Nacional de Alfabetización y el Plan Nacional de Matemática. Pero el primero se aprobó en mayo de 2024 y pone el foco en el primer ciclo de la primaria; el segundo se firmó en marzo de 2026 y arranca en cuarto grado y el ciclo básico de la secundaria. Los chicos que rindieron PISA tenían 14 años cuando se aprobó el primero y ya cursaban los últimos años de la secundaria cuando se firmó el segundo.
El plan de alfabetización recibe $580.852 millones este año, pero el 82,1% paga la extensión de la jornada escolar, aprobada en 2022, y la formación docente cae 25,2% en términos nominales. Además, en mayo, horas antes de la marcha universitaria, el Gobierno le quitó $35.288 millones. A dos años de creado, no tiene medición de impacto. “Tengo la sensación de que la educación no genera rédito político inmediato y por eso no se le pone el esfuerzo necesario”, resume Adriana. “Muchas veces los docentes tenemos la sensación de que no logramos nada, de que estamos siempre dando vueltas sobre lo mismo”.
Los resultados muestran que las desventajas sociales no tienen por qué definir el destino educativo de los estudiantes. Algunos países lograron avances notables a pesar de partir de situaciones especialmente difíciles
Andreas Schleicher — Director de la Dirección de Educación y Competencias de la OCDE
Esta semana, luego de conocidos los resultados de PISA 2025, expertos de América Latina debatieron en un ecuentro Organizado por Argentinos por la Educación y la Fundación Varkey. Allí, una de las participantes fue Andreas Schleicher, director de la Dirección de Educación y Competencias de la OCDE, quien aseguró: “Los resultados muestran que las desventajas sociales no tienen por qué definir el destino educativo de los estudiantes. Algunos países lograron avances notables a pesar de partir de situaciones especialmente difíciles. Esto demuestra que los sistemas educativos pueden encontrar formas de desarrollar el talento de los estudiantes más desfavorecidos”.
Schleicher explicó también como no alcanza con culpar a la pandemia para entender los resultados PISA: “La caída de los resultados comenzó antes de la pandemia y continuó después, por lo que el COVID-19 no alcanza para explicar esta tendencia. El uso de dispositivos digitales puede ofrecer una explicación más convincente, al menos en parte. En países como Argentina y Uruguay, gran parte de los estudiantes señala que ya no puede concentrarse porque alguien en su clase está usando un teléfono celular”.
LN/MG
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