Platos fresquitos para el verano: recetas sanas y sabrosas para toda la familia
Cuando llega el calor, lo que más apetece son comidas ligeras, refrescantes… ¡y si pueden ser sanas, mejor que mejor! Hoy te traemos ideas sencillas y muy nuestras, de la cocina española, para preparar platos fresquitos que gusten tanto a peques como a mayores. Además, te explicamos los beneficios de algunos ingredientes clave, especialmente importantes en verano, cuando nuestra piel y nuestro cuerpo necesitan un extra de cuidados.
Gazpacho andaluz
Ingredientes: Tomate, pepino, pimiento, ajo, pan, aceite de oliva virgen extra, vinagre, sal.
¿Por qué es bueno? El tomate es rico en licopeno, un antioxidante que protege la piel de los efectos del sol. Además, contiene betacarotenos y vitamina C, que refuerzan el sistema inmunológico. Refrescante, hidratante y lleno de sabor, ¡ideal como bebida nutritiva entre comidas!
Melón con jamón
Ingredientes: Melón fresco, jamón serrano.
¿Por qué es bueno? El melón es muy rico en agua, perfecto para hidratarse, y aporta vitamina A y C, beneficiosas para la piel y las defensas. Al combinarlo con jamón, obtenemos también proteínas de calidad.
Salmorejo cordobés
Ingredientes: Tomate, pan, ajo, aceite de oliva virgen extra, huevo duro y jamón (para servir).
¿Por qué es bueno? Muy nutritivo y saciante. El tomate, otra vez protagonista, ayuda a proteger la piel del sol. El aceite de oliva aporta grasas saludables que benefician el corazón y la piel.
Zorongollo extremeño
Ingredientes: Pimientos asados, tomate, ajo, aceite de oliva, sal.
¿Por qué es bueno? Los pimientos son ricos en vitamina C y antioxidantes. Esta receta es sencilla, deliciosa y perfecta para acompañar carnes o como primer plato.
Salmorejo de remolacha
Ingredientes: Remolacha cocida, tomate, ajo, pan, aceite de oliva, vinagre.
¿Por qué es bueno? La remolacha tiene antioxidantes (betalaínas) que protegen las células del estrés oxidativo. Además, aporta un toque dulce y un color muy atractivo para los niños.
Ensaladilla rusa
Ingredientes: Patata, zanahoria, guisantes, atún, huevo duro, mayonesa (casera o ligera).
¿Por qué es bueno? Las verduras cocidas son más fáciles de digerir y siguen aportando fibra. Puedes usar mayonesa casera con yogur para aligerar la receta.
Ensalada de pasta
Ingredientes: Pasta cocida, tomate cherry, pepino, maíz, aceitunas, queso fresco, aceite de oliva.
¿Por qué es bueno? Plato completo con hidratos, vitaminas y grasas buenas. Puedes añadir legumbres o huevo duro para más proteína.
Ensalada campera
Ingredientes: Patata, pimiento, cebolla, huevo, atún, tomate, aceitunas.
¿Por qué es bueno? Plato típico y equilibrado, con energía de la patata, proteínas del huevo y atún, y muchos vegetales con antioxidantes
Vichyssoise
Ingredientes: Puerro, patata, cebolla, nata o leche evaporada, caldo.
¿Por qué es bueno? Suave, digestiva y nutritiva. El puerro tiene propiedades depurativas y mucha fibra.
Ajo blanco
Ingredientes: Almendras, ajo, pan, aceite, vinagre, agua fría.
¿Por qué es bueno? Las almendras aportan grasas saludables, calcio y proteínas vegetales. Ideal para alternar con gazpacho y dar variedad.
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Sopa fría de melón
Ingredientes: Melón, yogur natural, hierbabuena, un toque de lima o limón.
¿Por qué es bueno? Muy hidratante y digestiva, con probióticos del yogur que ayudan a la salud intestinal.
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Brochetas de fruta
Ingredientes: Fruta fresca (melón, sandía, uva, piña, plátano, etc.).
¿Por qué es bueno? Una forma divertida de comer fruta. Rica en agua, fibra, vitaminas y antioxidantes. Perfecta como merienda o postre.
Smoothies fresquitos
Ingredientes: Frutas variadas, leche o bebida vegetal, yogur, hielo.
¿Por qué es bueno? Sustituyen bebidas azucaradas como el colacao. Son nutritivos y saciantes. Añadir plátano o mango aporta dulzor natural
Helados caseros de fruta y yogur
Ingredientes: Yogur natural, fruta (plátano, fresas, melocotón), un poco de miel si se desea.
¿Por qué es bueno? Más sanos que los industriales. Aportan probióticos, vitaminas y menos azúcar. Se pueden hacer en moldes o vasitos.
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Limonada casera
Ingredientes: Limón, agua fría, menta, hielo y un poco de miel o stevia.
¿Por qué es bueno? Refrescante e hidratante. El limón tiene vitamina C que ayuda a las defensas, y la menta calma el estómago
El toque final del menú veraniego:
En verano, nuestro cuerpo pierde más agua, minerales y vitaminas debido al calor y la exposición al sol. Ofrecer a los niños comidas frescas ricas en frutas y verduras no solo ayuda a hidratarlos, sino que protege su piel, refuerza su sistema inmunológico y mejora su digestión.
Haz de las comidas un momento divertido: deja que los peques participen en preparar las brochetas de fruta, batir los smoothies o decorar los platos. ¡Aprenden, se entretienen y comen mejor!
Este es el último post del año escolar 2025-2026, pero seguiremos con más. Recordad, como comentábamos en el post anterior, la planificación de las comidas aun en vacaciones es clave para mantener una salud de hierro tanto física como mental. No perdáis el equilibrio, y aprovechad los platos fresquitos del verano para tener ese plus de vitaminas que tan bien nos hacen funcionar.