
CGT Salamanca apoya y difunde la manifestación convocada este domingo por la Asamblea de Inquilinas de Salamanca (AIS) para este domingo 25 de octubre, a las 12:30. Partirá desde la Plaza de Anaya.

CGT Salamanca apoya y difunde la manifestación convocada este domingo por la Asamblea de Inquilinas de Salamanca (AIS) para este domingo 25 de octubre, a las 12:30. Partirá desde la Plaza de Anaya.
La situación en Ceuta es insostenible, la crisis humanitaria que se ha producido tras la entrada de
miles de personas migrantes continua y no se está dando solución a una situación extrema, que ha
alterado completamente el desarrollo normal de la ciudad. Mientras la inacción del Gobierno
continúa, se están produciendo a diario y con total impunidad agresiones a personas migrantes,
vecinas solidarias y activistas que han acudido a ayudar a miles de personas en estado de abandono
absoluto. En esa situación de desatención total, llama especialmente la atención la situación de miles
de niñas y niños que están siendo amenazados, agredidos y hostigados permanentemente, igual que
ocurre con miles de adultos cuyo único delito es huir de la pobreza, la falta de libertades y la miseria
de Marruecos. A este grupo, hay que añadir a miles de personas que solicitan asilo en Europa porque
huyen de las condiciones de vida en sus países, unas circunstancias que no olvidemos están
perpetuadas por la complacencia de la Comunidad Internacional.
Que la Unión Europea este mirando para otro lado es significativo, aquella aura de espacio de
protección de libertades y derechos queda hecha añicos al ver la realidad que ocurre en su “frontera
sur”. La irresponsabilidad de lo que ocurre hoy en Ceuta hay que atribuirla al Gobierno de Pedro
Sánchez, cuyas fuerzas de seguridad del Estado más que ayudar están agrediendo permanentemente
a las personas migrantes y solidarias, un desprecio racista que han alimentado irresponsablemente
partidos como PP y VOX. ¿No se dan cuenta que estamos hablando de personas? ¿La inhumanidad
de nuestros gobernantes no tiene reparos en agredir a personas indefensas? ¿Dónde queda la memoria
de nuestra propia historia como país de personas migrantes? ¿Creemos realmente que así se va a
solucionar algo? ¿Qué pasa con los derechos humanos?
Reproducimos una denuncia que nos ha llegado ayer mismo desde una de las personas solidarias que
están dando cobertura y ayuda a las migrantes, muestra la gravedad de la situación y lo que se está
viviendo en la ciudad de Ceuta, convertida en un laboratorio de prácticas fascistas e inseguridad para
las personas migrantes: “Vamos tres personas en un coche conduciendo por el paseo de playa
Benítez entre las 3-4 am, encontramos policía antidisturbios con cascos armados con pistolas
de pelotas de goma que se dividen para bajar a la playa y otro grupo actuar en el paseo marítimo
y en la acera de enfrente un grupo de vecinos y algunos militares. Pasa un grupo de migrantes
corriendo y se oye jaleo desde la playa. Paramos el coche, bajamos y empezamos a grabar como
la policía pega con porras a los migrantes que pasan, nosotros desde el otro lado de la acera. Un
policía nacional se nos acerca y nos dice que dejemos de grabar, intenta interponerse y nos pide
documentación a los tres. Mientras toma los datos nos acercamos a asomarnos a la playa porque
se oyen disparos de pelotas de goma y mucha gente corriendo, también dentro del mar. El
policía antidisturbios vuelve con otros compañeros y nos pide que dejemos de grabar y hace
algunas preguntas personales sobre a qué nos dedicamos que no respondemos”.
Y prosigue: “En ese momento dejan paso al grupo de vecinos con capuchas, algunos también
con cara tapada que nos increpa y empieza a empujarnos para que no grabemos, damos pasos
hacia atrás mientras sigue el hostigamiento. En un momento nos alejamos un poco del grupo y
volvemos hacia donde esta el coche de la policía registrando nuestros datos, en algún momento
Dirección: C/Sagunto, 15 - 1º, 28010-Madrid
Email: spcc.cgt@cgt.org.es
Telef.: 91 447 05 72
www.cgt.org.es
nos devuelve la documentación. La policía y los vecinos y algún militar nos rodean y un policía
intenta quitarme el teléfono con forcejeo y algún empujón. Finalmente me quitan primero a mí
el teléfono a la fuerza de las manos. Me piden que me vaya, le pregunto por mi teléfono a lo cual
responde algo tipo "¿Qué teléfono? Yo no he visto ningún teléfono. Se te habrá caído durante
el altercado". Marta (nombre ficticio) sigue grabando dentro del mismo círculo, cuando me
tiran al suelo y luego reducen al suelo a marta, se cae su teléfono y también lo cogen. Le esposan
y le dejan sentada, a mí me piden levantarme y salir del perímetro policial y me amenazan con
sancionarme si no me sitúo en la acera de enfrente. Marta se queda sentada esposada hasta que
llega un coche de policía y se la llevan. Los vecinos mientras han pinchado las ruedas del coche
y comentan que mañana le habrán prendido fuego. Preguntan por el tercer compañero, y por
si está escondido en el coche y piden las llaves del coche. Le digo que es de la detenida y que las
tiene ella. Finalmente se retiran y llaman a una grúa para llevarse el vehículo”. Esta es solo una
de las muchas crónicas que nos están llegando desde el terreno. ¿Qué está pasando? ¿Cómo hemos
permitido que el fascismo se adueñe de la situación?
Desde CGT exigimos el traslado inmediato de las personas menores de edad no acompañadas a la
península, la tramitación ágil de todas las solicitudes de asilo político, una política coordinada de
traslado a la Unión Europea de todas las personas migrantes que están en Ceuta, la facilitación del
trabajo de las personas solidarias que están acompañando, ayudando y colaborando en el terreno.
Exigimos también el fin de las agresiones, el control de las Fuerzas de Seguridad del Estado y el
Ejército, para parar de una vez por todas, la extralimitación en sus tareas de control y seguridad. Lo
que está pasando en Ceuta es una auténtica cacería de personas, dentro de una política de abandono
de responsabilidades por parte del Estado español en el que no hay ninguna estrategia humanitaria
para resolver la situación. Desde CGT animamos a participar en todas las concentraciones convocadas
en el Estado español contra el racismo y en apoyo a las personas migrantes, así como a las vecinas y
vecinos solidarias de Ceuta.
¡BASTA YA!
¡SOLUCIÓN INMEDIATA CON TRASLADO DE MIGRANTES A LA PENINSULA!
¡!NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL
La nómina de enero ha venido cargadita con algunos de los regalos que nos prometieron a finales del año pasado tras la firma del Acuerdo marco para la mejora del empleo público y el servicio a la ciudadanía.
Te han vendido recuperación del valor real de los salarios, sin embargo, por enésima vez volveremos a perder poder adquisitivo. Porque lo que no te cuentan es lo siguiente:
El periodo 2022-2024 contempló una subida del 9,8% frente a una inflación que alcanzó el 14,7%.
El IPC ha subido en los últimos 15 años un 32,80%.
En esos mismos 15 años nuestros sueldos solamente han subido un 14,65%.
Esa diferencia supone una pérdida de poder adquisitivo del 22,57%.
Esa pérdida es el equivalente al robo de 1 de cada 5 nóminas.
Esa pérdida también equivale a trabajar gratis durante 2 meses y medio.
Las subidas lineales acordadas aumentan la brecha salarial entre los sueldos más altos y los más bajos.
Sigues percibiendo las pagas extraordinarias incompletas.
En esos mismos 15 años el salario mínimo interprofesional (SMI) ha subido un 66,20% y próximamente va a alcanzar a los sueldos de muchas compañeras y compañeros.
En esos mismos 15 años, se estima que los ingresos totales del sector público español (incluyendo todas las Administraciones) han crecido entre un 150 y un 200%.
Los incrementos del 4% en 2027 (año electoral) y del 2,5% en 2028 no están aprobados, sólo “prometidos”.
La subida del 2,9% del IPC en 2025 y la previsión de un incremento del 1,9% para 2026 confirma que, aun cumpliendo expectativas, no solo no se generará recuperación alguna, sino que, al sumar la diferencia de 4,9 puntos derivada del último acuerdo de 2022-2024, que contempló una subida del 9,8% frente a una inflación que alcanzó el 14,7%, seguiremos aumentando la pérdida acumulada desde 2010.
Por si fuera poco, los incrementos serán de aplicación inmediata en la Administración General del Estado, mientras que el resto de administraciones podrán dilatar los pagos hasta 2028.
Este acuerdo ha sido firmado por las grandes centrales sindicales UGT, CSIF y CCOO, que, casualmente, son sobrefinanciados por gobiernos y administraciones. Estas organizaciones avalan acuerdos en el sector público que rechazan en el privado, donde los incrementos pactados en 2025 son mayores. Su libertad a la hora de negociar permite que el promedio de las subidas suscritas en 2025 alcance el 3,5%, lo que supone una diferencia con el sector público de 8 décimas en tan solo un año.
Que no te roben.
Que no te engañen.
CGT POR UN TRABAJO PÚBLICO DIGNO E INDEPENDIENTE
]]>Se han confirmado los peores presagios: Lino Rubio Mayo, titular del juzgado número 1 de lo penal de Xixón, ha dictado orden de ingreso en prisión a las seis sindicalistas de La Suiza para cumplir tres años de prisión. Lo hace sabiendo que hay una solicitud de indulto encima de la mesa del Gobierno, consciente además de que materializa una injusticia manifiesta y que lanza todo un torpedo contra el derecho de la clase obrera a defenderse. Nunca hemos creído en la justicia española, sus sentencias siempre apuntan a los mismos. La naftalina de sus armarios apesta a clasismo. Mientras por nuestras calles se pasean lozanos ultraderechistas de todo pelaje cantando bravatas fascistas o agitando odios impunemente, aquellas personas que disientan contra las injusticias terminan en prisión. Puede ser por cantar una canción de rap criticando a la monarquía, por reivindicar puestos de trabajo en Cádiz, por concentrarse en Zaragoza contra la ultraderecha o por manifestarse delante de un establecimiento en defensa de una trabajadora que ha sufrido acoso laboral, con todos los papeles de la convocatoria en regla. A las élites de este país no les gusta que le tosan y esta sentencia es un ejemplo. La situación de desamparo que vivimos la clase trabajadora, no lo olvidemos, está fundamentada en una Ley Mordaza miserable que el Gobierno más progresista del mundo mundial ha decidido comerse con patatas. No vaya a ser que una patadita en la espinilla del orden establecido pueda molestar a quien de verdad gobiernan: fondos buitres, empresarios miserables, políticos racistas y machistas, jueces con toga apolillada y crucifijo en la mesa…etc. Desde la CGT mandamos toda nuestra solidaridad a esas 6 trabajadoras que llevan aguantando años la tortura insoportable que les aplica el juez Lino Rubio Mayo desde que empezó este proceso demencial. También un abrazo fraternal para la CNT y los grupos de apoyo que han realizado un trabajo solidario descomunal desde el inicio. El Secretariado Permanente de CGT pedimos a todos nuestros sindicatos y militancia que hagan visible la campaña por la Libertad a las 6 de La Suiza. Tiene que ser notorio este reclamo, porque lo que está en juego es la libertad de expresión y la acción sindical. Hay que hacer todavía más visible la solidaridad, ya que estamos hablando de la mayor agresión al sindicalismo de los últimos 30 años. Pero a pesar del golpe, que no duden jueces, empresarios y políticos ni un segundo: nos tendrán enfrente. Quieren separar a la clase obrera, atacar a la gente humilde para llenarse sus bolsillos. Es el juego de trileros del fascismo: dividir a la sociedad, castigar a los que entorpecen su gula de capitalismo depredador e inhumano. Para ellos ser de la clase trabajadora, migrante, racializada, diversa, trans, solidaria, inquilina, antifa o sindicalista es un delito. Para nosotras motivo de orgullo. Viva la clase obrera, abrazo compañeras de Xixón. ¡Hacer sindicalismo no es delito! ¡Libertad 6 de La Suiza!
]]>El 1 de enero de 1994, el mismo día en el que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de América -firmado entre Estados Unidos, Canadá y México-, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) decide mostrarse al mundo. Un grupo de guerrilleros ocuparon algunos municipios y lograron controlarlos en pocas horas. La respuesta del gobierno federal del Estado de México no se hizo esperar. El presidente Carlos Salinas de Gortari -del partido de “centroderecha” Partido Revolucionario Institucional (PRI)-, envía tropas militares a la zona donde se estaba produciendo el levantamiento armado para sofocar la rebelión. Se movilizaron más de 70.000 soldados del ejército mexicano. Pero la respuesta de la sociedad civil fue decisiva y la movilización masiva de la gente logra detener el enfrentamiento. A los 12 días de producirse el levantamiento, Carlos Salinas anuncia el alto el fuego unilateral en Chiapas y propone “dialogar”.
En el origen político-militar del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se encuentran en las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN), una organización clandestina formada a finales de los años 60 en el norte de México. Estas se inspiraron en la revolución cubana y organizaron una lucha guerrillera con el fin de construir y asentar el socialismo en México. Estas FLN fueron prácticamente aniquiladas por el gobierno federal en los años 70, aunque algunas lograron sobrevivir y reorganizarse poco a poco. En 1983 se instalan en Chiapas, concretamente en la zona de Los Altos, el norte y la Selva Lacandona, que los años 90 estaba habitada por unas 200 comunidades indígenas y aproximadamente 200.000 habitantes. Estas células tenían los mismos objetivos y para alcanzarlos constituyen el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, y una base social fuerte para sostenerlo.
La rebelión por la justicia, por la dignidad, por los derechos de los pueblos originarios y de los pobres -a lo que se ha llamado “levantamiento zapatista”-, tuvo un importante impacto internacional. En la actualidad mantiene esta relevancia por ser ejemplo, más de tres décadas después, de resistencia y lucha, y porque nos hace mantener la esperanza en que otro mundo sí es posible.
Quienes conforman el EZLN se consideran guerrilleros, pero no soldados. Y esto está perfectamente resumido en la respuesta que el subcomandante Marcos dio una vez a un periodista cuando fue preguntado sobre la posibilidad de abandonar las armas. Entonces Marcos dijo: “La única condición en la que nosotros entregaríamos las armas es muertos. Así de sencillo. Porque el problema de la guerra no es la tenencia de armas, sino el uso que se hace de ellas. Nosotros estamos dispuestos a ceder el uso de las mismas, a dejar de utilizarlas…durante un tiempo o para siempre pues… pero nunca, jamás, entregarlas”.
Larga vida al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
Secretariado Permanente del Comité Confederal
]]>Desde CGT mostramos todo nuestro apoyo a la respuesta colectiva de jóvenes que acudieron a la llamada del CSO La Madriguera en calle Azacayas de Granada, centro que pretendían desalojar sin orden judicial usando la fuerza con la contratación de la empresa AMA Desokupa, mercenarios a sueldo con comportamientos y actitudes fascistas, a quien la Diputación de Granada encarga trabajos de seguridad pagados con el dinero de nuestros impuestos.
Ayer fuimos testigos de cómo la policía nacional protegía a estos mercenarios/matones que actuaban sin orden judicial y cargaban brutalmente contra los jóvenes con el resultado de cuatro heridos y un detenido.
Una vez más hemos visto como las fuerzas del orden enviadas por el Subdelegado del Gobierno de Granada se alían con empresas de desalojos extrajudiciales para defender la propiedad privada al margen de procedimientos legales vulnerando derechos fundamentales.
Es por eso por lo que desde CGT queremos mostrar todo nuestro apoyo a la juventud que resiste y que con su acción conjunta consiguió un acuerdo con la propiedad y que los mercenarios de la empresa AMA Desokupa desistieran y abandonaran el lugar a las 21 h.
Del mismo modo, exigimos la libertad sin cargos del detenido acusado de desobediencia y resistencia a la autoridad. ¿Qué legitimidad tiene la policía cuando no hay ningún respaldo legal en las actuaciones que acometen? Según decían ellos mismos “solo cumplían órdenes”, por lo que exigimos la dimisión inmediata del Subdelegado del Gobierno Sr. José Antonio Montilla Mata, que dio dicha orden a la unidad de Policía Nacional, la cual intervino colaborando con esta empresa privada de desalojos extrajudiciales utilizando la violencia extrema y sin soporte legal.
Igualmente, exigimos la ilegalización de estas empresas de desalojos extrajudiciales que vulneran derechos fundamentales, las cuales están vinculadas a grupos fascistas e impedir que las administraciones públicas firmen contratos con ellas.
Secretariado Permanente del Comité Confederal
]]>Recientemente hemos conocido los últimos datos de accidentes laborales, que ponen cifras a una realidad de la que la clase trabajadora somos, por desgracia, muy conscientes: en el último año, hasta septiembre, se han producido 573 accidentes laborales mortales, un 9,3% más que en el mismo periodo del año anterior. De estos, 466 se produjeron en jornada, y 107 fueron in itinere, es decir, en el trayecto de ida o vuelta al centro de trabajo. Además, aunque el Gobierno argumente que este aumento se da en el contexto de un mayor número de personas ocupadas, el índice de incidencia de los accidentes mortales también ha aumentado, registrándose más muertes cada 100.000 personas trabajadoras.
Estas cifras equivalen a más de 2 muertes en accidente laboral al día, o más de 14 muertes a la semana. Cada 12 horas, ha muerto un trabajador o trabajadora. Desde CGT, señalamos que esta sangría tiene culpables. Los accidentes laborales, y más todavía los mortales, no son un acontecimiento fortuito e inevitable, como si se tratase de un fenómeno meteorológico. Son una realidad sobre la que es posible actuar, y que tiene unos responsables directos: el jefe que te obliga a seguir trabajando a pesar de estar mareado y encontrarte mal; el que, por ahorrarse algo de dinero, no te proporciona el equipo adecuado o mantiene maquinaria en mal estado; la que te obliga a ir al trabajo con alerta roja por lluvias; la patronal que los defiende; y los gobiernos y administraciones que les dejan hacer, y en vez de actuar con firmeza para atajar el problema, miran para otro lado al tiempo que proclaman su consternación. En definitiva, unos ponemos los muertos, y otros se llenan los bolsillos con nuestro sudor, y en ocasiones con nuestra sangre.
Recientemente, esto ha quedado patente en la catástrofe de la Dana en Valencia, Castilla-La Mancha y Andalucía. Los datos de accidentes más recientes solo incluyen los casos hasta septiembre, por lo que todavía no se han contabilizado los accidentes laborales producidos en la Dana. Sin embargo, todos y todas hemos visto el vídeo de un camión de Mercadona atrapado en medio de una riada. ¿Cuántas muertes y accidentes se podrían haber evitado si la gente en la zona afectada no hubiese tenido que ir a trabajar? Las empresas recibirán ayudas, subirán precios, o compensarán de una u otra forma los daños sufridos, pero cada persona fallecida, para sus seres queridos y para nuestra propia clase, es una pérdida irreparable.
Por todo ello, desde CGT nos negamos a aceptar con resignación estas cifras de accidentes. No basta con declarar nuestra preocupación, sino que la verdadera posición se demuestra con los hechos: luchando con ahínco en los centros de trabajo por aumentar las medidas de prevención y seguridad, pero sobre todo aumentando la fuerza sindical, la fuerza de los trabajadores y trabajadoras organizadas, que es la única forma de doblar el brazo al capital. Porque en última instancia, los accidentes responden a una lógica, la del capitalismo, para la que los trabajadores y trabajadoras son mera fuerza de trabajo a disposición de las empresas, a las que sólo les importa aumentar la rentabilidad, y sin alguien que se lo impida, van a seguir primando sus beneficios sobre nuestras vidas.
Secretariado Permanente del Comité Confederal
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