-¡Pues hágalo pasaro, Wiliamson!
-Alcaide Brubaker Jr
-Señor Menzies.
-Debo confesar que su llamada me ha sorprendido. Hasta ahora nunca me habian encargado el diseño de una nueva prisión.
-Y por eso va a hacer un trabajo excelente, Menzies. La inauguración de la nueva cárcel está prevista para dentro de seis meses. Y necesito un diseño nuevo, uno que esté enfocado en una sola idea.
-¿Mantener a los prisioneros dentro?
-¡Esa es simplemente su funcionalidad! La clave es ¿como va a cumplirla? Ahí es donde se necesita una idea base que oriente la ejecución.
-¿La reinserción?
-¿REINSERCIÓN? ¿Para los criminales? ¡Castigo es lo único que merecen! Quien creia en esas tonterias buenistas era mi padre… Aquel maldito jipi… Siempre luchando por causas nobles… O montando festivales de c¿De qué estábamos hablando…?
-La idea fundacional.
-Ah, si. Considere, señor Menzies, que no va a diseñar una prisión cualquiera. Es la cárcel de Metrópolis.

Aquí van a estar encerrados los terribles villanos que azotan nuestra buena ciudad. Escoria como Lex Luthor.

O peor, basura que cree que Superman es una nenaza. ¡Superman! ¡El último hijo de Krypton! ¡El hombre del mañana! ¡EL HOMBRE DE ACERO! ¡RELEASE THE SNYDERC¿de qué estábamos hablando…?
-De los criminales, que son cobardes y supersticiosos.
-¡Eso es! ¡Son la HEZ de la sociedad! ¡La ESCORIA! La MIERDA ¿me entiende? ¡LA MIERDA! ¡Y desde el momento en que sus ojos se posen en la nueva cárcel de Metropolis les debe de quedar claro que este es el lugar al que pertenecen!
Y SEIS MESES DESPUÉS…
-Estará usted orgulloso, Alcaide Brubaker Jr.
-S-señor gobernador, yo…
-Gotham tiene Arkham Asylum…

…el gobierno federal tiene Belle Reve…

…y gracias a usted Metropolis tiene ESTA COSA…

Debí haber hecho caso a mis asesores y encargársela a Calatrava. Él sólo nos habria estafado…



Con ese impulso inicial no es de extrañar que en 1947 siguiera en la brecha, persiguiendo a unos ladrones de joyas a pesar de que estos astutos truhanes intentaran burlarles escondiéndose al sur del río

Así que sin perder un momento (y sin necesidad de pasaporte, me imagino) Slam y su sidekick Shorty se plantan en una ciudad mexicana sin nombre, donde dan con los ladrones en una… creedlo, sí, en una plaza de toros

Eso sí, como teloneros de la corrida se ofrece un espectáculo circense. Lo mejor de ambos mundos en una misma estructura

Los ladrones capturan a Shorty (para esto sirven los sidekicks) y le drogan (esto lo suelen hacer los sidekicks solos, pero en este caso le obligan)

Los ladrones visten de torero a Shorty. De forma literal. ¡Eso es un vestuario bien surtido de tallas!

Total, que sueltan al colocadísimo Shorty contra… Torro the Torrid, el mejor nombre que ha tenido un morlaco en la historia de la tauromaquia

Eso sí, es un toro de lo más educadito. En vez de hacerle una herida con doble trayectoria y desgarro inguinal pone al improvisado torero a escuchar a George Michael y Andrew Ridgeley

Shorty cae sobre un payaso (aquí se revela lo brillante del planting del circo que hemos visto con anterioridad) que lleva unas gafas de broma

Por accidente el toro tórrido acaba con las gafas puestas. Dado que ambos comparten talla de montura, hay que preguntarse si el toro tiene una cabeza diminuta o el payaso una pedazo almendra que no sé cómo la soporta el cuello

Magníficas viñetas subjetivas de John Daly para representar el efecto de las gafas de broma en la percepción visual del animal, que sale por patas. ¡Shorty ya no parece tan shorty!

Mientras tanto los lelos de los ladrones siguen paseándose por ahí con el botín en la mano. ¡Así cómo no les va a pillar Slam Bradley! Y para más inri, la joya que exhiben es roja, lo que llama la atención de un toro que por lo visto no se ha enterado de que los capotes se embisten por el movimiento y no por el color

Tórrido se lanza a la carga y Shorty se suma con sus conocimientos del arte portugués de la pega. Porque antes de torero por lo visto fue forcado

Pues nos montamos a caballo para que el toro vaya más rápido, qué más da todo ya

Tórrido acaba con los ladrones de joyas, que en venganza le rompen las gafas. Con lo cual ahora son Slam y Shorty los que tienen que rematar la faena

Y así acabamos con otro capítulo de nuestra serie de Toros y flamenco. ¡Volved a por más si os atrevéis!
[Viñetas de Detective Comics 123, de mayo de 1947]
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A la entrada en la adolescencia pudo leer en revistas del medio y sobre todo en el especial de Fenix: La Historia no contada, los motivos editoriales que justificaban aquella escena, que podían comprenderse a un nivel racional, pero no tanto al pasional. Aquello había causado un trauma en el seno de los mutantes, y Mike se propuso dedicar todo el esfuerzo que fuera necesario para resolverlo.

A los 22 años ya era editor asistente en Marvel, a los 29 era el editor en los títulos de Lobezno y Masacre, y a los 30 tomó las riendas de la edición de las dos series de la Patrulla. Fue el editor pues de casi dos tercios de los New X Men de Morrison, acogió el Reload de su admirado Claremont con Alan Davis en Uncanny, fue editor también de Claremont en la segunda mitad de X-Treme X-Men, de gran parte de los Exiles de Judd Winick, de los X-Statix de Milligan y Allred y de los quince primeros números del Astonishing X-Men de Joss Whedon y John Cassaday.
A primera vista, parecía la culminación perfecta de su viaje. Marts fue por tanto el constructor del éxito de la línea mutante de principios del siglo XXI, que fueron aclamados tanto por crítica como por ventas. El chaval afectado por la muerte de Jean Grey había alcanzado una posición desde la que podía arreglar las cosas. Sin embargo, aquello no pareció bastar.
De hecho, Marts permitió que Jean Grey volviera a morir al concluir la etapa de Morrison en New X-Men, y sorprendentemente, abandonó la línea mutante en 2006 y marchó a DC. Allí solicitó editar, entre todos los títulos posibles, el de Supergirl y la Legión de Superhéroes. Esta serie estaba bastante acomodada en la parte media del top gracias al hacer de Mark Waid y Barry Kitson. A los seis meses ambos autores están fuera, y comienza una confusa saga que recibía el nombre de La Búsqueda de Cósmico, con Tony Bedard al guion y principalmente Dennis Calero a los lápices.

A ver si consigo explicarlo. La etapa de Waid había concluido con la saga de La Guerra de los Dominadores, en la que los Planetas Unidos se enfrentaban al imperio Dominador. Durante el conflicto, Cósmico se vio obligado a tomar decisiones cada vez más extremas para garantizar la supervivencia de la galaxia. La más polémica fue ordenar a Mon-El transportar un dispositivo capaz de proyectar la Zona Fantasma sobre los mundos dominadores, una medida desesperada que puso fin a la guerra pero dejó sobre Rokk Krinn la sombra de haber cometido posibles crímenes de guerra. Cuando llegó la victoria, el líder de la Legión estaba profundamente desgastado por el peso de sus decisiones. Mientras la Legión celebraba el final del conflicto y elegía a un nuevo líder (salió Supergirl), tres visitantes procedentes del futuro (del futuro del futuro, es decir del siglo XLI) se presentaron ante Cósmico.

Se hacían llamar los Knights Tempus y afirmaban pertenecer a una futura generación de héroes inspirados por la leyenda de Rokk Krinn. Le ofrecieron acompañarles a su época y, por lo que fuera, aceptó (se podría decir que era un argumento descabellado, si no fuera porque casi 50 años lo habían probado con Superboy y había sido un pelotazo). El antiguo líder abandonó el siglo XXXI sin comunicarlo a sus compañeros, dejando tras de sí únicamente un misterio. Brainiac 5 organizó entonces una gran operación de búsqueda, dividiendo a la Legión en varios equipos y mandándolos a distintos rincones del universo siguiendo pistas supuestamente relacionadas con el paradero de Cósmico. Al final de los seis números se descubría que Brainiac 5 nunca había sabido dónde estaba Cósmico y que la búsqueda era, en realidad, una tapadera para poner en marcha varias operaciones paralelas. Cada grupo había sido enviado a cumplir objetivos distintos: resolver conflictos políticos, asegurar alianzas estratégicas, reclutar posibles aliados y encargarse de diversos asuntos que Brainiac 5 consideraba prioritarios para el futuro de la Legión. Uno de ellos, por cierto, que Supergirl se diera cuenta de que el siglo XXXI no era su lugar y se volviera a su tiempo. Los legionarios vuelven de sus misiones, nadie encuentra nada, nadie parece especialmente preocupado por ello, nadie pregunta, y el personaje de Cósmico es olvidado. Y si, esto lo editó Mike Marts.
Al mes siguiente, con el título remozado, comenzaba un nuevo equipo creativo en la serie. Un joven y prometedor Francis Manapul acompañado por una leyenda de la Legión y de la industria. Jim Shooter.

El retorno del de Pittsburgh al título se vivió como una suerte de conciliación por parte de la editorial, como una forma de dejar atrás el ambiente abusivo al que el joven Shooter había sido sometido cuando había escrito la Legión a temprana edad. Amigo de la planificación a largo plazo, Shooter propuso una saga de cocción lenta de dieciocho episodios de duración, al que Marts dio luz verde.
Sin embargo, a los pocos meses, tuvieron que hacerse algunas modificaciones. Para empezar, Marts dijo a Shooter que tenía que dejar de usar algunos personajes, pues estos iban a aparecer en el siglo XXI en los títulos de la JLA y la JSA (en el cruce La Saga del Relámpago). Shooter cumplió, pero cuando llegó el cruce entre JLA y JSA vio que las cosas no eran tal como se las habían dicho.
Y es que la legión con la que trabajaba Shooter, heredera de la de Waid, era la que se conoce como Threeboot.
A ver si consigo explicarlo. La Legión comienza en 1959 y su historia se puede seguir de forma lineal hasta 1994. Entonces llega Hora Cero, y como la Legión ha pasado por la etapa de los 5 Años Después, son unos maduros amargados, se ha hecho necesario crear una segunda serie con clones (es más complejo, pero llamémoslo así) jóvenes para mantener el espíritu, la Tierra ha sido destruida, y en definitiva no sabían por dónde tirar aquello, hicieron cuenta nueva, números cero y la historia volvió a comenzar desde cero, esta vez con sagas accesibles y aventuras descafeinadas. Esta es la versión conocida como Reboot (o “Legión de Archie” según algunas malas lenguas). En 2000 llegaron Abnett y Lanning y revolucionaron el título demostrando que con ganas se podía. Cerraron el título, sacaron una maxiserie con algunos miembros perdidos y al regresar a la Tierra aquello era una tabula rasa por la que poder trabajar. Un título entretenido que se sostuvo mientras la pareja de guionistas mantuvo el interés, pero ya hacia el final (38 números duró) se notaba un cierto hastío, con sagas con Darkseid despachadas con desgana y la entrada de Superboy (Conner Kent) metida con calzador. Fue precisamente Superboy el que sirvió de enlace para el cruce con la serie de los Titanes en la que la enésima amenaza cósmica se resuelve con la Legión en pleno desapareciendo en un limbo (y en una conga). Los artífices de ello fueron Mark Waid y Geoff Johns, quedaros con esos nombres.


Ello die pie a que Mark Waid (habéis leído este nombre hace poco ¿verdad?) pudiera iniciar una nueva encarnación, la del Threeboot, sin relación alguna con lo anterior.
Vale, pues resulta que los personajes de la Saga del Relámpago no eran los del Threeboot, no eran los de Shooter. La presencia de personajes como Dawnstar o Wildfire dejaban claro que esos personajes eran los de la continuidad primera. Y de hecho así se vendió a la fanaticada ¡era el regreso de la auténtica Legión, de la Legión verdadera! La bautizaron como Retroboot.

Sí, había en marcha una serie con otros personajes que entraba en contradicción, pero ¿qué importaba eso? La Saga del relámpago ¡molaba! Por lo que fuera.

El caso es que incluso aceptando que de alguna manera se había recuperado a la Legión de siempre, había contradicciones del tamaño de una galaxia. Entre los siete legionarios que habían ido al pasado (misión impuesta por Brainiac 5 -el clásico, el de siempre, no el de la Búsqueda de Cósmico, ojo- para rescatar a un personaje, pero esta es otra cuestión) se había incluido en el mismo roster a Sensor Girl y a Karate Kid.
A ver si consigo explicarlo. Sensor Girl es el alias y el uniforme que adquirió la Princesa Projecta para retornar a la Legión. En su día abandonó la militancia en el grupo tras enviudar. Tras enviudar de su esposo. Tras enviudar…de Karate Kid.

Dependiendo del momento temporal de donde los hayas traído, puedes tener a Projecta y Karate Kid. Puedes tener a Sensor Girl, que es el personaje de Projecta tras enviudar. Pero no puedes…Bueno, detalles de tiquismiquis, podría decirse. Uno de los artífices de este cruce fue, desde la serie de la JSA, Geoff Johns (habéis leído este nombre hace poco ¿verdad?).
Volviendo a la Legión (a la del título en marcha, la del Threeboot, la de Shooter, la de Marts), el guionista recomponía su trama a largo plazo con los ajustes para cuadrar los cambios editoriales, que solían llegar de manera frecuente y de un día para el siguiente. Y es que si Shooter tenía por costumbre entregar sus argumentos con meses de antelación, Johns entregaba sobre el plazo que era imposible cambiar nada si se quería publicar a tiempo. A pagarlo Shooter siempre, pues.
Y mientras Jim intentaba sortear las trabas mes a mes, Johns publicaba en Action Comics una saga con la Legión clásica, la de siempre aunque apócrifa (Karate Kid había muerto en la miniserie de Countdown, un cabo suelto cortado), la que estaba molando al público. Dibujaba Gary Frank, que suele dar ese punto inquietante a las personajes. El público encantado.


Así pues a la serie regular de la Legión le estaba haciendo la competencia una versión apócrifa y con mayor respaldo popular. Una Legión que además hacía creer a los lectores que la escrita por Shooter no era más que un sucedáneo. Pero nada que un evento no pueda solucionar, de manera que DC anunció la publicación de la miniserie Crisis Final: La Legión de Tres Mundos, que establecería el sitio de cada encarnación de la Legión en el cambiante continuo deceíta. Shooter no sabía a que atenerse. Contaría con el respaldo de los lectores, pues estaba dibujada por George Pérez, el dibujante de las multitudes. Y al guion…Geoff Johns.
La publicación de la Legión de Tres Mundos comenzó en octubre de 2008, el mismo mes que el 45 de la Legión (novena entrega de la etapa de Shooter, de aquella saga prevista para 18). Cada vez que una parte de su trama avanzaba, algún cambio de última hora hacía que hubiera que retroceder, que cosas que se apuntaban no siguieran adelante, que hubiera escenas como una legionaria atacada por otra sin motivo aparente y cayendo en coma que tuvieron que olvidarse pocas páginas después. El punto álgido llegó cuando el editor pidió al guionista que cerrase sus tramas en el número 50, cuatro antes de lo previsto. Y no, ese 50 no iba a tener más extensión que un número normal. Como resultado, Shooter decidió marcharse tras el número 49, y el 50, que resultó ser el que cerró la serie, tuvo guion firmado por Justin Thyme.

Hablamos de febrero-marzo de 2009, de La Legión de Tres Mundos habían salido dos números de los 5 previstos, las salida del quinto se alargó hasta septiembre de aquel año. En este aniversario descafeinado del Threeboot, se resolvieron algunas tramas de aquella manera de forma apresurada, y la serie termina con el anuncio de boda entre Dream Girl y Brainiac 5, aunque nada en los catorce números anteriores diera pistas de ello ¿por qué? Pero a estas alturas la pregunta debía ser ¿por qué no?

Ah, sí, el destino de cada Legión tras la miniserie de los Tres Mundos: la del Retroboot era la de Tierra-0 (así se llamaba la principal por aquel entonces), la del Reboot procedía de Tierra-247, fulminada durante Crisis Infinita, y la del Threeboot resulta que era la de Tierra-Prima, la misma que la del Superboy malvado. La de Tierra-0 siguió con su serie en 2010 a cargo de Paul Levitz, aunque ya había otro evento en el horizonte, como se apunta en esta escena de su primer número. Con guion de…no, no quiero abrir más frentes…

La de Tierra-247 se convirieron en una suerte de Wanderers multiversales, dedicándose a viajar por el hipertiempo para buscar y rescatar a supervivientes de otros universos e historias borradas por las Crisis (traducción: no a vuelto a saberse nada desde entonces). Excepto Gates, que como era querido por el público se quedó con los de Tierra-0. Los del Threeboot se supone que vuelven a Tierra-Prime, con el propósito de vigilar pacientemente desde su futuro a su Superboy por si vuelve a descontrolarse. Ahí siguen, se supone.
En resumidas cuentas, injerencias editoriales obligaron a cambiar los planes de Shooter y este terminó marchándose, no pudiendo aguantar tanta intromisión y que no se tuviera en cuenta su punto de vista.

Tras el cierre de esta serie, Marts se concentró en editar los títulos de la Batfamilia con Morrison (Batman, Batman Inc, Batman y Robin) y más allá (Snyder/Capullo). Soy capaz de imaginar a ese niño interior, y comparo la situación a la del trabajador que ante un problema consigue resolverlo, pero que sólo queda verdaderamente satisfecho cuando le pega un buen rapapolvo al responsable del desaguisado.

¿Le bastó a Mike Marts con esto, ha superado su trauma? Pues a tenor del nombre de la editorial que cofundó en 2015…

…diría que sí.
]]>Pero en Brainstomping ya lo han hecho.
Así que podría haber salido a hablar de los compañeros de Los Vengadores que han salido a defender a Mark Ruffalo de los ataques sionistas por… ¿oponerse a la venta de Warner a Paramount? Es un mundo extraño este…
Pero… resulta que no ha salido a defenderle nadie. Se ve que no es tan digno de defensa como otros actores por los que sí han dado la cara.
Y como los tres últimos posteos que he hecho tienen una cantidad de texto e imágenes que parece mentira que fueran de agosto. Para compensar, supongo. Así que esta semana me la tomo de relax, os animo a que visitéis el posteo de los vecinos y me limito a completarlo señalando algo que tenía intención de hacer.
Porque incluso en aquellos lejanos años setenta estaba muy claro que cuando crearon a John Stewart lo hicieron…

…teniendo muy en mente a España.
Espera… ¿el peñón es España o es una colonia británica?
Bah, paso total.
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[Generosa aportación al archivo de MeComíaUnFlan]
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(Estas últimas imágenes, cortesía algunas de mycomicshop.com, muestran la despedida del catálogo Previews de nuestras vidas. Agradecidos y emocionados, solamente podemos decir gracias por resistir. En breve volvemos a nuestra programación habitual, sea lo que sea eso)
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(Hoy contamos con más imágenes de lo habitual para cuadrar el cierre de sección mañana; con lo que no nos salimos de la norma es con el agradecimiento a mycomicshop.com por la calidad de las mismas)
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