Arqueología Mexicana - nahua
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Códices de la región texcocana
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<div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden"><div class="field-items" id="md1"><div class="field-item even"><p>
Merecen una mención especial tres códices coloniales de la región que perteneció al reino texcocano, que dominó la faja nororiente de la cuenca lacustre del Altiplano Central. De aquí provienen ejemplos muy sobresalientes conocidos ahora por los nombres de la parentela de Nezahualcóyotl: el <em>Códice Xólotl</em>, el <em>Mapa Tlotzin</em> y el <em>Mapa Quinatzin</em>. Se trata de pictografías acompañadas de breves o amplias glosas escritas en lengua náhuatl.</p>
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El <em>Códice Xólotl</em> es, sin lugar a dudas, el manuscrito más importante del grupo. En sus diez hojas de papel de amate, correspondientes a distintos momentos históricos, se da noticia de la llegada de los chichimecas al centro de México, sus primeros asentamientos en el área de Tenayuca, el crecimiento del poder del linaje acolhua, el nuevo establecimiento en Texcoco durante el gobierno de Quinatzin Tlaltecatzin, las luchas por la hegemonía política entre los señoríos ribereños, la derrota y muerte de Ixtlilxóchitl Ome Tochtli, padre de Nezahualcóyotl, a manos de los tepanecas de Azcapotzalco, y finalmente, los avatares de Nezahualcóyotl (1402- 1472) para sobrevivir y recuperar su señorío, con la ayuda de los mexicas y otros grupos aliados. A pesar del encomiable esfuerzo de los <em>tlacuilos</em> al tratar de acomodar innumerables y variados datos históricos dentro de la geografía de los lagos, en algunas ocasiones los resultados no fueron particularmente satisfactorios. Esto se ve reflejado principalmente en la incierta cronología de algunos de los acontecimientos.</p>
<p>
Pero, para nuestra fortuna, algunas glosas fueron introducidas en diversas secciones de las láminas. Esta información se ve sustancialmente aclarada con los escritos en español del historiador texcocano Fernando de Alva Ixtlilxóchitl (¿1578?-1650). Ixtlilxóchitl conoció este y otros documentos pictográficos, y en su obra nos proporcionó información adicional.</p>
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<strong>Imagen</strong>: <em>Izquierda</em>: Salas del Palacio del <em>tlahtoani</em> Nezahualcóyotl. En la segunda franja se exhiben las estancias del palacio, destinadas a la colección del tributo, el almacén de los armamentos, las reuniones con los tepanecas y mexicas, y a la izquierda, la gran sala consagrada a la música, el canto y el baile. <em>Mapa Quinatzin</em>, lám. 2. Bibliothèque nationale de France, Paris.<em> Derecha</em>: “Las semillas sembradas en el nicho de la tuza generaron la caña de maíz y el jilote”. <em>Mapa Quinatzin</em>. lám. 1. Bibliothèque nationale de France, Paris. Reprografías: Marco Antonio Pacheco / Raíces.</p>
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Xavier Noguez. Licenciado y maestro en historia por la UNAM. Doctor en estudios latinoamericanos por la Universidad de Tulane. Profesor-investigador de El Colegio Mexiquense. Sus áreas de investigación son los códices del Centro de México y los orígenes de la tradición guadalupana. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores.</p>
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Esta publicación puede ser citada completa o en partes, siempre y cuando se consigne la fuente de la forma siguiente:</p>
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Noguez, Xavier, “Los códices nahuas del centro de México”, <em>Arqueología Mexicana</em>, núm. 109, pp. 38-44.</p>
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Si desea leer el artículo completo, adquiera nuestras edición impresa:</p>
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<a href=" nahuas. Versión impresa.</a></p>
</div></div></div><div class="field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md2"><a href="/arqueomex109" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">arqueomex109</a></div><div class="field-item odd" id="md3"><a href="/codices" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">códices</a></div><div class="field-item even" id="md4"><a href="/nahua" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">nahua</a></div><div class="field-item odd" id="md5"><a href="/codices-nahuas" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">códices nahuas</a></div><div class="field-item even" id="md6"><a href="/codices-coloniales" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">códices coloniales</a></div></div></div><div class="field field-name-field-image field-type-image field-label-hidden"><div class="field-items" id="md7"><div class="field-item even"><img itemprop="" typeof="foaf:Image" src="/sites/default/files/styles/image_485x300/public/noguez_am109_1.jpg?itok=iRf4fwjk" alt="" /></div></div></div><div class="field field-name-field-parallax field-type-list-text field-label-hidden"><div class="field-items" id="md8"><div class="field-item even">Off</div></div></div><div class="field field-name-field-blog-category field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md9"><a href="/mexico-antiguo" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">México antiguo</a></div></div></div>
Thu, 10 Jun 2021 18:40:25 +0000
Daniel.D
5531 at
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Cinco soles del universo nahua
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<div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden"><div class="field-items" id="md10"><div class="field-item even"><h3>
Vivir en el universo de los nahuas</h3>
<h4>
<strong>Un cosmos dinámico</strong></h4>
<p>
Para los nahuas, el universo era, sobre todo y antes que nada, un ámbito cambiante, dinámico y violento, un mundo en donde la destrucción seguía inevitablemente a la creación y en que ésta necesitaba de aquélla. El Sol que iluminaba el cielo de los nahuas era el quinto que había existido, pues cuatro astros solares habían brillado antes que él y todos habían sido destruidos, junto con la Tierra que alumbraban y las humanidades que vivían en ella.</p>
<p>
Los anteriores soles habían perecido en terribles cataclismos, como éstos que se describen en los <em>Anales de Cuauhtitlan</em>:</p>
<p class="rteindent1">
El primer sol que al principio hubo, signo de 4 agua se llamaba Sol del agua. En éste sucedió que todo se lo llevó el agua, todo desapareció; y las gentes se volvieron peces.</p>
<p class="rteindent1">
El segundo sol que hubo y era signo del 4 Ocelote se llamaba Sol del ocelote. En él sucedió que se hundió el cielo, entonces el sol no caminaba de donde es mediodía y luego se oscurecía; y cuando se oscureció, las gentes eran comidas.</p>
<p>
<em>La Historia de los mexicanos por sus pinturas</em> nos explica que el mundo fue creado y destruido tantas veces debido a la contienda entre los grandes dioses que fueron creados al principio del cosmos y que desde entonces se habían turnado y disputado el dominio del cosmos. Según las reglas de esta alternancia, un dios, como Quetzalcóatl, creaba su mundo y luego otro, como Tezcatlipoca, lo destruía para proceder a crear uno nuevo que, a su vez, sería destruido por otra deidad. Esta ronda de creaciones y destrucciones era gobernada por el ritmo del calendario.</p>
<p>
La misma fuente cuenta que el calendario fue creado al principio del cosmos por una pareja de ancianos, Oxomoco y Cipactónal, lo que quiere decir que era una realidad anterior y superior a los mismos soles, y por ello los regía con su desenvolvimiento perfectamente regulado. El historiador chalca Chimalpain describió bellamente cómo era el movimiento de sus ruedas: "[...] así como en un malacate de piedra hacían dar vueltas, hacían retornar sus papeles de la cuenta de los años; cada cincuenta y dos años reiniciaban, una por una, la rueda de la cuenta de los años".</p>
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La alternancia de los cuatro grandes dioses y sus respectivos soles correspondía también a la división del cosmos en cuatro grandes rumbos cardinales: cada Sol anterior había estado asociado con un rumbo diferente y los nahuas creían que el quinto Sol en que vivían pertenecía al centro del cosmos porque era el más importante. De esta manera, las historias nahuas sobre el origen del mundo mostraban cómo el tiempo y el espacio, los soles y los dioses, formaban parte de un mecanismo ordenado e inexorable en el cual todo estaba condenado a desaparecer y transformarse, a ser creado y destruido una y otra vez. Estas historias eran también una lección de humildad para los nahuas, que se sabían condenados a la destrucción como todos los seres que los habían precedido en el mundo.</p>
<p>
Los mismos principios cósmicos que habían regido la creación y la destrucción de los soles regían la vida cotidiana de los humanos. El trabajo y el descanso, la religión y el gobierno, la producción y el comercio, incluso la salud y la enfermedad dependían de los turnos del calendario. Por ello, la única manera de sacarles provecho era comprender su intrincada dinámica y anticipar su fatal curso. Fue precisamente para ayudar a la humanidad en tan urgente tarea que los ancianos Oxomoco y Cipactónal crearon la adivinación al mismo tiempo que inventaron el calendario.</p>
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Federico Navarrete Linares. Licenciado en historia y maestro en antropología. Investigador en la UNAM. Ha publicado Huesos de lagartija, novela sobre la Conquista de México; Un día en la vida de un artista maya, y el libro de historia La migración de los mexicas.</p>
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Navarrete Linares, Federico, “Vivir en el universo de los nahuas”, <em>Arqueología Mexicana</em>, núm. 56, pp. 30-35.</p>
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Si desea leer el artículo completo, adquiera nuestra edición impresa:</p>
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Mitos de la creación</p>
</div></div></div><div class="field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md11"><a href="/arqueomex56" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">arqueomex56</a></div><div class="field-item odd" id="md12"><a href="/prehispanica" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Prehispánica</a></div><div class="field-item even" id="md13"><a href="/mesoamerica" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Mesoamérica</a></div><div class="field-item odd" id="md14"><a href="/centro-de-mexico" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Centro de México</a></div><div class="field-item even" id="md15"><a href="/cuenca-de-mexico" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Cuenca de México</a></div><div class="field-item odd" id="md16"><a href="/siglo-xvi" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">siglo XVI</a></div><div class="field-item even" id="md17"><a href="/mitos-de-creacion" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">mitos de creación</a></div><div class="field-item odd" id="md18"><a href="/mitos" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">mitos</a></div><div class="field-item even" id="md19"><a href="/ritos" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">ritos</a></div><div class="field-item odd" id="md20"><a href="/nahua" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">nahua</a></div><div class="field-item even" id="md21"><a href="/cinco-soles" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Cinco soles</a></div><div class="field-item odd" id="md22"><a href="/fuentes" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">fuentes</a></div><div class="field-item even" id="md23"><a href="/conquista-de-mexico" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Conquista de México</a></div></div></div><div class="field field-name-field-image field-type-image field-label-hidden"><div class="field-items" id="md24"><div class="field-item even"><img itemprop="" typeof="foaf:Image" src="/sites/default/files/styles/image_485x300/public/navarrete_am56_1.jpg?itok=0PGpBHMF" alt="" /></div></div></div><div class="field field-name-field-parallax field-type-list-text field-label-hidden"><div class="field-items" id="md25"><div class="field-item even">Off</div></div></div><div class="field field-name-field-blog-category field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md26"><a href="/mexico-antiguo" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">México antiguo</a></div></div></div>
Fri, 19 Jun 2020 19:38:10 +0000
Daniel.D
4837 at
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Códice de San Salvador Tizayuca
/mexico-antiguo/codice-de-san-salvador-tizayuca
<div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden"><div class="field-items" id="md27"><div class="field-item even"><h4>
Contenido</h4>
<p>
El Códice de Tizayuca es un manuscrito de la serie Techialoyan, al parecer elaborado en el siglo XVI (1596), que en la primera mitad del siglo XVIII (1708-1731) era parte de un expediente más amplio y que contiene información genealógica, política y geográfica de la actual municipalidad de Tizayuca, estado de Hidalgo. Las más de 30 fojas policromas comprenden la parte pictográfica, en la que se muestran representaciones convencionales de lugares, casas, iglesias y personajes, destacadas principalmente con colores verde, ocre, rojo, azul y negro; acompañadas de glosas en náhuatl y en español. Además, tiene un mapa con pictografías en los mismos colores, y con glosas en las dos lenguas, que muestra la cabecera y sus barrios.</p>
<p>
En el códice se presentan dos aspectos fundamentales para la historia de Tizayuca: datos genealógicos o noticias sobre los fundadores del pueblo y sus sujetos; y los límites y extensión de tierras, barrios, parajes y lugares que componían la comunidad. Fecha de elaboración. Aparentemente, en el siglo XVI (1596).</p>
<h4>
Lugar de origen</h4>
<p>
Tizayuca, Hidalgo.</p>
<h4>
Lugar en el que está depositado</h4>
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El Códice Tizayuca (San Salvador Tizayocan: 419_4 y 419_6) se encuentra en el acervo histórico de la Biblioteca Nacional de Francia, aunque ignoramos las situaciones históricas concretas que llevaron a este documento a ocupar su presente resguardo. El mismo documento (o una copia) se reporta en los acervos de la Hispanic Society of America. Historia En noviembre de 1708 –por edictos promulgados en la jurisdicción de Pachuca para que los vecinos y labradores pertenecientes a ella presentaran los títulos de las tierras que poseían–, las autoridades del pueblo de San Salvador Tizayocan entregaron la documentación correspondiente (incluidas diligencias de mercedes de demasías de tierras practicadas en 1596), en representación de su cabecera y de los barrios de San Juan Bautista, San Pedro Xicalhuacan, Los Santos Reyes y Santiago, San Francisco y San Marcos, ante don José de Avendaño, juez de medidas de la jurisdicción, subdelegado del licenciado don Francisco de Valenzuela Venegas, oidor de la Real Audiencia y juez privativo de ventas y composiciones, para “que se les supliesen, vicios, tachas, defectos y nulidades de sus títulos e hiciese merced de las demasías de tierra”, logrando con esto el “título de composición de sus tierras”, por el que pagaron 100 pesos. Recibida la información, el impuesto y las constancias, se hizo la “vista de ojos” para que las tierras se reconocieran y amojonaran, y con fecha 7 de enero de 1709 se expidió dicho título</p>
<p>
La vista de ojos ratificó el contenido del documento que ahora conocemos como <em>Códice de Tizayuca</em> , que en realidad sólo corresponde a los cuadernos sexto y séptimo de las diligencias realizadas, más un mapa que las complementa. Posteriormente, esos documentos fueron el instrumento para que la Real Audiencia, por medio del teniente de justicia del partido de Ecatepec, habiendo citado a los interesados, ejecutase las diligencias de amparo de posesión a favor de los naturales del pueblo de Tizayocan, lo cual se hizo entre el 31 de mayo y el primero de junio de 1731.</p>
<p>
En esta fecha se ejecutaron 24 actos de posesión, 18 de las cuales se hicieron siguiendo las mojoneras divisorias que había fabricado el Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo y seis más en puntos y lugares en donde no existían mojoneras, que se mandaron a hacer “de cal y canto”, a instancias de las autoridades. En este acto se reconocieron los lugares “dibujados” en los documentos mencionados y como resultado se obtuvo el mapa que señala los linderos reconocidos sobre los que se ejecutó la posesión.</p>
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<p>
Sergio Sánchez Vázquez. Doctor en antropología. Investigador y profesor de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.</p>
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Sánchez Vázquez, Sergio, “Códice de San Salvador Tizayuca<em>”</em>,<em> Arqueología Mexicana</em>, edición especial núm. 54, pp. 56-59.</p>
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</p>
</div></div></div><div class="field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md28"><a href="/arqueomexe54" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">arqueomexE54</a></div><div class="field-item odd" id="md29"><a href="/virreinato" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Virreinato</a></div><div class="field-item even" id="md30"><a href="/mesoamerica" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Mesoamérica</a></div><div class="field-item odd" id="md31"><a href="/nahua" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">nahua</a></div><div class="field-item even" id="md32"><a href="/centro-de-mexico" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Centro de México</a></div><div class="field-item odd" id="md33"><a href="/cuenca-de-mexico" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Cuenca de México</a></div><div class="field-item even" id="md34"><a href="/estado-de-mexico" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Estado de México</a></div><div class="field-item odd" id="md35"><a href="/codices" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">códices</a></div><div class="field-item even" id="md36"><a href="/escritura" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">escritura</a></div></div></div><div class="field field-name-field-image field-type-image field-label-hidden"><div class="field-items" id="md37"><div class="field-item even"><img itemprop="" typeof="foaf:Image" src="/sites/default/files/styles/image_485x300/public/codice_tizayuca_1.png?itok=cAjh1GmB" alt="" /></div><div class="field-item odd"><img itemprop="" typeof="foaf:Image" src="/sites/default/files/styles/image_485x300/public/codice_tizayuca_2.png?itok=BjRtwPw5" alt="" /></div></div></div><div class="field field-name-field-parallax field-type-list-text field-label-hidden"><div class="field-items" id="md38"><div class="field-item even">Off</div></div></div><div class="field field-name-field-blog-category field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md39"><a href="/mexico-antiguo" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">México antiguo</a></div></div></div>
Fri, 12 Apr 2019 17:27:37 +0000
Daniel.D
4103 at
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Mitos de los orígenes en Mesoamérica
/mexico-antiguo/mitos-de-los-origenes-en-mesoamerica
<div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden"><div class="field-items" id="md40"><div class="field-item even"><p class="rtejustify">
Miguel León Portilla</p>
<p class="rtejustify">
<strong>Hablar de mitos de los orígenes en Mesoamérica es acercarse a relatos fundacionales que, más allá de sus variantes, dejan entrever procesos conceptuales dotados de homogeneidad</strong>
<strong>y </strong><strong>que han influido en las creencias </strong><strong>y </strong><strong>formas de actuar de los pobladores de esta gran área cultural a través de muchos siglos. </strong></p>
<p class="rtejustify">
</p>
<p class="rtejustify">
Los mitos, en cuanto relatos fundacionales. tienen una amplia gama de presencias y resonancias en el contexto del todo social de una cultura. Conservan, así, estrecha relación con la visión el mundo, creencias y prácticas religiosas, concepción del propio ser histórico, cómputos calendáricos, valores morales, aprecio o rechazo ante determinados aconteceres y realidades. Tal es, de modo muy especial, el caso de los que cabe llamar mitos de los orígenes, es decir, de aquellos que versan sobre la creación, aparición o restauración del mundo, los cuerpos celestes, los seres humanos, los animales, las plantas y aquello que en particular constituye el sustento de hombres y mujeres.</p>
<p class="rtejustify">
En Mesoamérica hay mitos de los orígenes que pueden identificarse como existentes en varias o aun en rodas sus subáreas culturales y en distintos periodos de su evolución. También los hay que sólo aparecen en determinados tiempos y ámbitos espaciales.</p>
<p class="rtejustify">
Un ejemplo de los primeros lo ofrece el mito del redescubrimiento del maíz. Elementos principales del mismo son la búsqueda del maíz por una o varias hormigas o algún otro animal; su conservación en el interior de un monte; los intentos de abrirlo para obtener el cereal buscado, así como la forma en que, al fin, gracias a un rayo que partió el monte, se logró su redescubrimiento para beneficio y sustento de los humanos. Este mito se conserva en un texto en náhuatl que puede tenerse como "lectura" de un códice: la <em>Leyenda de los Soles. </em>De ella se expresa que fue puesta por escrito en 1558. Relatos parecidos se obtuvieron entre indígenas tzeltales de Chiapas por la lingüista Mariana Slocum en 1964 y por Leonhard Schultze-Jena entre los pipiles de Izalco, en El Salvador, en 1935. Como lo ha mostrado Eric Thompson, este miro tiene versiones paralelas entre los kekchís, mames, quichés, cakchiqueles, pokomchís <em>y </em>mopanes.</p>
<p class="rtejustify">
En cambio, hay mitos, como el del origen de los seres humanos, que se presenta de formas distintas en diferentes lugares de Mesoamérica. En el caso de los nahuas, fue Quetzalcóatl quien, tras rescatar los huesos de generaciones anteriores conservados en el Mictlan, la región de los muertos, les comunicó la vida en Tamoanchan sangrándose el pene. En cambio, entre los mixtecos, los humanos proceden del árbol de Apoala. A su vez, entre los maya-quichés, los dioses dieron forma a los hombres en la presente edad cósmica con masa de maíz. Más allá de las diferencias subyace, sin embargo, una cierta unidad en los procesos. De ello da testimonio, por ejemplo, el que en náhuatl se llame al maíz vocablo que se deriva de <em>tonaca, </em>“nuestra carne”.</p>
<p class="rtejustify">
Confirma esto lo que Alfredo López Austin ha expresado a propósito de la religión, la cosmovisión y la magia en Mesoamérica.</p>
<p class="rtejustify">
Dicha gran área cultural, nos dice, "mantuvo una unidad histórica, milenaria, homogénea en la profundidad de sus procesos y muy diversa en sus expresiones culturales".</p>
<p class="rtejustify">
</p>
<p class="rtejustify">
<strong>El origen del mundo, el Sol y la </strong><strong>Luna </strong></p>
<p class="rtejustify">
Elemento de unidad, constante y profundo, es el que se refiere al principio último que da origen a cuanto existe. Ese principio es descrito de varias formas como presente y actuante, según lo referían los nahuas, <em>in oc yohuaya, in ayamo tona, in ayamo tlathui, </em>"cuando aún era de noche, cuando todavía no brillaba el sol, cuando aún no amanecía". Del mismo habla el <em>Popol Vuh </em>al decir que actuó “cuando todo estaba tranquilo, en silencio, en calma, solitario, vacío [...] en la oscuridad, en la noche''. A quien entonces actuó llamaban los nahuas Ometéotl, dios de la dualidad: Ometecuhtli, señor dual, Omecíhuatl, señora dual. Los mayas yucatecos representaron a la suprema pareja en las páginas 75-76 del <em>Códice Tro-Cortesiano </em>y la llamaban con los nombres de Ixchel, "la que yace", e Itzamná, "casa de la iguana", madre y padre de todos los dioses. Los quichés, por su parte, lo nombraban Alom, Q'ahalom, “el que engendra", “la que concihe''. Los mixtecos se referían a veces a la misma pareja con su nombre calendárico 1 Venado, deidad a la vez masculina y femenina, como se representa en el <em>Códice Vindobonensis, </em>p. 51, y en el <em>Rollo Selden. </em></p>
<p class="rtejustify">
A dicho principio dual, origen de cuanto existe, siguieron aludiendo en cantos y plegarias otros mesoamericanos, incluso hasta el presente. Ángel Ma. Garibay refiere que, entre grupos otomíes, se le llama Makatá y Makamé, el Gran Dios Padre, la Gran Diosa Madre. Y Luis Reyes García asienta que, entre los nahuas de Veracruz y Puebla, es conocido como Titatah, "tú que eres padre"; Tinanah, "tú que eres madre".</p>
<p class="rtejustify">
La <em>Historia de Los mexicanos por sus pinturas </em>refiere que "un dios a que decían Tonacatecli, el cual tuvo por mujer a Tonacacíguatl (Señor y Señora de Nuestro Sustento) se criaron y estuvieron siempre en el treceno cielo, de cuyo principio no se supo jamás". Imágenes plásticas de lo ahí expresado las ofrecen el <em>Códice Vaticano A </em>y el ya citado manuscrito mixteco conocido como <em>Rollo Selden. </em></p>
<p class="rtejustify">
Fue esa suprema pareja la que, a través de otros dioses, sus hijos, actuó en las varias edades cósmicas hasta llegar a la actual. De la sucesión de esos soles o edades clan testimonio el <em>Popol Vuh, </em>algunos textos incluidos en los libros de <em>Chilam Balam, </em>la de <em>los </em><em>Soles, </em>el <em>Códice Vaticano </em><em>A</em>, así como cuatro monumentos mexicas en piedra, entre dios el bien conocido como Piedra del Sol. Los otros tres monumentos son. el Disco Solar conservado en el Museo Peabody de Historia Natural, Universidad de Yale; la Piedra de los Soles, en el Nacional de Antropología, y la Lápida Conmemorativa de la entronización de Motecuhzoma Xocoyotzin, en el Instituto de Arte de Chicago, Illinois.</p>
<p class="rtejustify">
Es interesante notar que, entre los nahuas, los nombres de las edades coinciden con los de los llamados cuatro elementos. Mientras que para los mayas sólo había habido cuatro edades, para los nahuas éstas eran cinco. La última, es decir la presente, se conoció como del día <em>Nahui Ollin, </em>Cuatro Movimiento, y tuvo su origen en un Teotihuacan primigenio que, para pueblos como los mexicas, era lugar doblemente sagrado. Allí se conservaban grandes monumentos religiosos, y allí los dioses habían dado origen al Sol y la Luna.</p>
<p class="rtejustify">
</p>
<p class="rtejustify">
Miguel León-Portilla. Doctor en filosofía por la UNAM. Miembro de las academias mexicanas de la Historia y de la Lengua, de EL Colegio Nacional y de la National Academy of Sciencies, E.U.A. Autor de numerosas publicaciones y profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Miembro del Comité Científico-Editorial de esta revista.</p>
<p class="rtejustify">
</p>
<p class="rtejustify">
León-Portilla, Miguel, “Mitos de los orígenes en Mesoamérica”, <em>Arqueología Mexicana</em> núm. 56, pp. 20-27.</p>
<p class="rtejustify">
</p>
<p class="rtejustify">
Texto completo en la edición impresa. Si desea adquirir un ejemplar:</p>
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<p>
</p>
</div></div></div><div class="field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md41"><a href="/arqueomex56" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">arqueomex56</a></div><div class="field-item odd" id="md42"><a href="/mitos" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">mitos</a></div><div class="field-item even" id="md43"><a href="/mitos-de-creacion" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">mitos de creación</a></div><div class="field-item odd" id="md44"><a href="/origen" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">origen</a></div><div class="field-item even" id="md45"><a href="/nahua" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">nahua</a></div><div class="field-item odd" id="md46"><a href="/maya" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">maya</a></div><div class="field-item even" id="md47"><a href="/mixteca" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">mixteca</a></div></div></div><div class="field field-name-field-image field-type-image field-label-hidden"><div class="field-items" id="md48"><div class="field-item even"><img itemprop="" typeof="foaf:Image" src="/sites/default/files/styles/image_485x300/public/imagen_449_1.jpg?itok=Q0HujDm_" alt="" /></div></div></div><div class="field field-name-field-parallax field-type-list-text field-label-hidden"><div class="field-items" id="md49"><div class="field-item even">Off</div></div></div><div class="field field-name-field-blog-category field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md50"><a href="/mexico-antiguo" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">México antiguo</a></div></div></div>
Wed, 06 Jun 2018 23:35:08 +0000
m.estrada
3623 at
/mexico-antiguo/mitos-de-los-origenes-en-mesoamerica#comments
El Quinto Sol
/mexico-antiguo/el-quinto-sol
<div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden"><div class="field-items" id="md51"><div class="field-item even"><p class="rtejustify">
El nombre de este Sol es <em>naollin </em>(4 movimiento). Éste ya es de nosotros, de los que hoy vivimos. Esta es su señal, la que aquí está, porque cayó en el fuego el Sol en el homo divino de Teotihuacan. Fue el mismo Sol de Topiltzin (nuestro hijo) de Tollan, de Quetzalcóhuatl. Antes de ser este Sol, fue su nombre Nanáhuatl, que era de Tamoanchan. Águila, tigre, gavilán, lobo; <em>chicuacen écatl </em>(6 viento), <em>chicuacen xóchitl </em>(6 flor); ambos a dos son nombres del Sol. Lo que aquí está se nombra <em>teotexcalli </em>(horno divino), que cuatro años estuvo ardiendo. Tonacateuctli (el Señor de nuestra carne y Xiuhteuctli (el Señor del año) llamaron a Nanáhuatl y le dijeron: "Ahora tú guardarás el cielo y la tierra." Mucho se entristeció él y dijo: "¿Qué están diciendo los dioses? Yo soy un pobre enfermo." También llaman allá a Nahuitécpatl; éste es la Luna. A éste lo citó Tlalocanteuctli (el Señor del paraíso), y asimismo Napateuctli (cuatro veces Señor). Luego ayunó Nanáhuatl. Tomó sus espinas, y sus ramos de laurel y silvestre <em>(acxóyatl); </em>consigue que la Luna le provea de espinas. Primeramente Nanáhuatl se sacó sangre en sacrificio. Después se sacrificó la Luna: sus ramos de laurel son plumas ricas <em>(quetzalli); </em>y sus espinas, chalchihuites, que inciensa. Cuando pasaron cuatro días, barnizaron de blanco y emplumaron a Nanáhuatl; luego fue a caer en el fuego. Nahuitécpatl en tanto le da música con el tiritón de frío. Nanáhuatl cayó en el fuego, y la Luna inmediatamente fue a caer sólo en la ceniza. Cuando aquél fue, pudo el águila asirle y llevarle. El tigre no pudo llevarle, sino que le saltó y se paró en el fuego, por lo que se manchó; después ahí se ahumó el gavilán y después se chamuscó el lobo: estos tres no pudieron llevarle. Así que llegó al cielo, le hicieron al punto mercedes Tonacateuctli y Tonacacíhuatl: le sentaron en un trono de plumas de <em>quecholli </em>y le liaron la cabeza con una banda roja. Luego se detuvo cuatro días en el cielo; vino a pararse en el (signo) <em>naollin; </em>cuatro días no se movió; se estuvo quieto. Dijeron los dioses: "¿Por qué no se mueve?" Enviaron luego a Itztlotli (el gavilán de obsidiana), que fue a hablar y preguntar al Sol. Le habla: "Dicen los dioses: pregúntale por qué no se mueve." Respondió el Sol: "Porque pido su sangre y su reino." Se consultaron los dioses y se enojó Tlahuizcalpanteuctli, que dijo: "¿Por qué no le flecho? Ojalá no se detuviera." Le disparó y no le acertó. ¡Ah!, ¡ah! le dispara y flecha el Sol a Tlahuizcalpanteuctli con sus saetas de cañones de plumas; rojas, y enseguida le tapó la cara con los nueve cielos juntos. Porque Tlahuizcalpanteuctli es el hielo. Se hizo la junta por los dioses Titlacahuan y Huitzilopochtli y las mujeres Xochiquetzal, Yapaliicue y Nochpaliicue; e inmediatamente hubo mortandad de dioses ¡ah! ¡ah! en Teotihuacan.</p>
<p class="rtejustify">
Cuando fue el Sol al cielo, fue luego la Luna, que solamente cayó en la ceniza, y no bien llegó a la orilla del cielo, vino Papáztac a quebrantarle la cara con una taza de figura de conejo. Luego vinieron a encontrarla en la encrucijada de caminos los duendes y ciertos demonios, que le dijeron: "Sé bienvenida por ahí." En tanto que ahí la detuvieron, le ajustaron al cuerpo puros andrajos; y vinieron a hacerle esa ofrenda, al mismo tiempo que el Sol se pasó en el<em> nauh ollin, </em>ya de tarde.</p>
<p class="rtejustify">
Fragmento de <em>Leyenda de los soles, </em>manuscrito anónimo en náhuatl de 1558. traducción de Primo Feliciano Velázquez, en José Luis Martínez, <em>América antigua, </em>Secretaría de Educación Pública, México, 1988 (2a. impresión).</p>
<p class="rtejustify">
</p>
<p class="rtejustify">
<em>Arqueología Mexicana núm. </em><em>15</em>, pp. 73.</p>
</div></div></div><div class="field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md52"><a href="/arqueomex15" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">arqueomex15</a></div><div class="field-item odd" id="md53"><a href="/mitos" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">mitos</a></div><div class="field-item even" id="md54"><a href="/soles" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">soles</a></div><div class="field-item odd" id="md55"><a href="/leyenda-de-los-soles" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Leyenda de los soles</a></div><div class="field-item even" id="md56"><a href="/cosmovision" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">cosmovisión</a></div><div class="field-item odd" id="md57"><a href="/quinto-sol" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Quinto Sol</a></div><div class="field-item even" id="md58"><a href="/mitos-de-creacion" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">mitos de creación</a></div><div class="field-item odd" id="md59"><a href="/nahua" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">nahua</a></div></div></div><div class="field field-name-field-image field-type-image field-label-hidden"><div class="field-items" id="md60"><div class="field-item even"><img itemprop="" typeof="foaf:Image" src="/sites/default/files/styles/image_485x300/public/imagen_425_0.jpg?itok=UWourAZP" alt="" /></div></div></div><div class="field field-name-field-parallax field-type-list-text field-label-hidden"><div class="field-items" id="md61"><div class="field-item even">Off</div></div></div><div class="field field-name-field-blog-category field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md62"><a href="/mexico-antiguo" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">México antiguo</a></div></div></div>
Wed, 30 May 2018 02:02:36 +0000
m.estrada
3597 at
/mexico-antiguo/el-quinto-sol#comments
Augurios y sueños
/mexico-antiguo/augurios-y-suenos
<div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden"><div class="field-items" id="md63"><div class="field-item even"><p class="rtejustify">
En cualquier comunidad, en cualquier lengua, en cualquier tiempo, ciertos comportamientos, acciones o imágenes repercuten en lo que sucederá en el futuro. Advertencias, signos, coincidencias que se traducen en predicciones, pronósticos, creencias, augurios, interpretaciones: en toda mente, hasta en la más científica, cabe un poco de magia, de superstición.</p>
<p class="rtejustify">
La lectura de estos avisos del mundo externo o de lo que anuncian los sueños difiere. Los pájaros sirven para saber el tiempo; los ancianos saben si cantan sólo porque están contentos o por otra cosa, un cenzontle en noche de luna anuncia buena marea; un <em>lele </em>(correcaminos) anuncia, si hay norte, que va a venir la calma; o, si hay calma, que va a venir el norte. Otras aves cantan para anunciar visita —también la lumbre y la ceniza anuncian que alguien viene, si se saben oír. Cualquier animal de monte que viene al pueblo, es mala señal, se hace animal de tentación. Así creen los huaves; veamos algunos otros consejos o augurios.</p>
<p class="rtejustify">
Augurios nahuas (Zongolica, Veracruz):</p>
<ul>
<li class="rtejustify">
No se debe pasar sobre un perro; porque puede uno andarse perdiendo por el camino.</li>
<li class="rtejustify">
No debe lamerse la cuchara con comida; porque se vuelve uno entrometido (al metiche se le llama boca de cuchara).</li>
<li class="rtejustify">
La mujer no deberá moler por el frente del metate (por la parte baja); pues cuando esa mujer tenga un niño, vendrá de pies.</li>
<li class="rtejustify">
No deben comerse las patas de los animales con alas, porque a la mujer se le enredará su hilo y el hombre se picará los ojos con las ramas del camino cuando vaya al campo.</li>
<li class="rtejustify">
La mujer no deberá comer la nata de la comida; porque se le pegará la placenta.</li>
<li class="rtejustify">
No es bueno que una mujer embarazada vea un eclipse; porque la luna puede mochar a su hijo.</li>
<li class="rtejustify">
Un muchachito no deberá cortar la primera fruta ni la fruta tierna; porque la planta ya no producirá más.</li>
<li class="rtejustify">
No se deberá engañar a un perro con comida; porque no nos ayudará a pasar el río al morirnos.</li>
<li class="rtejustify">
No es bueno que una persona duerma con un gato, porque cuando ésta duerme, su espíritu sale en forma de un pajarito blanco y el gato puede comérselo.</li>
<li class="rtejustify">
No debe soplársele a la lumbre con el sombrero; porque nuestra mujercita se nos huirá.</li>
<li class="rtejustify">
Si un tecolote viene a gritar sobre la casa a medianoche, alguien morirá.</li>
<li class="rtejustify">
Si una mosca entra de momento en la casa y nos rodea, tendremos una contrariedad o preocupación, recibiremos una mala noticia.</li>
<li class="rtejustify">
Si al salir de la casa tropezamos, algo malo va a sucedernos en el camino.</li>
<li class="rtejustify">
Si un <em>ahuiltótol</em>, ave agorera, viene a cantar en el patio o lo encontramos a medio camino, algo malo va a sucedernos.</li>
<li class="rtejustify">
Si un muchachito es mudo, se le meterá el rabo de la cuchara en la boca dándole vueltas cuando pasan los loros.</li>
<li class="rtejustify">
Si, cuando estamos comiendo, cortamos una tortilla sin haber acabado otra ya empezada, es que en alguna parte un familiar está padeciendo hambre.</li>
<li class="rtejustify">
Si de momento se nos mete en la boca una mosca, quiere decir que en alguna parte nos guardaron bocado.</li>
<li class="rtejustify">
Si dos personas le soplan a la lumbre con la boca al mismo tiempo, andaremos chocando con alguno (cara a cara) en el camino.</li>
</ul>
<p class="rtejustify">
Algunas creencias triquis:</p>
<ul>
<li class="rtejustify">
Si un zacatón anda sobre el cuerpo de una persona, se va a poner tan flaco como el insecto.</li>
<li class="rtejustify">
Cuando un joven quiere casarse, pregunta a la mantis religiosa dónde debe buscar su esposa; el insecto se enfrenta hacia el barrio donde vive la muchacha y lo señala con sus patas delanteras.</li>
<li class="rtejustify">
Si una mariposa vuela en la lumbre y se muere, el dueño de la lumbre va a heredar una deuda y va a deber mucho dinero.</li>
<li class="rtejustify">
Cuando una abeja carpintera entra en la casa de una persona y zumba, un amigo va a llegar a visitarla.</li>
<li class="rtejustify">
Cuando una mariposa entra en una casa, la persona que vive allí va a emprender un viaje.</li>
<li class="rtejustify">
Si una persona sueña con peces, va a recibir dinero.</li>
<li class="rtejustify">
Cuando una persona sueña que mata víboras de cascabel cerca de su casa, algún día va a matar a personas violentas cerca de su casa.</li>
<li class="rtejustify">
Cuando muchos zopilotes de cabeza negra están volando, los soldados van a llegar.</li>
<li class="rtejustify">
Si una persona ve a un cardenalito o San Miguelito va a tener buena suerte.</li>
<li class="rtejustify">
El pájaro chinchibul rayado avisa a la gente qué va a pasar porque Dios le dio este trabajo. Avisa cuando una persona viene en el camino. También avisa si una persona que va por un mandado va a encontrarse con alguien. Cuando una persona va al juzgado para arreglar un asunto, avisa si va a perder el caso o no. Siempre dice la verdad.</li>
<li class="rtejustify">
El jilguero entiende español y avisa cuando viene una persona. El coralillo sale para espantar a los niños que juegan con lumbre. Si una persona cruza un telar, la culebra rayada le va a espantar algún día.
Si una mujer mata una tarántula, va a dar a luz a puras hijas. Las ancianas pueden matarlas, pero no las mujeres jóvenes.
Si una persona mata un grillo, su ropa va a ser comida por grillos. Si una persona coge un renacuajo, su ojo va a llegar a tener una catarata.</li>
</ul>
<p class="rtejustify">
Augurios chontales:</p>
<ul>
<li class="rtejustify">
Si sueño que algún perro o caballo me muerde, se muere alguna persona conocida.</li>
<li class="rtejustify">
El que sueña tener barbas, ser flaco o velludo, es su condenación. El que sueña con un traje, tendrá compañera.
Al que se le cae un diente, se le morirá un hermano, pariente o amigo. Si se cae una muela, morirá su padre, madre o tíos. Si se sueña con una mano pintada, es dinero y suerte. Si se sueña una cabeza sin pelo, es la muerte.
Si se sueña con una mujer preñada, es buen augurio. Si se sueña que se llora, es buena suerte.</li>
<li class="rtejustify">
Si se sueña con un animal putrefacto y apestoso, es una gran muina.</li>
<li class="rtejustify">
Si se sueña una flor blanca, sin cortarla, es bueno. Si se corta y se le regala a alguien, un hijo o una hija mueren.</li>
<li class="rtejustify">
Si se sueña armadillo, es bueno y riqueza.
Si se sueña con un jabalí, no es bueno.
Si se sueña con alguna clase de loro, es chisme. El cuervo es muerte. El gavilán es que un amigo va a ser pobre. El tecolote o la lechuza, son enemistad.</li>
<li class="rtejustify">
Los piojos son el dinero.
La mazorca indica que habrá comida y buena suerte.
Si se sueña un maguey grande, queda poca vida. Si el maguey es tierno, queda larga vida.
Si se sueña uno mismo borracho, quiere decir que tendrá que trabajar mucho para vivir.
El tigre es mal hombre, su rugido es odio.
El león es amigo valiente y fuerte.
El zorro es hombre astuto y listo, mañoso.
El coyote es hombre traicionero.
El venado es enemigo.
El mapache es cosecha segura.
El tlacuache es persona humilde, buen hombre. El armadillo es cosecha abundante.
El tejón es miseria y necesidad.
La ardilla es chismes.
La tuza es entierro.
El ratón, muerte de algún familiar.</li>
<li class="rtejustify">
La hormiga, dolencia.
Las moscas, fastidio
La avispa, dolencia.
La abeja de miel, trabajo. Si se come, tristeza. El murciélago, condenación.</li>
<li class="rtejustify">
La cueva, tristeza. La casa nueva, muerte. La casa vieja, tristeza.</li>
</ul>
<p class="rtejustify">
Augurios y creencias huaves:</p>
<ul>
<li class="rtejustify">
Si la gallina se acuesta en el sol y extiende el ala es señal de que alguien viene de visita.</li>
<li class="rtejustify">
Si la gallina canta como gallo, es mala señal, se le echa sal en el culo y en el pico para que ya no cante así.</li>
<li class="rtejustify">
La urraca, si toca en el árbol, como quien toca puerta, bonito sonido. Es buena señal.</li>
<li class="rtejustify">
Los huevos de la gallina negra son medicina contra el mal de ojo. Si ves al zopilote montando a la zopilota, se muere tu familia.
Si el zopilote caga en el aire y te cae en la camisa y huele feo, tal vez muera tu papá o tu hijo.
El pájaro que llama al viento del norte, si grita en el monte como riendo, es mala señal; ya se rió de ti, te vas a enfermar; si se oye lejos su canto, tal vez sólo esté llamando al viento.</li>
<li class="rtejustify">
El alcaraván sólo anuncia norte o calmas según el final de su canto. Si pasa la sombra del zopilote sobre de ti te mueres.
El pájaro <em>ech</em>, como gaviota, grita de noche, si entra al pueblo a gritar de noche, cae enfermedad. Si se para en la canoa es mala enfermedad.</li>
<li class="rtejustify">
Si cualquier pájaro choca contra uno de noche, es enfermedad. Son aves del diablo las que traen malas noticias.</li>
<li class="rtejustify">
Luciérnaga dentro de la casa: mala, mala señal.
Si ves cogiendo culebra, es mala señal, mátalas y te libras.
Si el zopilote se para en el techo de la casa, mala señal, está oliendo algo mal en la casa.</li>
</ul>
<p class="rtejustify">
<strong>Elisa Ramírez. </strong>Socióloga, poeta escritora para niños y traductora. Colaboradora permanente de esta revista.</p>
<p class="rtejustify">
Tomado de <span style="text-align: justify;">Elisa Ramírez</span>, “Augurios y sueños”, <em>Arqueología Mexicana,</em> núm. 143, pp. 18-19.</p>
</div></div></div><div class="field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md64"><a href="/arqueomex143" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">arqueomex143</a></div><div class="field-item odd" id="md65"><a href="/cosmovision" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">cosmovisión</a></div><div class="field-item even" id="md66"><a href="/veracruz" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Veracruz</a></div><div class="field-item odd" id="md67"><a href="/zongolica" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Zongolica</a></div><div class="field-item even" id="md68"><a href="/huave" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">huave</a></div><div class="field-item odd" id="md69"><a href="/chontal" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">chontal</a></div><div class="field-item even" id="md70"><a href="/triquis" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">triquis</a></div><div class="field-item odd" id="md71"><a href="/nahua" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">nahua</a></div><div class="field-item even" id="md72"><a href="/augurios" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">augurios</a></div><div class="field-item odd" id="md73"><a href="/suenos" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">sueños</a></div><div class="field-item even" id="md74"><a href="/etnologia" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">Etnología</a></div><div class="field-item odd" id="md75"><a href="/mitos" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">mitos</a></div></div></div><div class="field field-name-field-image field-type-image field-label-hidden"><div class="field-items" id="md76"><div class="field-item even"><img itemprop="" typeof="foaf:Image" src="/sites/default/files/styles/image_485x300/public/imagen_308_2.jpg?itok=FqrGAbXj" alt="" /></div><div class="field-item odd"><img itemprop="" typeof="foaf:Image" src="/sites/default/files/styles/image_485x300/public/imagen_309_2.jpg?itok=U6JVhEnk" alt="" /></div><div class="field-item even"><img itemprop="" typeof="foaf:Image" src="/sites/default/files/styles/image_485x300/public/imagen_310_3.jpg?itok=AMYC2J0J" alt="" /></div></div></div><div class="field field-name-field-parallax field-type-list-text field-label-hidden"><div class="field-items" id="md77"><div class="field-item even">Off</div></div></div><div class="field field-name-field-blog-category field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden"><div class="field-items"><div class="field-item even" id="md78"><a href="/mexico-antiguo" typeof="skos:Concept" property="rdfs:label skos:prefLabel" datatype="">México antiguo</a></div></div></div>
Wed, 11 Apr 2018 21:48:23 +0000
m.estrada
3473 at
/mexico-antiguo/augurios-y-suenos#comments
Sociedad y costumbres nahuas antes de la conquista
/mexico-antiguo/sociedad-y-costumbres-nahuas-antes-de-la-conquista
<div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden"><div class="field-items" id="md79"><div class="field-item even"><p class="rtejustify">
<strong>Un vistazo a la estratificación social entre los antiguos nahuas del Valle de México -<em>tlatoques, pillis, macehuales,</em> sacerdotes, guerreros y mecaderes-, así como la reconstrucción, parcial pero elocuente, de su vida íntima y cotidiana, aportan piezas fundamentales para una comprensión más profunda del complejo rompecabezas que conformaba el mundo prehispánico.</strong></p>
<p class="rtejustify">
<strong>I. La sociedad</strong></p>
<p class="rtejustify">
Los nahuas aparecen siempre como los protagonistas de la historia antigua de México; esto es casi inevitable: eran los vencedores de esa histona y las crónicas hablan mucho más de ellos que de cualquier otro grupo. En este vistazo a la organización social del Valle de México vamos a hablar una vez más de lo nahuas, pero antes quisiéramos recordar que éstos no eran lo únicos habitantes del Valle de México: constituían sólo la mitad de la población; la otra mitad se repartía entre una mayoría de otomíes, una minoría matlatzinca y otra mazahua. Los otomíes vivían en las zonas más áridas, en rancherías dispersas; construían chozas endebles con pencas de maguey, y recolectaban y cazaban mucho más de lo que cultivaban. Visitaban las plazas de mercado de las ciudades nahuas, se presentaban llenos de adornos y tatuaje; los nahuas comerciaban con ellos pero los veían con desprecio, como a montañeses rústicos. Los mazahuas tenían un modo de vida muy similar al de los otomíes y los matlazincas parecen haberse asimilado a la vida urbana en algunas ciudades de la zona tepaneca.</p>
<p class="rtejustify">
La población nahua se encontraba en las riberas, en las aglomeraciones urbanas y en las tierras con mejores posibilidades agrícolas, donde se desarrollaron complejos sistemas de irrigación.</p>
<p class="rtejustif